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03/07/2016

En el artículo anterior nos preguntábamos: ¿no habremos dejado por el camino nuevamente aquel razonamiento del General Seregni?

..o la oligarquía liquida al pueblo oriental, o el pueblo oriental termina con la oligarquía.

Y terminábamos:

Construir el futuro: tal es nuestra vocación y nuestro deber.

No debemos engañarnos afirmando que se trata de una tarea fácil. En cada encrucijada histórica siempre están los que optan por el mal menor, por la seguridad mediocre, por el camino del medio, que no lleva a ningún lado. Pero también están presentes quienes no se resignan a sufrir la historia, sino que están dispuestos a crearla. Son los que convierten en posible lo imposible, son los que logran demostrar que, en ciertas circunstancias, resignarse equivale a traicionar” .1 (Seregni, 1971)

Hace 50 años enfrentábamos al Gobierno de Pacheco, a la Oligarquía y al Imperialismo. Hoy estamos en el gobierno con el FA, pero el Poder sigue en manos de los mismos, aún más poderosas que entonces.

El verdadero poder lo detentan los dueños de la riqueza.

La caída del campo socialista, en lo económico, político, ideológico, fue un tremendo golpe para el campo popular, y su secuela: el mundo unipolar, el individualismo y egoísmo como moneda corriente, desacumuló decenios de avance en la idea de un nuevo orden.

Hoy, el mundo vive una profunda crisis, desde 2007 -2008, sin final a la vista. Usa, Europa y Japón estancados, la crisis en Africa y Medio Oriente, la guerra impulsada por USA, los millones de desplazados hacen tambalear a Europa. Ganan terreno las ideas fascistas, engendrando el odio entre los trabajadores de distintos pueblos y etnias, mientras las medidas económicas de ajuste estimulan la concentración de la riqueza en el 1% y la pobreza para la mayoría.

En América Latina, cansados de las mentiras de las oligarquías criollas, que prometían pero seguían apropiándose del excedente, surgieron gobiernos progresistas llevados allí por el voto popular.

Pero las inconsecuencias, los errores, la falta de participación, el no tocar los privilegios de la clase dominante, los ha llevado a un callejón, y la derecha ha resurgido, con gran demagogia, apelando a las necesidades de la gente.

La debilidad de una izquierda que duda y no tiene confianza en sus ideas ni en su fuerza, que olvida el papel de las masas, de la movilización, de la organización, de la generación de conciencia.

El poder no está en el gobierno de turno, sino en los dueños de la riqueza, en quienes poseen la propiedad, dueños también del destino de los pueblos, si se someten a sus designios.

Si los pueblos no toman conciencia de esta situación, donde el Gran Capital es el verdadero responsable de la crisis económica y humanitaria, las consecuencias serán devastadoras.

Por ello hay que avanzar en la comprensión del momento, en la toma de conciencia, que el enemigo es el Gran Capital, en cada lugar con las masas dar la batalla y aislar a ese 1%.

La estrategiadebe ser ir debilitando el poder del Gran Capital, en limitar su capacidad de acumulación, y por otro lado promover la propiedad social -pública, cooperativa, comunitaria, etc-.

En palabras de Alvaro Garcia Linera:

..., cuando uno es opositor importa más la política, la organización, las ideas, la movilización, acompañada de propuestas de economía más o menos atractivas, creíbles, articuladoras.

Pero cuando uno es gestión de gobierno, cuando uno se vuelve Estado, la economía es decisiva.

Y no siempre los gobiernos progresistas y los líderes revolucionarios han asumido la importancia decisiva de la economía cuando se está en gestión de gobierno.

La base económica de cualquier proceso revolucionario es la economía.

Cuidar la economía, ampliar los procesos de redistribución, ampliar el crecimiento, eran también las preocupaciones de Lenin allá en 1919, 20, 21, 22, cuando pasado el comunismo de guerra tiene que afrontar la realidad de su país destrozado.

Ha resistido la invasión de siete países, ha derrotado a la derecha, pero hay siete millones de personas que han muerto de hambre.

¿Qué hace un revolucionario, qué hace Lenin? La economía.

Todos los textos de Lenin después del comunismo de guerra es la búsqueda de un lado y del otro de cómo restablecer la confianza de los sectores populares, obreros y campesinos, a partir de la gestión económica, del desarrollo de la producción, de la distribución de la riqueza, del despliegue de iniciativas autónomas de campesinos, de obreros, de pequeños empresarios, incluso de empresarios, para garantizar una base económica que de estabilidad, que de bienestar a su población”2 Alvaro Garcia Linera -UBA 27/05/2016

Elaborar un Plan Estratégico

1 - que tenga como horizonte la Propiedad Social bajo distintas formas, promueva la propiedad colectiva -social, estatal, publica, cooperativa, comunitaria, local, mixta, en conglomerados de empresas, etc.-,

que debilite, impida, evite, desestimule la propiedad privada, laacumulación de riqueza en pocas manos, esa abusiva, indignantee inmoral concentración en el 1%, en el 0,1%.

2 - Mediante reformas, a través de la política política fiscal, que grave al Gran Capital, impuesto a la Renta, al Consumo Suntuario, a los grandes Patrimonios, a la Herencia. Aunque sólo con impuestos no basta, se necesita tocar la estructura económica.

