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La Resistencia

Los por qué del NO del 80, las masas y la resistencia organizada. Daniel Albacete

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AYUDA MEMORIA PARA (ALGUNOS) HISTORIADORES. - Daniel Albacete
12/12/2015
El manejo de la historia por distintos actores (sociales, políticos, académicos, etc.) es muy complejo. No sólo no encontraremos “buenos y malos”, sino que todos estamos inmersos en una cultura, en una lógica instalada mundialmente ante la cual, si no se hacen grandes esfuerzos para sustraerse de ella y pensar con cabeza propia, ser lo más intelectualmente honesto posible, nadie está libre de caer-hasta por seducción o adaptación-en conceptos y afirmaciones (u omisiones) funcionales a un determinado relato o- peor aún-a un no relato. Aún aquellos con formación académica.
Todo esto viene a cuento de una nota en Brecha del 11/12/15, en recordación del plebiscito de 1980 en el que triunfara el NO dando comienzo al desmoronamiento de la dictadura. En las señas de la autora, Alicia Lissidini, podemos leer: Profesora titular de la Escuela de Política y Gobierno, Universidad Nacional de San Martín. Como, al parecer se trata de una institución argentina, no sabemos si ella también lo es o si es uruguaya, porque no lo aclara.
Pero vayamos a lo que nos llamó profundamente la atención y queremos compartir con ustedes. En un 1er pasaje dice:
“La campaña de oposición se hizo especialmente desde el semanario Opinar, algunos editoriales con firma en el diario El Día, los comentarios del entonces periodista (y luego en democracia senador de la República) Germán Araújo en CX 30 La Radio. También hubo algunos actos públicos, varios de los cuales terminaron con oradores y organizadores presos o proscritos. Un jalón importante en la campaña fue el debate televisivo entre Néstor Bolentini y Enrique Viana Reyes (ambos a favor de la reforma) y Enrique Tarigo y Eduardo Pons Echeverry (contrarios a ella). En aquél los opositores al régimen militar derrotaron verbalmente a sus antagonistas”.
Luego continúa describiendo la campaña pero no aparecen más acciones y actores que los nombrados. Entonces, si los jóvenes leen esto creerán que con tan poco se derrotó a la dictadura. Como pertenecemos a quienes piensan que sí hubo otros actores, humildemente le aportaremos a la profesora-si es que llegara, en algún momento a leer esta nota, claro-la identificación de ellos para enriquecer, si cabe, sus insumos. Es más, para su sorpresa le sugeriríamos que fueron los principales actores de aquella gesta del pueblo uruguayo.
Pasajes de GOL DEL PUEBLO URUGUAYO *

En una cronología de las numerosas actividades por el NO en el plebiscito de 1980, se consigna:
“-Aparece el famoso volante llamando a votar por NO, usando la mascota del Mundialito (ver ambos y la película). Se tiraron más de…¡un millón de volantes!”
“-La radio CX30 dispuso en los circuitos de votación de todo el país, 4000 corresponsales.”
“Todo el país movilizado por el NO”
-“Formidable jornada organizada por la CNT y la FEUU, que movilizó a miles de obreros y estudiantes que distribuyeron más de 500.000 volantes, cubriendo toda la ciudad. Además se han distribuido más de 30.000 declaraciones CNT-FEUU llamando a votar NO.
-Una “formidable alarma” se expande desde la clase obrera y el estudiantado: miles de pintadas, volanteadas, pegotines, reuniones, mesas redondas, salidas de periódicos por las reivindicaciones de cada gremio y llamando a votar por NO en la Construcción, metal, frigoríficos, Gráficos, Cuero, Bancarios, trabajadores del estado, Textiles, Aguja; Salud, Bebida y siguen pronunciándose otros gremios, así como facultades, liceos y UTU.”
-“Miles de detenciones se han practicado en razzias indiscriminadas en distintas zonas de Montevideo. Decenas de obreros y estudiantes han sido arrestados por repartir propaganda por el NO.”
 
