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INDICE

CAPITULO I: INTRODUCCION POLITICA - IDEOLOGICA

CAPITULO II: INFORMACION, CONCEPTOS y PROBLEMAS

CAPITULO III: PROPUESTA PROGRAMATICA:

POR UN PLAN NACIONAL PARA

LA GESTION SOCIAL DE RESIDUOS

ANEXO: CÓMO ES TODO. Por Quino

Jorge “TUFI” Solari -
Montevideo, julio de 2013

RESIDUOS Y CLASICADORES

CAPITULO I

INTRODUCCION POLITICA - IDEOLOGICA

        El programa del Frente Amplio (FA) debe ser ambicioso, debe elaborar claras políticas públicas desde los intereses de todos los excluidos por cualquier motivo, dar siempre prioridad a los más débiles, a los más vulnerables, a los que no tienen nada. Una propuesta de izquierda no debe ser autocomplaciente y atender a los más pobres sólo mejorando algo sus ingresos en especies o dinero a través de fondos asistenciales. Tampoco le debería generar tanta satisfacción el sólo hecho de disminuir la pobreza, siendo que el nivel de ingresos suficiente para que una familia no sea considerada pobre, en el mes de junio de 2013, era de $ 8.852 por persona por mes en Montevideo, $ 5.934 en las ciudades del interior y $ 3.958 en el medio rural.

No debemos conformarnos con lograr una actividad económica siempre en crecimiento, alcanzar un alto nivel de empleo y una baja tasa de desempleo, tener estabilidad fiscal, recibir grandes inversiones y estar “blindado” en lo financiero. Contar con todo eso es muy importante, pero  es algo que no necesariamente implica que todos los ciudadanos puedan acceder por igual a los derechos plasmados en la Constitución de la República. Tampoco lo nombrado, por sí solo, hace de nuestro país una república más independiente y soberana, menos todavía habiendo crecido significativamente su deuda externa pública. La “bonanza económica” del Uruguay progresista seguramente permita mantener el mayoritario apoyo de la ciudadanía, y por ende el gobierno, pero como ha sucedido en muchos países, ante un traspié en el funcionamiento de la economía, más si no se atienden adecuadamente temas sensibles a la población, el respaldo popular caerá y los ciudadanos volverán a votar por las opciones electorales históricas.

Es imperioso que las políticas del FA logren en un tiempo razonable alcanzar otros objetivos y metas, de lo contrario, un día será electoralmente derrotada en lo nacional, como lo fue en 2010 en cuatro gobiernos departamentales (Florida, Paysandú, Salto y Treinta y Tres).

Sería una gran pena que un gobierno progresista, el que en sus filas cuenta desde su fundación con muchas decenas de miles de adherentes al socialismo, así como con grupos definidos por el socialismo, mimetice sus políticas con la de los partidos tradicionales. Y eso, en gran medida, hace años que está ocurriendo en varios aspectos que básicamente tienen que ver con la política económica.

Para garantizar la continuidad del FA en el gobierno es necesario que exista un conjunto de políticas públicas que frene la fragmentación social, mejore la deteriorada convivencia ciudadana, revierta el fracaso consumado en el plano educativo, atienda adecuadamente los problemas de salud tanto física como mental, proteja a las personas con discapacidad y a los adultos mayores alojados en “casas de salud” que las autoridades sanitarias parecería no querer relevar y controlar porque eso implicaría cerrarlas, permita el acceso a la vivienda digna por parte de los más pobres, garantice una seguridad pública que permita a la gente transitar sin miedo a cualquier hora y por cualquier lugar por las calles así como disfrutar sin temor de un espectáculo deportivo, incida en los centros de decisión pública y privada para que éstos tomen conciencia de que es imprescindible lograr una cultura ambiental que celosamente cuide de nuestros recursos naturales y evite todo tipo de contaminación, siendo a la vez solidarios con las generaciones venideras, dejándoles una biosfera mejor que la heredada.

