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ESPACIO FRENTEAMPLISTA

POR LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO

Síntesis del taller efectuado el 2/10/2004

 A partir de la ponencia expuesta por la prof. Marisa Bategazzore, cuyo texto fue impreso y distribuido a los compañeros asistentes al encuentro, y de la exposición inicial de la citada compañera, se generó un interesante debate, cuya síntesis sigue a continuación. Si bien tenemos la versión completa del taller, su extensión escapa a nuestras posibilidades de impresión, son más de 30 páginas, pero puede ser consultada por quien lo desee en nuestra página web: Intervenciones

 -El origen del concepto de democracia a partir de las revoluciones burguesas del siglo XVII y XVIII (la revolución inglesa de 1640, la norteamericana de 1726, y fundamentalmente la francesa de 1789 con su fundamentación ideológica, el iluminismo, y su proyección hacia las revoluciones posteriores europeas y americana), asi como el papel de las masas populares en esos procesos, con su contenido democratizador, que hizo, desde entonces y más allá de sus derrotas sistemáticas, de la democracia una reivindicación histórica de los desposeídos.

Este tema es también un tema teórico muy importante, y así fue asumido desde sus orígenes por el marxismo. Desde Marx (que define ya en el Manifiesto Comunista a la revolución proletaria como “la conquista de la democracia”, hasta Lenin, que en su elaboración del tránsito de la revolución democrática burguesa a la revolución socialista, en Rusia de los años 1905 al 17, no ve etapas cerradas, sino un proceso de desarrollo democrático, de profundización democrática, en la medida de “quien comande el proceso, si la burguesía dominante o el proletariado, incluso con esa creación democrática de las masas desposeídas como lo fueron los soviets).

Desarrollar estas ideas en el contexto de la región y del mundo de hoy, y en relación a los cambios sociales, tradiciones históricas, formas del estado, forman parte de nuestra elaboración teórica.

 -En este mismo tema, quedó planteada la cuestión de la relación, similitudes y diferencias de conceptos como “avanzar en democracia” y “democracia avanzada”, asi como las formulaciones originales formuladas por R. Arismendi y el entronque que él hizo con el marxismo y el leninismo. ¿Son etapas, estadios de un proceso histórico, o configuran, con ambas denominaciones, un sólo proceso de aproximación al socialismo?. La historia, se dijo en el debate, la hacemos nosotros, la hacen los hombres, y si bien actúan movidos por las relaciones que se generan en la producción de su vida y las ideas y valores morales que conforman el mundo subjetivo, no se trata de un determinismo basado en leyes naturales, sino de resultantes de fuerzas que terminan apuntando en direcciones muchas veces imprevistas. Si en la historia no jugaran factores como las casualidades, sería “mágica”, señaló Marx.

Si nos referimos a una categoría elaborada por Arismendi,  evidentemente la tendremos que examinar, aún cuando no seamos marxistas, en el contexto del marxismo. Por lo tanto, cuando Arismendi define la categoría “democracia avanzada” lo hace, o en su carácter de clase o de bloque social impulsando el proyecto o programa propuesto, por la acción de las masas populares conscientes, organizadas y movilizadas que imprimen su sello y marcan los rumbos.

 -La experiencia de las masas genera teoría. Es, por ejemplo la experiencia de la Comuna, a partir de la cual Marx desarrolla su teoría del Estado, la tesis de la necesidad de destruir el aparato burocrático represivo del mismo como condición para el tránsito al comunismo. Se trata de no caer en esquematismos ni tesis elaboradas de una vez y para siempre, sino de atenerse en todo momento en “el examen concreto de la realidad concreta”. Es una de las principales enseñanzas de Marx, y tambien de Lenin.

 -Cuando hablamos de democracia participativa, ¿de qué estamos hablando?, hablamos de la mayor integración de toda la sociedad en la política. Es reunir, volver a unir el demos(el pueblo) con el ejercicio de lo político. Pensemos en la Comuna de París, donde los que ejercían los cargos públicos eran todos electos, y además eran responsables ante sus electores y podían ser removidos por ellos. En ese sentido, la experiencia reciente de Venezuela nos muestra la posibilidad de regímenes infinitamente más democráticos, en el sentido que el funcionario está sujeto a la aprobación de sus electores.

