bridge2.jpgbridge3.jpgbridge6.jpgbridge1.jpg

Forjando la Unidad

Cuando hoy hablamos del segundo gobierno del Frente Amplio, de recoger experiencias, los aciertos y los errores en ese largo camino recorrido, es bueno tomar distancia –un viejo profesor de matemáticas en T. y Tres, por esta misma época, nos decía: “alejate del pizarrón, muchacho”, para apreciar y ver mejor la ecuación que no podíamos resolver-.

A riesgo de aburrir a las viejas y nuevas generaciones, insistiremos en “alejarnos del pizarrón” y ver nuestro proceso histórico, con sus luces y sus sombras, y, en este caso aportando un punto de vista, con los ojos de aquellos que desde mediados de la década del 50 apostaron “todos sus boletos” a la lucha por forjar la unidad de la clase obrera y del pueblo. No es menos heroico entregar cada minuto de su vida, que dar la vida en un minuto. No es que hayan faltado errores, los hubo y al por mayor, pero las grandes virtudes de “aquel proyecto de país” no salen a la luz. A veces parece que todo comenzó en 1984, a la salida de la dictadura o en 1971 con el acto el 26 de marzo, a lo más el 5 de febrero con el acta de fundación del FA.

Ni la derrota de la dictadura, ni la unidad, se lograron sin lucha. No sin la experiencia viva de millones de orientales haciendo su propia experiencia en la lucha, lucha concreta de todos los días y contra todas las adversidades. Con las palabras de Enrique:

“En el proceso de la lucha, se vio que eran superables diferencias que algunos creían insalvables.”

Recomenzamos hoy con un pequeñísimo homenaje a ese gran luchador –toda la vida, cada minuto- que fuera Enrique Rodriguez (1ª. Parte del artículo que escribiera nada menos que en 1956)

www.quehacer.com.uy
Ruben López   22-01-2010

Una cuestión candente: Crear la central única del proletariado

Abril-Mayo de 1956
Enrique Rodriguez

La hora histórica que vivimos promueve la necesidad imperiosa de forjar, en cada país y en el ámbito internacional, la unidad de la clase obrera. A través de grandes acciones, los trabajadores del Uruguay han puesto de manifiesto la voluntad de unifi­car sus fuerzas; más aún, en el desarrollo de las luchas, esa unidad se está forjando y ha hecho progresos muy importantes.

Por diversos caminos se ha abierto paso la voluntad de la clase obrera de concluir con la dispersión de sus filas, tanto en el plano local de cada gremio o industria co­mo en el plano nacional, es decir, en el marco de las diversas corrientes del movimiento obrero. Lo más característico es que al calor de las luchas, se ha ido robusteciendo la unidad de acción, se han incor­porado nuevas fuerzas a la corriente unita­ria, se ha ido aislando a los enemigos de la unidad: y que, a través de la unidad de ac­ción y como resultado de un proceso que abarca el último año, madura en forma ace­lerada la idea de la unidad orgánica es de­cir, la idea de reunir en una Central Única a todas las fuerzas del movimiento sindical.

Por ejemplo; a través de la coordinación de la lucha de los obreros por sus salarios de los funcionarlos públicos por sus sueldos y de los jubilados por sus pasividades, na­ció el Movimiento Popular Reivindicativo, que organizó las poderosas jornadas del 27 de diciembre, del 15 de marzo, y del 1 de Mayo. Este Movimiento no es, ni pretende ser una Central Obrera. Es un importante organismo de frente único de diversas fuer­zas, pero su propia creación y sus éxitos, han sido un poderoso aliciente para la uni­dad obrera;  en  su seno han convivido diversas corrientes del movimiento obrero, han organizado en común las luchas, se han conocido mejor y en el juego del com­bate de las masas, han superado diferencias, han pasado a colaborar fraternalmente en la labor  unitaria.

Al calor del combate del conjunto crece la unidad, surgen nuevos sindicatos, se aglutinan nuevas fuerzas obreras. Ha sido un gran acontecimiento la recuperación para la unidad de los grandes baluartes sin­dicales del transporte. CUTCSA y AMDET, que, a la par con el desarrollo de la Orga­nización O. de O. Interdepartamentales, ha permitido hacer florecer los actuales esfuer­zos por crear la Federación del Transporte.

