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www.sinpermiso.info
25 de junio de, 2016

Arde París - Rossana Rossanda

Alta tensión en París. Siguen activas desde hace varios días muchísimas huelgas en todo el país, incluidas las de las centrales nucleares. La CGT ha convocado una jornada nacional de protesta en París y ha tenido un extraordinario éxito; la prensa no suministra datos precisos, pero se hablaba de centenares de miles de manifestantes reunidos entre la una y las siete de la tarde en un desfile larguísimo y denso. 

El ambiente se ha agravado con los asesinatos llevados a cabo por un seguidor del Estado Islámico en la periferia de París: Larossi Abdala era conocido por la policía como referente musulmán en las cárceles; a primera hora de la mañana ha matado a un policía y poco después  ha regresado a la casa para degollar a su mujer, también ella funcionaria de policía. Se ha librado sólo el hijo de tres años, del que se ocupan los parientes. La derecha ha atacado al gobierno porque había dejado libre a este Abdala, el cual, sin embargo, había respetado escrupulosamente las medidas que le había impuesto el juez, para que no fueran un elemento que pudiera usarse en su contra. La manifestación se ha desarrollado, por tanto, en tensión, con la participación de hecho de todos los sindicatos y asociaciones por el trabajo.

Al estado de excepción programado por el gobierno desde hace tiempo se ha sumado la movilización de seguridad debida a la Eurocopa, competición futbolística que reúne tres concentraciones masivas cada día. Los hinchas, sobre todo si son ingleses o rusos, se dejan arrastrar fácilmente a actos de violencia y entre ellos se introducen los “casseurs”, los cuales, ayer, la emprendieron en particular contra un objetivo que hasta ahora no había sugrido nunca agresiones, a saber, el hospital infantil Necker; han reventado las cristaleras de la planta baja, sembrando el pánico entre los niños enfermos y el personal. Sarkozy ha aprovechado para referirse a la responsabilidad penal y financiera de la CGT. Poco después, en la misma jornada, un chiquillo de once años asestaba una puñalada al corazón a un compañero de escuela en Vénissieux, en la región del Ródano. Se ha arrestado a una cuarentena de aficionados rusos con enérgicas protestas del ministro Lavrov. El gobierno ha amenazado con prohibir todas las manifestaciones que puedan causar daños a personas o propiedades; el comunicado ha provocado una protesta muy fuerte por parte de la CGT: “Significa que el gobierno se ha ido a un extremo”.

También es la jornada de la prueba general del Bac [bachillerato] (nuestro examen de “maturità”); que empieza con la prueba escrita de Filosofía. En resumen, se trata de un periodo extremadamente tenso. Los manifestantes mantienen su demanda de que se retire la Ley El Khomri , más o menos similar a nuestro Jobs Act, pero el gobierno se niega a efectuar el más mínimo cambio y reabrir el debate, ya concluido en sede parlamentaria. El viernes próximo debería celebrarse un encuentro entre los partidos, pero si se mantienen las actuales posturas, no tendrá ningún resultado, exacerbando el conflicto. Los blancos más discutidos para la manifestación son la ministra de Trabajo El Khomri y el primer ministro Manuel Valls, que declaran no estar dispuestos, igual que el presidente Hollande, a ningún retoque de la ley.

Puede ser que la rigidez del gobierno se derive de una directiva europea; cierto es que la conflictividad parece llegar al máximo. Y conlleva, más allá del enfrentamiento social, un agudo enfrentamiento político entre el gobierno y la oposición, que pretende hacer pagar todos los costes políticos y administrativos a la CGT, considerada la mayor responsable de la actual tensión. Teniendo en cuenta que dentro de un año tendrán lugar las elecciones presidenciales, no se entiende bien cuál es la estrategia del gobierno Hollande; ni éste ni la CGT parecen dispuestos a  acercar posiciones y, por ahora, la fuerza política más aventajada gracias a la situación es el Frente Nacional de Marine Le Pen.

Sbilanciamoci, 17 de junio

Cambio de actitud de un ejecutivo confuso ante la manifestación del 23-J
Clémentine Autain

Prohibición y después autorización, pero en un recorrido limitado: un gobierno en apuros que añade confusión a su voluntad de represión del movimiento social y su tropismo neoliberal.

El cambio de posición le salva la cara, pero no cambia la sustancia de una estrategia de tensión y obstinación. La decisión de prohibir la manifestación contra la ley El Khomri fue como un trueno ... hasta el punto de obligar al gobierno a retractarse. Semejante prohibición nos devolvería a los tiempos de la guerra de Argelia, cuando el prefecto Papon prohibió la manifestación de Charonne, provocando nueve muertos. Bernard Cazeneuve ha alcanzado un compromiso in extremis con los sindicatos para autorizar un recorrido de menos de dos kilómetros, de Arsenal a la Bastilla. No es Perú, pero solo un poco menos autoritario de lo esperado.

¿Por qué la pareja ejecutiva quería que se prohibiese la manifestación y polarizar  su enfrentamiento con los oponentes a la ley El Khomri, empezando por los sindicatos? Era necesario subrayar la gravedad de la situación, para que su proyecto político tenga un objetivo definido. Podemos burlarnos de la falta de preparación, del cambio de la decisión, y preguntar si hay un piloto en el avión, pero lo más importante no es eso, sino la evidente dureza de François Hollande y de Manuel Valls para imponer la ley El Khomri y avivar las llamas del conflicto entre la movilización social y el autoproclamado campo del orden y la razón, que no es otro que el orden dominante.

