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El triunfo de octubre de 2004. el FA al gobierno.

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Espacio Frenteamplista Por la Libertad, la Democracia y el Socialismo

INFORME Plenario a desarrollarse el viernes 26 de noviembre

INTRODUCCIÓN. UN CAMBIO LARGAMENTE ANUNCIADO. Finalmente, se produjo. El 31 de octubre, más de un millón de votos aventó el pasado y alumbró el tiempo nuevo. Sopla en la patria la brisa fresca de la esperanza, la misma, nos imaginamos, que acompañó la epopeya de la formación artiguista de la Nación.Queremos, en este instante inicial, hacer una reflexión.Tabaré Vazquez, nuestro Presidente, ha señalado en diversas oportunidades, en discursos y entrevistas, algo que a veces pasa un tanto desapercibido en el fárrago de las campañas electorales, de los análisis de politólogos y periodistas, y en nuestra propia valoración de los acontecimientos políticos. Es importante, y es lo siguiente:Antes que el cambio se materialice en la vida política, ¡y vaya si se materializó!, ya lo ha procesado la sociedad. En lo profundo de la misma, allí donde transcurre la vida material, donde las teorías económicas, las ideas dominantes, se ponen a prueba en el terreno de los hechos, allí donde se va construyendo, lenta e inexorablemente, el pensamiento alternativo, donde se construyen formas, a veces originales, a veces históricas, de organización social, allí radica el cambio, allí se gestan las auténticas transformaciones revolucionarias de las sociedades humanas, allí se desarrolla la historia.

Esta verdad, sabia verdad, nos la ha recordado una y otra vez Tabaré, ¡y que bien que lo haya hecho!.Sobre todo porque si hay países, lugares, contextos, donde esta verdad es incuestionable, el Uruguay es uno de ellos. Al fin, así se formó nuestra nacionalidad, ya en los años de Artigas y la Patria Vieja, y así se gestó, desde el movimiento obrero y popular del siglo XX la nueva realidad política que en 1971 originó el Frente Amplio y que hoy, con esta formidable victoria electoral, abre paso, desde el Gobierno nacional, a la concreción del programa de cambios construido a lo largo de todos estos años y expresado en el compromiso de gobierno del EP – FA – Nueva Mayoría. Está claro que esa relación entre la sociedad civil y sus formas organizativas por un lado, y las estructuras políticas por el otro, no actúa en una sola dirección. Es dialéctica, como todo en la naturaleza y en las sociedades humanas, y todo avance en el terreno de la organización política no puede por menos que contribuir a su vez a mayores avances en conciencia política y en organización en el seno de la sociedad civil. Lo estamos viviendo, a qué argumentar más. Y si se tuvieran dudas, allí están las conmovedoras imágenes del 27 de octubre en la Av. Del Libertador para explicar de qué estamos hablando.Ahora entramos en tiempos nuevos, esperanzados tiempos nuevos. No dudamos que esas esperanzas no serán defraudadas. No dudamos porque creemos en Tabaré, creemos en el FA, creemos en el programa, y creemos en la voluntad de cambio del pueblo uruguayo. Y por sobre todo, nos reafirmamos en lo que son las bases constitutivas de nuestro Espacio: la defensa, por sobre todas las cosas, de la unidad; la contribución al desarrollo y consolidación del FA en su doble condición de coalición y movimiento; el fortalecimiento de los comités de base como instrumentos imprescindibles de organización popular, en los barrios, en los centros de trabajo, en los pueblos y villas; el mantenimiento y desarrollo de las alianzas políticas que hoy configuran la Nueva Mayoría y la búsqueda permanente de acuerdos programáticos aún con sectores afines al progresismo ubicados en la oposición, con la única condición, al decir de Tabaré, de su honestidad; y tal como destacamos al comienzo de esta nota, la búsqueda de una activa participación de la sociedad civil organizada, que contribuya a ese rasgo esencial del cambio que se expresa en formas de descentralización que posibiliten la construcción colectiva del proyecto de cambio, que habiliten formas de gestión compartida, de control de la transparencia en el ejercicio del gobierno, de información y de contacto permanente de gobernantes y ciudadanos, en una palabra, que vaya delineando los caminos de una democratización profunda, de nuevo tipo, hacia nuevas etapas en el ya largo camino de los hombres hacia la libertad.