 -Se señaló también la importancia de la voluntad, de la relación entre las condiciones objetivas y subjetivas. Las transformaciones sociales no se dan por un proceso de maduración biológica, en un esquema determinista, en una traspolación de las ciencias naturales a las sociales, al desarrollo histórico, sino que en el campo de lo social interviene la voluntad, una voluntad colectiva organizada políticamente, que transforma las condiciones políticas y opera sobre la infraestructura de la sociedad. Y así, en última instancia, el avance en democracia dependerá de qué concepción predomine con su influencia en el seno de las grandes masas, imprimiendo su sello al proceso. -Democracia avanzada implica organizaciones sociales discutiendo y aportando de cara a un nuevo gobierno. Debe tenerse en cuenta el papel de los medios. La prensa es parte  del poder económico, y sin lugar a dudas juega un papel importante en la formación del pensamiento dominante, en la formación de valores. Construir un pensamiento contrahegemónico, el rescate de valores solidarios, es parte integrante de un proceso de democratización de la sociedad.Todo proceso de democracia avanzada implica asimismo el combate a la burocracia, y ese combate sólo es exitoso, no a través de la teorización sobre la misma, de advertencias sobre sus efectos perniciosos, sino a través de una real participación de los ciudadanos en el quehacer social. La actividad social, que incluye el control, la crítica y la autocrítica, la responsabilidad ante el colectivo, desarrolla al individuo y lo vacuna contra el “síndrome” de burocratización. -Se percibió en el debate una carencia, que lo es de la izquierda en general, del  movimiento comunista internacional y de los revolucionarios en el mundo entero. Es el abordaje de qué sociedad es la que debe superar al capitalismo. La caída de la Unión Soviética no solo significó la caída de la estructura de un estado, sino que liquidó lo que era una alternativa real palpable de una sociedad que superaba al capitalismo. El gran desafío que tenemos es construir una teoría que nos dé bases para la superación del capitalismo y genere o delinee algunas ideas fundamentales: ¿qué es el socialismo? O ¿cómo lo entendemos? Si el gobierno del FA genera condiciones para el desarrollo y la profundización de la democracia, hacia dónde apuntemos esa profundización es el  desafío. Cómo desarrollar el país productivo, las nuevas formas de autogestión, avanzar en algunos elementos que nos ayuden a la construcción del nuevo paradigma.

 -Cuando hemos llegado a esta realidad, a una etapa superior en el camino del progreso social, es importante, se señaló, recorrer el proceso histórico que nos condujo a ella, las tesis que los comunistas uruguayos elaboraron en la década del 50 y pusieron en práctica, esto es, la construcción de la fuerza social de la revolución uruguaya, el avanzar con el conjunto del pueblo, acumular en el desarrollo social y político, defender y profundizar las conquistas democráticas del pueblo, incluída la lucha electoral y la posibilidad del acceso al gobierno. La experiencia histórica, su estudio, es fundamental en el trazado de nuevas perspectivas.

 -El programa con que el FA y sus aliados accede al gobierno no es socialista, es progresista. Eso nos permite avanzar con la experiencia acumulada por miles de cuadros de izquierda, y la que habremos de acumular ahora, con muchas más coincidencias y aproximaciones, evitando errores. Dos eslabones, desarrollo productivo y democracia avanzada, pueden ser claves en la construcción del paradigma superador del capitalismo, que genere nuevos entusiasmos y ponga las masas en acción  En el debate se hizo referencia a un artículo del marxista francés Lucien Seve publicado en nuestra página web con algunas reflexiones interesantes en torno a la propiedad social de los medios de producción y de cambio como atributo del socialismo. La propiedad efectiva de los medios de producción no se reduce a su propiedad nominal; implica muchas otras condiciones,  no sólo jurídicas sino de hecho, en particular la capacidad de gestión, que presupone el acceso real a la información económica y financiera, el saber teórico y práctico, la experiencia acumulada, etc. Desprivatizar la propiedad de medios de producción puede ser hecho de golpe, por un poder político. Socializar la capacidad de gestión ya es una cosa mucho más larga y compleja. En este sentido, y volviendo a nuestro tema, una etapa de aproximación democrática avanzada puede verse asimismo desde este ángulo, como una apropiación social del saber, y no desde el plano de la propiedad como concepto jurídico.