Luego, en un reportaje, José Pacella, secretario general del partido comunista en la clandestinidad  en aquel 1980, sostiene:
“No caen 50.000 presos de las hojas de un árbol, muestran también la dimensión de la lucha. La resistencia tuvo diferentes planos: un plano lo conforman los 4000 (subrayado mío, D.A.) militantes clandestinos, del PCU, de la UJC, del Frente Amplio y sus sectores, de las organizaciones populares clandestinas; y otro plano, son los miles que se enganchan en los centros de trabajo, de estudio y en los barrios.
En esa red clandestina había casas, teléfonos, imprentas clandestinas. Decenas de comités de base del Frente Amplio se pusieron en marcha por el NO.
Es imposible nombrar a todos, pero hay cientos de militantes clandestinos de la CNT y la FEUU que se merecen un homenaje. Decenas de dirigentes sindicales que hicieron miles de cosas en momentos muy difíciles, además detrás de todos ellos estaba José D`Elía, que a mí me gusta decirle el “Nazassi obrero.”
Una primera reflexión. Obsérvense las cifras: 1 millón de volantes hechos clandestinamente. Es más que obvio que lo hicieron muchísimas personas, quizá miles. Recordemos la situación de la tecnología en esa época. No existían impresoras domésticas ni computadoras PC.
Además la radio cx30 articuló 4000 corresponsales, seguramente sin costo alguno, a pura militancia.
Luego Pacella habla de 4000 militantes clandestinos del partido comunista, la unión de la juventud comunista, frenteamplistas y de organizaciones sociales.de organizaciones sociales. Estamos hablando, entonces, de una participación popular, de grandes masas-con distinto grado, sin duda- que batallaron heroica y sacrificadamente ante un enemigo poderoso y artero al que a la postre vencieron.
Agreguemos, además un elemento de enorme importancia: se trata de un pequeño país de  poco menos-por aquellos años- de tres millones de habitantes, lo que, con estas cifras mencionadas, dimensiona enormemente el papel protagónico de los uruguayos y sus organizaciones políticas, particularmente de izquierda y sociales como el PCU, la CNT, el FA y la FEUU.
Por último, como hemos visto, también estuvo en el centro de la resistencia la clase que había protagonizado la heroica huelga general  que, aunque derrotada, había herido de muerte a la dictadura apenas instalada ésta. Fue en la gigantesca colmena de fábricas, talleres, obras de construcción y barrios donde, a pesar de los brutales golpes represivos, se construyó boca a boca, casa por casa el camino que conduciría al enorme NO de 1980, al gran 1º de mayo de 1983 y al Río de Libertad del Obelisco de 400.000 uruguayos que desembocaría en la reconquista de la democracia en 1984-85. Nada, absolutamente nada fue espontáneo. Todo tuvo una causa, un origen bien concreto.
Fue sobre estos escalones de combatientes, de presos y torturados, de miles de anónimos, que pudieron avanzar y aparecer esos actores que menciona la Prof. Lissidini, el semanario Opinar, el Dr.Tarigo, el wilsonismo, etc. Sin ellos, sin la clase obrera, nada de esto hubiera sido posible.
Más adelante, la Prof. Lissidini enfoca las elecciones internas de 1982:
“Ante los sucesivos fracasos ensayaron el último intento: modificar el equilibrio interno de los partidos a través de una elección interna   (con múltiples proscripciones: de partidos y de líderes). Si el resultado correspondía a las expectativas de las Fuerzas Armadas, los sectores más “autoritarios” de cada partido tendrían mayor poder y serían los que gobernarían a partir de noviembre de 1984.     
Los resultados de las elecciones internas significaron un rechazo rotundo al régimen pues las opciones más democráticas recibieron un mayor caudal de votos (65 por ciento frente a un 28 de sectores más cercanos al régimen autoritario, y un 7 por ciento de votos en blanco). En definitiva, las elecciones de 1982 significaron el retorno legal al bipartidismo y el respaldo ciudadano a los sectores más opuestos a la dictadura militar. Respecto del Frente Amplio, sus partidarios prefirieron mayoritariamente votar por algún candidato opositor a sufragar en blanco”.(subrayado mío, D.A.)
Más allá de las consideraciones políticas que hace para enfocar el tema, la descripción de los resultados se ajusta totalmente a la realidad. ¿Porqué, entonces el subrayado? Por el tono. Otra vez la visión del espontaneísmo. Pareciera que, para la Prof. Lissidini, participar, siendo de izquierda, en un acto electoral da lo mismo en un estado democrático de derecho, con todas las libertades y garantías que en la más brutal dictadura fascista. Que lograr el 7%, llegar a 90.000 votos fue porque “sus partidario prefirieron hacerlo” libremente, individualmente y no a través de un profundo debate en las más difíciles condiciones, desde los dirigentes presos y exiliados hasta procesar clandestinamente la discusión entre los trabajadores y el pueblo con lo que significaba de riesgo de ser detenido y torturado.
No vale seguir quejándose de las “operaciones olvido”, de la desmemoria, de una historia oficial de la izquierda mal contada y sólo hasta el golpe de junio del 73. Los protagonistas que aún quedamos tenemos una gran responsabilidad por no haber dado la batalla para aparecer y decidir en las publicaciones a cargo de académicos y editoriales. La evidencia de que se puede se da, incluso en algunos docentes que, habiendo participado en aquellos años en la militancia clandestina y en la cárcel, desarrollan un excelente trabajo de trasmisión con los estudiantes. Porque el contacto directo y masivo con las nuevas generaciones es insustituible. Es ahí donde encuentra su derrota definitiva el Dr. Julio M. Sanguinetti.    
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*Autores anónimos, 2015

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