I – EL GOBIERNO PROGRESISTA. Ha comenzado el proceso de transición hacia el 1º de marzo. Dejando de lado el manejo detallado de las cifras electorales, ya difundidas ampliamente y conocidas por todos, así como el manejo de nombres, de equipos de gobierno, etc., nos interesa destacar cuatro o cinco rasgos que permiten abordar con mayores certezas un proceso de cambio de por sí complejo y difícil si lo pensamos a partir del país que nos han dejado, empobrecido, fracturado, endeudado y saqueado por el vaciamiento del sistema financiero, los negociados y la corrupción.-El primer rasgo, el más importante, es el apoyo popular sin límites, el entusiasmo y el afán de participar, de estar presentes, de sentirse protagonistas, de centenares de miles de uruguayos en todos los rincones del país. Quienes vivimos lo del 27 en la Av. Del Libertador, antes la caravana del 23 en Montevideo, la repetición de esas inmensas masas en las calles de tantas ciudades, las banderas, la alegría, la participación juvenil, percibimos un fenómeno solo comparable a las inolvidables jornadas de lucha democrática de los años 84 y 85. Siendo relevante el nuevo cuadro político, con legisladores encuentristas en todos los departamentos del país, con mayoría en 7 departamentos, con 17 senadores y 52 diputados del FA y sus aliados, con la derrota histórica de la derecha conservadora, en particular del P. Colorado, con todo ese saldo a favor, es en este protagonismo popular donde descansa la mayor reserva, la mayor riqueza del Gobierno que se inicia. Desarrollar y encauzar ese protagonismo, trabajar para que pasado el entusiasmo y la alegría no se transforme en una pasiva expectativa esperanzada, buscar canales de participación, habrá de ser tarea en la que todos procuraremos involucrarnos.-El segundo rasgo es el clima unitario y fraterno con el que el FA ha desarrollado la campaña electoral. Es fundamental preservar y consolidar ese clima, en el seno del FA y en relación con sus aliados. No implica, claro está, ignorar los matices y las diferencias que hacen tan fermental al pensamiento de izquierda, ni las diversas maneras que han de existir de encarar la actividad del Gobierno y la aplicación de su programa. Esto hace al contenido democrático, diverso, de nuestra fuerza política. Pero la unidad, la que en las calles se canta al grito de “el pueblo, unido, jamás será vencido!”, la que se gestó en los años 60 en el seno del movimiento social, la que se materializó en 1971 con la creación del FA, es la herramienta sin la cual no hay avance posible ni consolidación de los avances logrados. Ese principio está en las bases constitutivas de nuestro Espacio, y guía toda nuestra actividad.-El tercer rasgo es el buen relacionamiento que se ha ido procesando a lo largo de estos meses con la sociedad civil y sus estructuras organizadas. Por supuesto son muy importantes los intercambios con cámaras empresariales, del agro, de la industria, del comercio, el establecimiento de reglas claras para la actividad privada, para el fomento de las inversiones, para la política tributaria, para el crédito. Pero para nosotros son trascendentes los pasos que se han dado en la búsqueda de coincidencias o aproximaciones con el movimiento sindical, anuncios tan importantes como el restablecimiento de la negociación colectiva y la ley de fuero sindical, así como también la activación de las organizaciones sociales, del movimiento cooperativo, en fin, de las más diversas formas de la organización popular. En nuestra perspectiva de democratización de la sociedad, de una democracia avanzada, la interacción entre la sociedad civil y el Estado, entre las estructuras sociales y las políticas, irá marcando el grado de avance en esa dirección.-El cuarto rasgo favorable es el cuadro regional, con la consolidación de los procesos democráticos, progresistas y de izquierda en países como Venezuela, Brasil, Argentina, Chile, y la resistencia inclaudicable de Cuba. Ya hemos analizado los claroscuros, las fortalezas y debilidades, las dificultades de este proceso. Pero la tendencia general es de avance, de cuestionamiento de la dependencia, de acercamiento a zonas del mundo que procuran enfrentar el hegemonismo del imperialismo estadounidense y sus consecuencias terribles sobre el mundo. El triunfo del pueblo uruguayo, ambientado también por los aires de la región, alentará a su vez nuevos avances de pueblos hermanos.