Mediante cambios en las relaciones de producción, de propiedad, sobre todo en los sectores estratégicos, premiando al trabajador directo, promoviendo su asociación para una mayor eficiencia.

3 - La medida no es la simple ganancia, el excedente económico -que se debe perseguir sin duda- sino la sustentabilidad social y ambiental.

“No puede haber ningún tipo de política económica que deje de lado a lo popular.
Cuando se hace eso, creyendo que se va a ganar el apoyo de la derecha, o que va a neutralizarla, cometió un error, porque la derecha nunca es leal.
A los sectores empresariales los podemos neutralizar, pero nunca van a estar de nuestro lado.
Y vamos a neutralizarlos siempre y cuando vean que lo popular es fuerte y movilizado.” 3Alvaro García Linera

4 - La superioridad del trabajo colectivo sobre el individual y privado. Lo cual no se proclama ni se decreta, sino que debe probarse con hechos concretos, palpables.

5 - Finalmente vayamos a los protagonistas, sin los cuales no se concibe la sociedad. Aunque la clase dominante invente maravillas para desconocerlos, nada existiría sin su labor cotidiana:

Los trabajadores

Tras la experiencia de gobiernos obreros en el siglo XX, su crisis y caída, más los procesos actuales de varios países socialistas, es necesario estudiarlos detenidamente.

Además los procesos latinoamericanos, gobiernos populares surgidos de elecciones generales donde las masas han puesto allí a hombres y partidos que representan los intereses de los sectores más postergados, trabajadores, sectores propietarios medios, profesionales, con políticas que han favorecido a los sectores excluidos, de asistencia a los más carenciados.

La clase obrera como tal ha sido proclamada por los marxistas como la que librará al mundo de la explotación, encabezando un revolución social, por un nuevo orden

A través de su organización sindical libran duras batallas, por salario, mejores condiciones de trabajo, etc. Ahora, esas mismas condiciones en que viven, van marcando su conducta y, dentro de la lucha reivindicativa, la militancia sindical -encerrada en si misma- tiende a aceptar la situacióneconómica y social como natural, “es lo que hay valor”, olvidando -hasta la próxima crisis- que lo que define en este sistema es la propiedad, la riqueza, lo que tiene cada uno. Soy lo que tengo.

Los trabajadores directos ya sean pequeños propietarios o cooperativas también luchan, desde la pequeña propiedad para tener un nivel de vida decoroso. Al final se encuentran el el mismo terreno que el obrero, el trabajador dependiente; son un pequeño engranaje, uno más, que sostiene el sistema que cada día hace más rico al que más tiene, en una espiral infernal de acumulación de riqueza y poder en manos hoy, del 1%, mañana del 0,1%, como lo anuncian investigaciones recientes.

Los trabajadores tiene un papel relevante, principal en el proceso de liberación y de derrota del Capital.

Marx, Engels y Lenin en sus fundamentos sobre la necesidad de un nuevo orden social superador del capitalismo, expresaron que las condiciones del sistema gestaban la posibilidad de ese cambio, junto a la conciencia de los individuos, trabajadores y pueblo, de que ese paso es necesario y posible. Es la conciencia de clase para si, de que este sistema no admite reformas o parches, sino que debe ser destruido y sobre sus ruinas construir el nuevo orden social, una sociedad libre de la explotación, una sociedad de cooperadores libres, la “comuna” como una corporación del trabajo, no como el aparato burocrático militar al servicio de la clase dominante.

Por lo tanto los trabajadores deben comprender que son explotados, superando las limitaciones propias de la lucha reivindicativa y saltar sobre ella, tomar conciencia de que el problema es la propiedad, la riqueza en manos de unos pocos, la permanente acumulación en una pequeña oligarquía que detenta el poder económico, político, ideológico, de la fuerza, de la información y la comunicación, todo para eternizar sus privilegios, sin importarle la miseria de miles de millones de seres humanos.

Sólo esta comprensión, los hará libres. Y la consiguiente organización y unidad, la capacidad de forjar alianzas, para derrotar a ese poderoso enemigo que es el Gran Capital, el 1%.

La experiencia que surge de la lucha de los trabajadores por sus reivindicaciones, a través del sindicato, de las cooperativas, del trabajo directo de los cuenta propistas, de los pequeños propietarios en el campo, en el comercio, en la industria y los servicios, les demuestra que su lucha y trabajo queda, al fin, en manos del Gran Capital, que sus desvelos sólo conducen a fortalecer el sistema que los explota y consume. Sistema que tiene como esencia la crisis, que se resuelven siempre con destrucción de capital, y siempre, las paga la fuerza de trabajo y el pequeño propietario.
De ahí la tarea de esta etapa, la estrategia, debilitar el poder del Gran Capital, es limitar su capacidad de acumulación, disputarle el excedente y promover la propiedad social -pública, cooperativa, comunitaria, mixta, en conglomerados de empresas-, de forma favorecer a los trabajadores, campesinos, capas medias.

1Discurso de Seregni. 18/09/1971
2 Alvaro Garcia Linera -UBA 27/05/2016

3 Alvaro Garcia Linera -UBA 27/05/2016
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