Es un gran acontecimiento la unificación total de los obreros de la carne en una so­la organización, facilitada por la comprensi­va actitud unitaria de la UGT. Es de noto­ria trascendencia la formación de la Unión Solidaria de los Sindicatos del Puerto, don­de organizaciones poderosas como el SU-ANP, la Estiba y el Transporte Marítimo, unen en su derredor a la totalidad de los sindicatos del Puerto.

Es un gran aporte a la unidad la fusión de dos filiales de la Federación Ferroviaria en la Organización de Ferroviarios Unidos, que con el respaldo de grandes masas, está actuando con vigoroso sentido unitario Tie­ne importancia nacional la formación de la Mesa Coordinadora de Asociaciones de em­pleados del Estado, que agrupa además a entidades de varias ciudades y pueblos del interior. Es un hecho de significación uni­taria la conjunción de 26 sindicatos obre­ros en Paysandú, factor del triunfo de im­portantes huelgas. La formación del Sindi cato obrero en ANCAP es otro signo del avance incontenible de la unidad, así como lo es la creación del novel Sindicato de las Arroceras,

Los grandes jalones de este proceso uni­tario, que en los días actuales se expresa en las calles y se patentiza clamorosamente en las asambleas sindicales, tuvo en su desarrollo. algunos importantes jalones, así como sus antecedentes se remontan al Paro de junio de 1947.

El proceso unitario tuvo una de sus jornadas mas importantes en el movimien­to de solidaridad, concitado por la ejemplar huelga de los trabajadores de Ferrosmalt, que se enlazaron posteriormente con la huelga de los trabajadores de los Frigorí­ficos.

Como se sabe, la huelga de los trabajado res de Ferrosmalt fue la primer gran bata­lla con que las masas enfrentaron decidida­mente los planes de mayor explotación de los imperialistas yanquis. ¿Cuáles eran los objetivos básicos perseguidos por los im­perialistas yanquis? 1°) Imponer los métodos de superexplotación obrera, bajo el le­ma de la "Productividad" y 2°) desatar la represión sindical, destruyendo los organis­mos de lucha de los trabajadores, particu­larmente en las empresas. La actitud ejem­plar del personal de "Ferrosmalt" batiéndose hasta el sacrificio contra la superexplotación y por la defensa de las libertades sindicales, llamó al combate solidario a todo el proletariado; fue primero, la huelga ge­neral de los metalúrgicos y posteriormente. el gran paro general de setiembre, con la participación de toda la clase obrera; de esta manera, la clase obrera mostró a la "Philliphs" y a la reacción, (que igual que hoy. reclamaba la más feroz represión), que la clase obrera lejos de amedrentarse, ape­laba a la unidad para derrotar todas les pretensiones   represivas. El  holocausto de María del Carmen Díaz, vigorizó la volun­tad unitaria de las masas.

La derrota de Serrato y la "Phillips" no fue sólo una victoria de los metalúrgicos y una demostración emocionante de la so­lidaridad proletaria. Fue sobre todo, el tes­timonio elocuente de que en el momento actual, son más los motivos que unen, que los que pueden separar a los trabajadores. En el proceso de la lucha, se vio que eran superables diferencias que algunos creían insalvables.

El desarrollo de la actual huelga de los frigoríficos y en particular, la magnitud formidable del paro del 1° de Junio, es otro gran jalón del proceso unitario a que asis­timos. Los hechos testimonian cuánto avan­zó a partir de la huelga de Ferrosmalt y de la huelga de hambre de los obreros de la carne el entendimiento de las diversas fuerzas en el camino de la unidad. El 1° de Junio participaron en una sola columna, la UGT, la Unión Solidaria de los Sindica­tos del Puerto, la Federación Autónoma de la Carne, la U. Obrera Textil, la CSU y di­versos sindicatos autónomos e independien­tes. El paro, que abarcó toda la industria. el transporte, deteniendo toda la vida de la ciudad, con la participación de más de 200 mil trabajadores, fue un índice del po­der de la unidad. Con razón dirigentes obreros que actúan en las diversas corrien­tes, han coincidido en afirmar que la jor­nada del 1° de junio, muestra que estamos más cerca que nunca de la ansiada meta del proletariado uruguayo; la unidad en una sola central obrera.

ESTUDIOS N°2 (Revista teórica del PCU)

2a Parte

Joomla templates by a4joomla