II – EL FA, FUERZA POLÍTICA GOBERNANTE.“La organización política no puede ni debe agotarse a sí misma en su relación con el gobierno. Ello significaría un gran limitante para la misma. Ésta debe trascender el gobierno y elaborar políticas para el futuro. El gobierno es el hoy, la fuerza política el mañana. Ella debe proyectar la acción de hoy hacia el futuro, darle perspectivas al gobierno. Éste, sin la construcción de esas perspectivas, se agotaría en sí mismo. Se puede reivindicar el control que la fuerza política debe ejercer sobre el Gobierno. Pero no se puede olvidar ni dejar de lado la proyección de futuro; se estaría renunciando a una de las principales funciones de la organización política.” Hemos transcripto estos párrafos del documento sobre el relacionamiento de la fuerza política con el Gobierno, los trabajadores y las organizaciones sociales, aprobado por el Plenario Nacional del FA en abril del 2004, porque marca con toda claridad la tarea en la que pretendemos involucrarnos. Nuestra tarea no es la del gobierno. Hemos apoyado el programa y el equipo que desde él deberá llevarlo a la práctica; hemos contribuido a su victoria, y confiamos en su solvencia y honestidad. Para nosotros el compromiso, definido en nuestros documentos originarios, es, ya lo hemos dicho, “defender la unidad, ampliar las alianzas y, al mismo tiempo, profundizar en el seno de las grandes masas la perspectiva de etapas superiores, el avanzar en democracia, la estrategia de la democracia avanzada como valor en sí y como vía de aproximación hacia una sociedad superadora del capitalismo, hacia el socialismo”.Con esa definición estratégica, nos proponemos contribuir al fortalecimiento de la fuerza política, de sus estructuras orgánicas, y de manera particular, de su doble condición de coalición y movimiento. En relación al movimiento el FA tiene un debate pendiente: ¿qué papel habrán de jugar los comités de base? ¿Cuál su relacionamiento con la dirección política y los partidos?.Como se dice en un documento de resumen de talleres realizados por los comités de base de la coordinadora B de Montevideo, “en los comités de base se asientan las raíces que habrán de dar solidez al Gobierno del FA y sus aliados. Son los vínculos políticos del Gobierno en los barrios, en los pueblos, en los lugares en los que el pueblo vive y trabaja. Ellos resultan imprescindibles como vehículos para trasmitir la obra de gobierno, el cumplimiento de los planes, las dificultades que surjan, los obstáculos que habrá que vencer, el apoyo necesario.”Y más adelante: “Finalmente, la democracia bien entendida implica participación y control, participación en la gestión, en la toma de decisiones, y control ciudadano como el medio más eficaz para corregir errores y mejorar la eficiencia”. Para la fuerza política los comités de base son un importante factor de unidad, son el elemento aglutinante. Allí es donde se realiza la “unidad en la diversidad”. En su seno los partidos y sectores que componen nuestra fuerza, sus militantes, junto a los frenteamplistas no sectorizados, ejercen el debate fraterno, enriquecen la vida de sus propios sectores. Hacia la sociedad, los comités de base deberán ser verdaderos centros cívicos, espacios abiertos para la participación ciudadana, para la vida social y cultural, lugares de realización de esa necesaria interrelación entre las estructuras de la sociedad civil y las de la acción política.¿Son hoy las estructuras de base aptas para cumplir tamañas responsabilidades? ¿Ha asumido nuestra fuerza política comprensión de ello? Si la respuesta es no, ¿qué hacer para contribuir a un cambio?.Buena parte de los integrantes de nuestro Espacio somos militantes de comités de base. Esto nos habilita para promover con todos aquellos compañeros frenteamplistas que sustentan la vida del movimiento en Montevideo y el interior, y cuyas preocupaciones sin duda coinciden con las nuestras, la elaboración de propuestas comunes para la consideración del conjunto de nuestra fuerza política.

