bridge3.jpgbridge6.jpgbridge1.jpgbridge2.jpg
BBC Mundo 30/11/2011

Si en Francia las huelgas son consideradas por algunos como un deporte nacional, en el Reino Unido se les veía como una herramienta del pasado.

Este miércoles esa herramienta ha brotado como un caudal reprimido: más de dos millones de empleados británicos están convocados para paralizar el sector público en la huelga más grande que han visto los británicos en los últimos treinta años, desde el gobierno de la llamada Dama de Hierro, Margaret Thatcher.

Maestros, médicos y funcionarios desfilan por las calles de Londres y de otras poblaciones dentro de las más de mil manifestaciones convocadas para la jornada. El motivo de la protesta: la reforma del sistema de pensiones que les obligará a aumentar sus contribuciones y a posponer la edad de jubilación a los 67 años.

Escuelas, hospitales, tribunales, oficinas gubernamentales y los servicios fronterizos de los principales aeropuertos londinenses, Heathrow y Gatwick, están entre los servicios más afectados. Mientras helicópteros del gobierno sobrevuela el centro londinense, las calles se llenan de manifestantes y de eslóganes como: "Son nuestras pensiones".

A la huelga se han sumado sindicatos como el de los directores de colegios que en 114 años nunca habían participado en una protesta similar. ¿Qué fibras toca el gobierno del conservador David Cameron para que irrumpa la huelga más grande de una generación?

Pagar más para acceder a una pensión

Más de dos millones de británicos fueron convocados para la huelga más grande de los últimos treinta años.

El gobierno señala que el costo de la financiación de las pensiones del sector público es "insostenible", que las personas viven más tiempo. Para que el sistema sea sostenible el gobierno de Cameron quieren aumentar un 3% la contribución de los funcionarios a la Seguridad Social, lo que significaría unos US$ 1.500 menos al año en sus salarios.

La disminución de las previsiones de crecimiento de la economía británica, del 1,7% al 0,9% para 2011, del 2,5% al 0,7% para 2012 y del 2,1% para 2013 y el riesgo de recesión en la Europa del euro forman parte de los argumentos del ajuste de Cameron. A ello se suma una deuda pública de US$ 166.000 millones más de lo previsto para los próximos cuatro años.

Trabajar más tiempo

Hasta 2010 los hombres mayores de 65 años y mujeres mayores de 60 años tenían derecho a una pensión del Estado británico. Cameron propone que las pensiones se pospongan a los 67 años. Asimismo se busca que la edad de jubilación de las mujeres coincida paulatinamente con la de los hombres.

Para los treinta sindicatos que participan en la huelga, la propuesta del gobierno se reduce en una ecuación: trabajar más por menos.

Cobrar menos

Las nuevas pensiones se calcularán con el promedio de salarios de toda la vida laboral.

Los nuevos pensionados cobrarían menos que los actuales porque el sistema para calcular el pago cambiaría. La pensión sería el resultado del promedio de salarios percibidos durante toda la vida laboral, en lugar de los últimos salarios como se venía haciendo hasta ahora.

Salarios congelados

Dentro de los ajustes que ha adelantado el gobierno de Cameron está la congelación de salarios públicos, aplicada durante 2011 y prevista para 2012. Los salarios no podrán aumentar más del 1% en 2013 y 2014.

Recorte de puestos de trabajo

Lejos de buscar el entendimiento con los sindicatos, el ministro de Economía, George Osborne, anunció este martes que el sector público perderá 700.000 empleos en los próximos años, en lugar de los 400.000 hasta ahora previstos.



Joomla templates by a4joomla