Con el apoyo del PS, Hollande y Valls eligieron la vía del artículo 49,3 al carecer de una mayoría parlamentaria para aprobar la ley El Khomri. Y la impondrán vía decreto aun cuando, según todas las encuestas, los franceses rechazan por amplia mayoría dicha ley. Desprecian la protesta social convocada por los sindicatos a pesar de que crece de manifestación en manifestación.

Liberalismo económico y control social

Poco importa que la ley El Khomri carezca de legitimidad, siempre que la apoye la patronal MEDEF cuente con el sostén de los medios de comunicación: solo en eso creen quienes están al frente del estado. Lo que importa es la reversión de la legislación laboral y que el gobierno aparezca como el garante del orden, por la fuerza y en violación de las libertades civiles en caso necesario. Que tal prohibición de manifestación haya podido surgir de unos dirigentes políticos que siguen reclamándose de izquierda es edificante. Pero cuando ya se defiende la retirada de la nacionalidad y reducir el coste de la mano de obra se convierte en una obsesión, todo es posible ...

Aunque las comparaciones históricas son siempre delicadas, es difícil no pensar en la SFIO de Guy Mollet que, habiendo optado por la continuación de la guerra en Argelia y la liquidación del marxismo, terminó por morir. Ese episodio cristaliza el proyecto, perseguido desde hace mucho tiempo por François Hollande y Manuel Valls, que pretende liquidar cualquier conexión de la izquierda con sus principios fundacionales y la tradición del movimiento obrero. Su proyecto es el liberalismo económico y el control social, con coherencia y determinación inquebrantable. Desde esta perspectiva, no se puede decir que no haya piloto en el avión.
http://www.regards.fr/web/article/manifestation-du-23-juin-la-volte-face-d-un-executif-aux-abois

El PSF, las primarias y Cambadelis
Francis Sitel

Solo Jean-Christophe Cambadelis merece en estos tiempos turbulentos liderar el Partido Socialista. Al servicio de François Hollande, el presidente al que le gustaría quedarse, maniobra la pesada nave amenazada de naufragio como un gran timonel.

Cuando lanzó la idea de unas primarias para el conjunto de la izquierda y los ecologistas, se trataba de una operación para librarse de Hollande en la carrera a la presidencia. Era evidente, de hecho, que si el presidente saliente no podía competir con un puñado de desconocidos, que además podían sacar más votos que él.

La respuesta, por tanto, de Cambadelis fue invitarse en los debates sobre dichas primarias. Para repetir que pudiendo Hollande ser un candidato, era necesario que todo el mundo se comprometiese a apoyarle si resultaba ganador de las primarias. ¡La lealtad obliga! La cuerda que sostenía este andamiaje de supuestos no era muy fuerte. Bastó para hacer colapsar la frágil construcción.

J-L Mélenchon dijo desde el comienzo que rechazaba cualquier tipo de primarias por principio, y con Hollande entre las piernas, ni hablar.. Luego se retiraron los comunistas y los ecologistas de esta operación convertida en barro.

¡Primera mano de la partida de póquer ganada de farol por Cambadelis!

Pero quedaban los rebeldes del PS y Montebourg que obstinadamente reclaman unas primarias, con la voluntad de denunciar el balance de estos cinco años y levantar una alternativa a Hollande para las elecciones presidenciales. Quedaba por jugar una segunda mano de póquer.

Y fue entonces cuando Cambadelis demostró su gran talento.

En primer lugar, lanzó un par de señuelos: un recordatorio de que no sería digno para el presidente en ejercicio someterse a unas primarias, y anunció que un congreso extraordinario del Partido Socialista podría resolver el problema eliminando de los estatutos esa idea incongruente de designar al candidato a presidente en unas primarias. Luego, sorpresa, Cambadelis anunció que ofrecería al Consejo Nacional del PS del 18 de junio que la "Belle Alliance" (PS, los radicales y los ecologistas del gobierno de izquierda) organizasen unas primarias, el 22 y 29 de enero de 2017. Lo que no afecta para nada la agenda de F. Hollande, que deberá notificar en diciembre su decisión de presentarse o no para un segundo mandato.

Le Monde, en su edición del 18 de junio, titulaba "La agonía de las primarias", y al dia siguiente en primera página: "Las primaria de izquierda, la trampa de Hollande". Y analizaba: "El Sr. Cambadelis lleva a cabo una maniobra puramente táctica". ¡Bien visto!

Una maniobra que es posible que no salve al presidente, pero que hace perder a los rebeldes de PS. La trampa que tendían a Hollande con esta propuesta de primarias, Cambadelis la vuelve contra ellos. Si participan en estas primarias, corren al menos, además de la división, el riesgo de tener que jurar lealtad a Hollande. Incluso a quién lo reemplace en caso de que decida renunciar a la reelección. En esta hipótesis, Valls estaría en buena posición.

A menos que después de demostrar tantas habilidades, Jean-Christophe Cambadelis estime que ha llegado el momento de pasar a la primera división. Los espíritus mezquinos consideran que un candidato necesita algo más que habilidad táctica. Pero después de todo ...

Después de todo ... Para los socialistas que aún son miembros del Partido Socialista probablemente ha llegado el momento de decir que, con o sin primarias, y más allá de maniobras tácticas, el problema acuciante es que política se ofrece a los trabajadores, a los jóvenes, al país ...

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