bridge2.jpgbridge6.jpgbridge1.jpgbridge3.jpg

A cien años de “El imperialismo, fase superior del capitalismo" VILenin por Jorge Notaro

Ratio:  / 0
MaloBueno 
Compartir

Se cumplen cien años de “El imperialismo, fase superior del capitalismo (ensayo popular)”. Primera parte: el origen

Jorge Notaro1

Durante el siglo transcurrido desde la publicación del trabajo de Lenin han ocurrido cambios trascendentes, sus pronósticos se cumplieron sólo en parte, la agonía del imperialismo ya lleva más de un siglo, la revolución socialista no se produjo y las fuerzas productivas no se estancaron. Pero sigue vigente el imperialismo como sistema de relaciones de dominación y explotación de un reducido grupo de potencias, en las que el capital financiero tiene la hegemonía, sobre los demás países en los que reside la mayor parte de la población mundial. Se vinculan dos polos contradictorios con intereses antagónicos: las clases dominantes de los países imperialistas articuladas con las clases dominantes de los países dependientes y las clases dominadas de los países dependientes.

El objetivo principal de Lenin fue demostrar que la guerra era una necesidad del imperialismo y cuestionar las corrientes reformistas en los partidos obreros europeos, para lo cual analizó la situación mundial incluyendo referencias que implican que la dependencia es un componente del imperialismo. Escribió la introducción del libro de Bukharin (1916, p. 9) en diciembre de 1915 lo que constituyó un adelanto de las ideas centrales de su obra publicada pocos meses después, subrayando que el análisis de la primera guerra mundial requería la comprensión de la naturaleza del imperialismo derivada de sus aspectos económicos y políticos.

 

En los prólogos a la edición rusa de 1917 y a las ediciones alemana y francesa de 1921, Lenin advierte que el trabajo no es exactamente el que hubiera querido publicar, ya que la censura lo obligó a limitarse casi exclusivamente al análisis económico y a unas pocas consideraciones políticas con un lenguaje metafórico, que le impidió decir por ejemplo que “el imperialismo es el preludio de la revolución socialista”, por lo que remite a sus artículos de 1914-1917 publicados en el extranjero.”2 (1975, p.3).

En el prólogo a la edición francesa y alemana se propuso dar los complementos más indispensables al libro censurado (1975, p.4)3 y expuso como característica de su método de investigación, utilizar los datos de la estadística burguesa para ofrecer “un cuadro de conjunto de la economía mundial capitalista en sus relaciones internacionales, a comienzos del siglo XX, en vísperas de la primera guerra mundial imperialista.”

Lenin presentó la definición del imperialismo en tres niveles, en primer lugar “Si fuera necesario dar una definición lo más breve posible del imperialismo, debería decirse que el imperialismo es la fase monopolista del capitalismo.” (p. 112). En un segundo nivel desarrolló los rasgos económicos fundamentales (p. 113 - 114): i) la concentración de la producción y del capital creó la dominación de los monopolios, por el incremento de la industria en empresas cada vez más grandes (p.56); ii) “la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este "capital financiero", de la oligarquía financiera”, de tres a cinco grandes bancos controlan la economía en los EE. UU., Francia y Alemania, controlan las fuentes de materias primas y exportan capital en estrecha relación con el reparto económico y político – territorial del mundo, logran “beneficios excepcionalmente elevados que proporciona la emisión de valores” (p.68). El capital financiero de los cuatro o cinco Estados capitalistas más importantes ordena y manda, el ferrocarril es un instrumento importante, en inversiones “con garantías especiales de rendimiento, con pedidos lucrativos para las fundiciones de acero, etc.” (p.164); iii) la importancia de la exportación de capital “caracteriza al capitalismo moderno, en el que impera el monopolio” (p.41); iv) empezó el reparto del mundo por asociaciones internacionales monopolistas; v) terminó el reparto del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. En 1914, cuatro potencias (Alemania, Inglaterra, Francia y Rusia) “habían adquirido colonias con una superficie de 14,1 millones de kilómetros cuadrados, es decir, aproximadamente una vez y media más que la superficie de Europa, con una población de casi l00 millones de habitantes” (p.101)

