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Espacio Frenteamplista

Por la Libertad, la Democracia y el Socialismo

 *Evaluación del cuadro social y político

 *Plan de trabajo

Montevideo, setiembre de 2004

                                                             NOTA LIMINAR

Este material contiene los temas que proponemos sean discutidos en la Asamblea.- Hemos pensado con esto    seguir profundizando el análisis  político y la elaboración de propuestas tácticas que favorezcan nuestro quehacer  cotidiano.-   
Entendimos  que en la mayoría de los temas  referidos a informaciones -y no a opiniones o conceptos- debíamos  ser  muy breves y en algunos casos dar los
datos sin comentarios.- 

«    I.-EL CUADRO REGIONAL.-

 En  anterior Encuentro hicimos una breve reseña del contexto mundial y regional, y si bien debe tomar parte de todos nuestros debates, lo vamos a obviar ahora para poder disponer del tiempo necesario para los temas centrales que nos traen hoy.

No obstante, América Latina es hoy la región con las mayores potencialidades para un proceso capaz de promover una nueva correlación de fuerzas en el mundo a favor del progreso social, por un nuevo orden económico más justo y equitativo, contra el dominio imperialista y por la paz.

Por lo mismo va a ser muy importante que sigamos de cerca los acontecimientos de la región. Sin duda ha sido un acontecimiento de gran importancia para nuestros pueblos el triunfo de Chavez y la revolución bolivariana en el reciente referéndum. Paso a paso, el pueblo venezolano va consolidando un proceso de transformaciones profundas en ese país a pesar de la presión de los EEUU y de una oligarquía nativa muy poderosa y ahita de riqueza.

Pero en nuestras cercanías asistimos a una campaña desestabilizadora que apunta a debilitar o frustrar los intentos del gobierno de Kirchner por generar un desarrollo independiente y buscar, junto a Brasil, alternativas independientes al ALCA.

Es verdad que más allá de los avances en el combate a la corrupción menemista, en la generación de un nuevo estilo de gobierno, en firmes posturas frente al FMI y los acreedores del exterior, la Argentina tiene una pesada deuda social no saldada: la mitad de su población en la pobreza, millones de indigentes, índices de desocupación todavía muy elevados. Es verdad también que Kirchner proviene, no de una gran fuerza de izquierda sino del tronco del justicialismo, el mismo que cobija a Menem y a quienes lo acompañaron en esa década infame, y que está condicionado por ese entorno, lo que debilita y torna contradictoria su gestión. Pero a caballo de la inseguridad ciudadana, de la inoperancia o complicidad de la policía, de una justicia minada por ese mismo proceso menemista, se ha ido generando una operación en la que aparecen, desde los lobbies de bonistas internacionales, las empresas privatizadas que presionan por tarifas y nuevas prebendas, hasta la derecha política encarnada por Lopez Murphy y Macri, más los restos del menemismo.

Por su parte el Brasil de Lula sigue jugando un papel fundamental en la conformación de un gran bloque sudamericano como alternativa al ALCA, y más allá con el Tercer Mundo, lidereando los esfuerzos por modificar las reglas de juego del comercio mundial, procurando romper la hegemonía de los grandes centros de poder imperialistas. Sin embargo, registra atrasos importantes en el desarrollo social, en el cumplimiento de las metas transformadoras por las cuales el pueblo brasilero llevó a Lula al poder.

En definitiva, lo importante de todo esto es mostrar que el camino de los cambios no es fácil, que los sectores oligárquicos del continente no cederán fácilmente sus privilegios y que, como ya hemos dicho, los avances y retrocesos habrán de ser el marco inevitable de un proceso liberador, también inevitable.

Solo resta agregar que, en este marco, la relevancia de la victoria electoral del FA, EP, NM, resulta no sólo trascedental para nuestro pueblo sino que resulta decisiva a la hora de afirmar los procesos en curso en la región, y que todo lo que hagamos para contribuir a esa victoria será poco.  

            «    II.-LA SOCIEDAD URUGUAYA.-

 En el Encuentro pasado señalamos la necesidad de ahondar en los cambios que la sociedad uruguaya ha tenido en los últimos 20 años, a partir de la recuperación de la democracia, y la influencia de tales cambios sobre la estructuración social, el movimiento popular y los partidos políticos. Apuntemos sólo algunos de estos cambios para ir avanzando en ese necesario estudio.

La base material ha ido consolidando los cambios generados a partir del proceso de globalización neoliberal, profundizados en los años de la dictadura, con las nuevas formas de la dependencia a través de la apertura indiscriminada de la economía, el predominio en los procesos productivos de las multinacionales, el retroceso industrial y un sistema financiero que ha obrado como bomba de succión del ahorro nacional.

Todo esto ha generado cambios en las clases sociales. Por un lado la supremacía de una oligarquía financiera en el seno de las clases dominantes en detrimento de sectores tradicionales como la burguesía industrial y aún de sectores productivos del campo. De alguna manera es un reflejo de un proceso mundial de dominio del capital financiero, principal apropiador de la plus-valía generada en los procesos productivos.