III – CUESTIONES IDEOLÓGICAS. Se abre una etapa nueva, superior, en la vida del país.Profundizar la democracia, o, dicho de otro modo, democratizar la sociedad, ampliar los espacios de participación ciudadana, de gestión social en esferas de la economía y de la administración del Estado, de la educación, de la cultura, de la vida comunal, todo ello se torna ahora un horizonte alcanzable.Todo ello nos plantea desafíos. Se trata de pasar de enunciados teóricos, de definiciones doctrinarias, a la realidad concreta, al trazado de una línea política, recordando siempre que “la teoría es gris, pero el árbol de la vida es siempre verde”.Nos proponemos avanzar en democracia por la vía de la incorporación creciente del movimiento social a la gestión del Estado, en la búsqueda de la construcción de un Estado de nuevo tipo, en el que las estructuras políticas, jurídico-institucionales, no enajenen sino que integren a la sociedad civil organizada.Y el desafío consiste en que ese proceso deberá desarrollarse en el marco de las formas democrático-representativas hoy vigentes, de la división de poderes, de la estructura de partidos, del conjunto de normas institucionales, de lo que se denomina Estado de Derecho.Más aún. Este proceso deberá desarrollarse a partir de un modo de producción que, aún en el marco del subdesarrollo y la dependencia, es capitalista, y por consiguiente en un escenario en el que la lucha de clases está presente, en el que las clases dominantes procurarán mantener esa condición, y en el que, por tanto, nunca los procesos serán lineales y previsibles.Con estas ideas debemos trabajar. No hemos ocultado que nos proponemos construir una alternativa superadora del capitalismo, y corresponderá por tanto examinar si la vía adoptada contribuye o no a esa construcción, si nos acerca o nos aleja del objetivo. No sólo reflexionar entre nosotros, sino colectivizar esa reflexión, articular esfuerzos con todos aquellos que aspiran al mismo objetivo, estudiar las experiencias anteriores, mirar a la región y al mundo, recrear el pensamiento fundacional.Siguiendo la experiencia de nuestros anteriores talleres nos proponemos continuarlos en todas estas direcciones. Montevideo, 26 de noviembre de 2004. ACTIVIDADES EN MARCHA. 1º.- Proponemos alcanzar de aquí a fin de año las primeras 100 adhesiones a nuestro Espacio.2º.- Hemos puesto en marcha una campaña de recursos, a partir de bonos de colaboración de diversos valores, para concretar en el más breve plazo posible la casa del Espacio. Junto a los bonos hemos editado un plegable con nuestras Bases constitutivas, así como una carta explicitando los motivos de nuestra solicitud de colaboración. Todos estos materiales, a disposición de los compañeros, pensamos que son una ayuda en la tarea a realizar.3º.- Continuamos con la publicación de la página Web “Que hacer” y hemos iniciado la publicación de la Hoja quincenal, que puede imprimirse a partir de la página para su distribución.4º.- Se han ido formalizando algunas áreas de trabajo: a) recursos; b) información y formación; c) relaciones; d) bases frenteamplistas; e) movimiento obrero; f) movimiento universitario. Invitamos a los compañeros a sumarse en aquellas áreas que les resulten afines.5º.- Proponemos continuar los encuentros en torno a la concepción de democracia avanzada. El próximo lo proponemos para el viernes 10 de diciembre, con una introducción a cargo del comp.. W. Turiansky.6º.- Proponemos despedir el año como se merece, con una fiesta que nos reúna a todos, ya sobre fines de diciembre, y de paso ir pensando en planes para el 2005. Montevideo, 26 de noviembre 2004.

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