La tercera definición tiene en cuenta el lugar histórico que lleva a caracterizar el imperialismo como capitalismo parasitario y agonizante (p.114). Parasitario por ser un sistema universal de opresión colonial y de estrangulación financiera de la inmensa mayoría de la población del planeta por un puñado de naciones riquísimas o muy fuertes (p.5 y p.161), “El mundo ha quedado dividido en un puñado de Estados-usureros y una mayoría gigantesca de Estados deudores.” (p.130), "Estados-rentistas", “cuya burguesía vive cada día más de la exportación del capital y de "cortar el cupón" (p.161). Tiendeal estancamiento inherente al monopolio, aunque continúan creciendo algunas ramas de la industria, en ciertos países, por períodos determinados (pp. 127 – 128).

De la esencia económica del imperialismo, “se desprende que hay que calificarlo de capitalismo de transición o, más propiamente, agonizante.” (p. 164). Se observa un cambio en las relaciones sociales de la producción “nos hallamos ante una socialización de la producción” (p.165), y poco después subrayó que la misma impulsa la transición al socialismo, las luchas de las masas y la violencia que dará paso al nacimiento de la sociedad socialista (1957a, p.125).

La caracterización del imperialismo permitió una explicación de la guerra y de las corrientes en el movimiento obrero, destacando que “En esta obra hemos probado que la guerra de 1914-1918 ha sido, de ambos lados beligerantes, una guerra imperialista (esto es, una guerra de conquista, de bandidaje y de robo), una guerra por el reparto del mundo, por la partición y el nuevo reparto de las colonias, de las `esferas de influencia´ del capital financiero” (p.5), la lucha por las fuentes de materias primas, por la exportación de capital, para lograr transacciones lucrativas, concesiones, beneficios monopolistas, etc., y por el territorio. Hacia 1900 todo el mundo estaba repartido y se agudizó la lucha por un nuevo reparto del mundo.” (p. 159).

Consideró al imperialismo como un sistema universal de opresión y de explotación de la inmensa mayoría de la población del planeta, de un número cada vez mayor de naciones pequeñas o débiles, por un puñado de naciones riquísimas o muy fuertes. Además de los países coloniales y sus colonias, se distingue un tercer grupo “formas variadas de países dependientes, políticamente independientes, desde un punto de vista formal, pero, en realidad, envueltos por las redes de la dependencia financiera y diplomática” (p.109). La dominación de los países grandes sobre los pequeños no era nueva, pero en la época del imperialismo se convierte en un sistema general, entra como uno de tantos elementos, a formar el conjunto de relaciones que rigen el `reparto del mundo´, pasan a ser eslabones en la cadena de operaciones del capital financiero mundial”. Posteriormente destacó el papel trascendente de los países oprimidos (1957, p.154):

De este modo, la revolución socialista no será sólo ni principalmente, la lucha de los proletarios revolucionarios de cada país contra su burguesía, sino que además, será la lucha de todas las colonias y todos los países oprimidos por el imperialismo, la lucha de todos los países dependientes contra el imperialismo internacional.

1Integrante del Sistema Nacional de Investigación de la ANII.

2 Ver (1973) “Obras, Tomo V (1913 – 1916)”, Progreso, Moscú. En https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas05-12.pdf

3 En lo que sigue se cita exclusivamente la versión de Ediciones en lenguas extranjeras de Pekín de “El imperialismo fase superior del capitalismo (ensayo popular)” lo que hace innecesario citar el año en cada oportunidad.

Bibliografía citada

Lenin, V. I. (1957a) Obras Completas, Tomo 27. Editorial Cartago, Buenos Aires
Lenin, V. I. (1957b).
Obras Completas. Tomo 30. Buenos Aires: Editorial Cartago.


(Artículo publicado en Frente Obrero No. 983 de noviembre de 2016)

Compartir
Joomla templates by a4joomla