Vinculado al sector financiero se encuentran los grandes exportadores e importadores que sobre todo a partir de la devaluación del 2002 han adquirido un nuevo empuje, sobre todo en los rubros agroindustriales, asi como un grupo privilegiado de ganaderos, productores de soja y frigoríficos. Su relación con la tenencia de tierras, las nuevas formas de explotación capitalista, como las sociedades anónimas y el consiguiente despoblamiento de la campaña, son nuevas realidades a colocar en nuestra agenda de trabajo.

Por otro lado la clase obrera, el mundo asalariado, que no ha perdido dimensión en número, pero que si ha perdido el carácter dinámico e impulsor que significó décadas atrás la presencia de las grandes concentraciones fabriles, con el agregado de una buena parte de la clase parcial o totalmente desocupado, transformado muchas veces en cuentapropista.

A estos cambios en la composición de la clase obrera, se agregan la desagregación de lo que tradicionalmente hemos llamado capas medias: pequeños empresarios, industriales, comerciales y agrarios, que han perdido la capacidad de reproducir sus ciclos económicos, quiebran o abandonan sus campos; sectores de profesionales universitarios, de intelectuales, pauperizados y alejados de su vocación.

A este pantallazo muy somero de la realidad social deben agregarse algunos fenómenos culturales negativos, que contribuyen a la consolidación del actual estado de cosas. Registramos algunos:

El papel creciente de los medios de comunicación masivos, en manos de grupos poderosos, que manipulan la información, contribuyen a la conformación de la ideología dominante, y generan hábitos culturales basados en el individualismo, las apetencias consumistas y la chatura intelectual.

La falta de perspectivas de las nuevas generaciones, condenadas por un lado a los guetos de miseria o , si no han caído en ellos, a la emigración, que llega ya a más de 100.000 compatriotas. Este fenómeno de la emigración, siempre presente, alcanza hoy sin embargo dimensiones tales que genera no sólo cambios demográficos, sino verdaderos vacíos en los sectores más activos y removedores de la vida social, al igual que en los ámbitos del conocimiento, de la intelectualidad y la cultura. No puede obviarse este factor a la hora de estudiar los cambios sociales y políticos de los últimos tiempos. En cuanto al ámbito de los jóvenes en el mundo de la pobreza, la sociedad termina por segregarlos y hacerlos sinónimos de la violencia, la droga y el delito. Es tal vez, junto a la niñez desnutrida, el ingrediente más preocupante de nuestra realidad social.

El debilitamiento del papel activo y dinamizador de la intelectualidad, la tendencia a la sustitución del intelectual por el técnico y el empobrecimiento del debate ideológico formador del pensamiento nacional.

Como vemos, no son pequeñas cosas las que debemos empezar a abordar.

 LOS CAMBIOS EN LAS ESTRUCTURAS POLÍTICAS Y SOCIALES.

 Si bien los cambios que se registran en la superestructura de la sociedad, “en última instancia” se corresponden  con los cambios en las relaciones estructurales, tienen su propia dinámica, producto de que sus protagonistas son los hombres y no la fuerza ciega de las leyes, y todo esto debemos tener en cuenta al estudiar sus realidades hoy.

¿Que ha pasado con los partidos tradicionales en estos 20 años? ¿Qué con el FA?.

Los PPTT., tradicionalmente expresión política del bloque dominante, sometidos a los cambios en el protagonismo de sectores de las clases dominantes en detrimento de otras, y sometidos al vendaval de la crisis, han sufrido un retroceso profundo en su nivel de influencia sobre la ciudadanía, han puesto al desnudo la ausencia de estructuras partidarias y su falta de democracia, su crisis alcanza a la ausencia de líderes y la pobreza intelectual de sus planteos, y hoy sólo aspiran a sumar fuerzas para evitar, ambos, ser desplazados del poder. En los hechos, las consecuencias son la presente polarización electoral que, más allá de denominaciones partidarias, expresa  la presencia de una opción categórica entre el progreso social y el mantenimiento del orden social imperante. En el terreno social, la contradicción entre el bloque hegemónico constituido por los sectores dominantes y el bloque alternativo, “contra-hegemónico”, de los sectores populares.

El FA, expresión política del bloque alternativo, ha sufrido también los cambios sociales y culturales a los que ya hicimos referencia. El debilitamiento de las estructuras de base es un tema preocupante, no sólo en la perspectiva de un triunfo electoral y la imprescindible necesidad de contar con el sólido respaldo del pueblo organizado, sino porque en esas estructuras, en los comités de base, radica el ejercicio de la democracia participativa, esencia y orgullo del FA.     

La concepción de izquierda, esencialmente cuestionadora del orden social existente, que expresa la búsqueda permanente de los caminos para su superación, y que el FA refleja en su programa originario, vive la inserción de las corrientes definidas como progresistas, producto, en lo nacional y en lo internacional, de la agudización de las contradicciones del sistema, que incorpora a más y más sectores a la lucha por un cambio. Eso es bueno, amplía el campo de las fuerzas populares y debilita el de los sectores dominantes. Ha sido un éxito relevante en nuestro país la construcción de la alianza del FA con el EP y la NM, y es fundamental su desarrollo y consolidación.