 -La crisis del socialismo, crisis de una concepción ideológica, es la crisis de una construcción basada en el socialismo científico. Fue una construcción apoyada en las tesis del marxismo, pero sobre la cual no había ninguna experiencia, salvo la experiencia breve de la Comuna de París. Tal vez se olvidó que el  socialismo no tenía por qué ser ideal y perfecto, que era una construcción humana, que podían cometerse  errores y sufrirse derrotas. Ha sido trágico y doloroso, pero debiera permitirnos bucear hacia atrás, recuperar las concepciones originales, evitar el misticismo, el dogmatismo, el esquematismo, y recuperar posiciones. Es importante volver a Lenin. es fundamental como parte del concepto de defender la democracia en el terreno social, político, económico , y también en cierta medida, profundizar la democracia, aunque hay aquí experiencia propia, avances que ya ha logrado el pueblo uruguayo. como lo es a manera de ejemplo la ley orgánica de la universidad, con los principios de la autonomía y el co-gobierno.

 -Se señalaron dos aspectos a valorar en la ponencia que dio origen al debate. Primero, que nos introduce en la historia del concepto de democracia avanzada, y es importante, cuando transitamos ese camino, cuando queremos profundizar en él, saber cuáles son sus raíces, cuáles son los orígenes históricos de ese concepto. Lo segundo es una advertencia de la ponencia, reiterada y oportuna, que nos advierte acerca de las situaciones cambiantes en tiempo y lugares que deben siempre tenerse en cuenta, “de pronto estamos mirando el collar y no nos damos cuenta que nos cambiaron el perro”. O que “no sólo cambia el río, siguiendo el aforismo de Heráclito, sino que también cambia el bañista”. Esto es importante porque manejando los conceptos de Arismendi, de los años 60 al 80, aún estando tan cerca, ya no es el mismo río, ni son los mismos bañistas. Y en consecuencia, lo valioso del aporte de Arismendi, como lo valioso del aporte de Lenin, lo valioso del propio Marx y del propio Engels, son por un lado la concepción materialista y dialéctica de la naturaleza y la sociedad, y por otro el  método a partir del cual examinar la realidad y actuar sobre ella.  -Surge una pregunta: La democracia avanzada, ¿la concebimos como una vía de aproximación a una sociedad que la va a superar y negar?. ¿Qué implica negar, en una acepción dialéctica?. O, por el contrario, la superación del capitalismo no implica la realización más plena de la democracia, cuya negación pertenece a una etapa superior, de negación del estado? Por otra parte, ¿qué significa avanzar  en democracia?. Por lo pronto todos pensamos en el concepto de la participación, pero no se agota en ello. También significa apropiación democrática de parcelas de poder. También en este aspecto existen antecedentes y estructuras que nos proveen de experiencia. Nuestro Estado tiene grandes empresas que son la llave de la economía. La posibilidad de gestionar estas empresas con la participación de usuarios y trabajadores da una forma concreta de co-gestión, de integración de la sociedad civil organizada y la estructura política, en camino a la conformación de un Estado de nuevo tipo, que no enajene sino que integre a la sociedad civil. Tal vez a eso apunte la construcción de un Estado de democracia avanzada.  -Todo esto nos plantea nuevas interrogantes teóricas. ¿Cómo se concilia esta vía con el principio marxista de revolución social, de destrucción del aparato burocrático y coercitivo y extinción del estado? ¿Vale para nuestras sociedades de estructura capitalista dependiente, con estados construidos, en general claro está, bajo principios republicanos y democráticos, esquemas que sí eran válidos en las sociedades conocidas y estudiadas por Marx y Engels, o en las condiciones del absolutismo imperial ruso estudiado por Lenin? Y aún partiendo de la repetida premisa del “examen concreto de la realidad concreta”, ¿cómo olvidar la ineludible presencia de la lucha de clases y la imposibilidad de un tránsito paulatino del capitalismo al socialismo sin el necesario salto dialéctico, revolucionario?. 

En próximos talleres deberemos trabajar  en estos temas, si realmente queremos tener claro por lo menos qué es lo que proponemos.

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