Pero eso nos plantea un desafío a resolver, al que ya hicimos referencia en nuestro primer plenario: defender la unidad, ampliar las alianzas, y al mismo tiempo, profundizar en el seno de las grandes masas la perspectiva de etapas superiores, el avanzar en democracia, la estrategia de democracia avanzada como valor en sí y como vía de aproximación hacia una sociedad superadora del capitalismo, hacia el socialismo.

Se trata, en definitiva, de contribuir a la búsqueda de aproximaciones con todos aquellos sectores y personas que coincidan en esa perspectiva, que coincidan en la necesidad de fortalecer el peso y la influencia de esta concepción, convencidos que esto contribuye al fortalecimiento del FA y su perfil de transformación social.

En una palabra, se trata de contribuir a la construcción de lo que en el terreno de la lucha social se define como la construcción de una vanguardia suficiente.

No pretendemos ser los únicos, ni siquiera los primeros en plantearlo. Sabemos  que hay sectores, grupos, hoy dispersos, en todo el FA, y que solamente de su vertebración cada vez mayor, podrá surgir esa fuerza de vanguardia, no por su autodefinición como tal sino por la claridad de sus ideas y su peso real en el conglomerado de las fuerzas del cambio.

 PROPUESTA DE LINEAMIENTOS ORGÁNICOS Y PLAN DE TRABAJO.

 En el párrafo final que antecede hemos establecido el objetivo político esencial de nuestro Espacio. A ello se refieren los 6 puntos que constituyen las Bases constitutivas que hemos aprobado.

a)Se trata ahora de discutir y aprobar lo que pueden definirse como direcciones de trabajo, y los medios organizativos necesarios para su realización. Nos ha parecido importante desarrollarnos en las vertientes  de las que partimos:

1.- En las estructuras de base del FA.

2.- En la militancia sindical.

3.- En el ámbito de la Universidad y del movimiento estudiantil universitario.
 

En este sentido, proponemos promover encuentros en cada una de estas vertientes, para dar a conocer nuestros objetivos y recoger sus propias experiencias e ideas. En algunas de ellas hemos comenzado ya a trabajar, pero es importante la incorporación de todos aquellos compañeros afines a esos campos de actividad que hoy puedan hacerlo.

b)El otro aspecto tiene que ver con el desarrollo ideológico, la labor formativa e informativa, y como un tema no menor, el estudio y análisis del programa de nuestro FA en el marco de las medidas de gobierno a implementar.

A este respecto proponemos realizar el sábado 2 de octubre una charla y debate sobre la concepción de democracia avanzada, tomando como punto de partida la ponencia sobre el tema presentada por la prof. Marisa Bategazzori en el Encuentro Marx Hoy, realizado en La Habana, que junto a nuestro primer documento sobre el tema formarán parte de la información previa. Hemos invitado a la comp. Marisa a realizar la introducción al debate.

A esta labor formativa e informativa se suma la revista virtual Que Hacer, a la que proponemos incorporar una Hoja Semanal que pueda imprimirse por parte de todos aquellos compañeros que cuentan con el acceso a Internet, para llegar por esa vía al conjunto.

c) Nos parece imprescindible plantearse como objetivo la Casa del Espacio, lugar habitual de encuentro, de reuniones, con biblioteca, edición de folletos y otros materiales, y tal vez una computadora.

Esto requiere contar con los recursos financieros necesarios, a partir de dos vías:

Una, la ficha de adhesión al Espacio, y la consiguiente colaboración económica, y

Dos, contribuciones especiales, sponsors para Que Hacer, actividades destinadas a obtener recursos.

Naturalmente, un grupo de compañeros deberá dirigir sus esfuerzos en esta dirección.

EN RESUMEN:

Proponemos constituir dos grupos de trabajo: uno, para la labor formativa e informativa, cuyas herramientas son, por ahora, la revista, la hoja semanal y la charla debate programada.

Otro, para los recursos, con el objetivo de la Casa, la promoción de la adhesión individual que, aparte de la contribución económica, irá marcando el crecimiento de nuestro Espacio, y los recursos especiales ya señalados.

En cuanto a las vertientes en que desarrollar nuestro trabajo, debemos constituir para cada una de ellas un grupo coordinador que instrumente la tarea.

Por último:

En cuanto al Espacio como tal, proponemos que funcione con asambleas periódicas de frecuencia mensual (salvo en octubre por lo que vamos a explicar), y aprobar el grupo de coordinación que ha venido trabajando hasta el presente. En diciembre haríamos una asamblea de balance y revisaremos estas estructuras.

 Nota: en materia de fechas sólo tendríamos la propuesta del 2/10. Creemos que de aquí al 31/10 todos habremos de concentrar nuestros esfuerzos en la victoria electoral. Esto no significa dejar en suspenso todo lo propuesto, pero saber que el ritmo de su plena puesta en práctica estará condicionado a las tareas de la campaña electoral.

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