¿Acaso no es realmente ilustrativo de la comprometida situación social en que vivimos el hecho de que el gobierno, a través del Centro de Información Pública – IMPO, deba gastar dinero para comunicar a través de todos los medios que es delito la violencia sexual comercial y no comercial cometida contra niños, adolescentes o incapaces? O por ejemplo el hecho de que el de Banco de Previsión Social (BPS) y la Cámara Nacional de la Alimentación tengan que realizar una campaña, denominada “La edad no quita derechos”, la que tiene como finalidad luchar contra el abuso y el maltrato a los adultos mayores.

La políticas públicas no deberían resumirse a poco más que atender los aspectos macroeconómicos de un país, suponiendo que el resto de las cosas serán solucionadas por las leyes de mercado, como si al fin de cuentas existiera la “mano invisible” sobre la que teorizó hace más de dos siglos el escocés Adam Smith.

 

¿Acaso es suficiente como unidad de medida del bienestar social el hecho de contar con celular, plasma, vehículo automotor (auto o moto) y Facebook?

¿Acaso puede un país tan pequeño como Uruguay aspirar a integrar el Primer Mundo teniendo graves carencias de infraestructura básica (carreteras, puertos y puentes), una producción que está lejos de caracterizarse por la especialización, contar con una reducida investigación científica, tener concentrada la pobreza en las personas más pequeñas, registrar niveles masivos de deserción a nivel de la educación media y tener un número tan alto de jóvenes que ni estudian ni trabajan? Si esto último sigue ocurriendo, es lógico que como contrapartida tengamos un número significativo de adolescentes volcados al consumo de drogas y al delito, o en el mejor de los casos, bajo el manto protector de alguien o algo, vean cómo “el tiempo pasa”. Somos un país envejecido, pero aún más grave que eso, es constatar cómo los grandes y medianos tomadores de decisiones en los más diversos planos de la actividad pública y privada del país son los mismos en décadas, no dejando espacios para la renovación generacional, salvo excepciones generalmente vinculadas a lazos familiares directos.

 El gobierno del FA ha cometido el error de menospreciar los problemas ambientales de cualquier tipo, en particular uno que si bien es menor, sin duda no es banal, como lo es el de la basura. Sin embargo este problema, de modo permanente, pone en jaque a todo el FA, desgastando su imagen ante la ciudadanía, algo que, al menos en parte, lo perjudicará en lo electoral.

Desde la oposición el FA defendió a las empresas públicas contra su privatización, entonces, es  lógico que hoy promueva el desarrollo de las mismas, sin embargo, no crea nuevas empresas estatales o mixtas. ¿Por qué no crear una empresa pública por ejemplo para la Gestión Social de los Residuos? ¿Acaso en nuestro país ya no hay posibilidad de que el Estado se haga cargo de nuevos negocios? ¿Por qué recién cuando una industria se funde o por algún otro motivo cesa su actividad, dejando a sus trabajadores en la calle, es que aparece el Estado destinando millones de dólares para su salvataje y sostén?

Otro de los problemas en que el gobierno ha avanzado muy poco es con respecto a la reforma del Estado. El FA siempre tuvo presente que ganar el gobierno no era tomar el poder. Lo que sí vino a descubrir al gobernar, es que tampoco es fácil hacerse plenamente del gobierno. El propio actual presidente de la República padeció esto al ser denominado ministro en la primera gestión del FA, por otra parte, en importantes reparticiones del Estado es normal que manden más algunos viejos funcionarios que directores políticos, y en las empresas públicas pasa algo similar, el comportamiento de algunos gerentes “de carrera” han puesto reiteradamente al desnudo este problema. A nivel nacional, en el tema residuos esto es tan evidente como grave.

Otros de los asuntos aún pendientes de discusión por parte del gobierno y del FA es el rol que en las sociedad le corresponde a las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), las que son permanentemente denostadas por grupos importantes del FA, a pesar de que el gobierno les transfiere millones de dólares para que se hagan cargo de los más diversos asuntos emergentes o bien de aquellos que el Estado ha dejado de hacer parcial o totalmente. Es así que las ONG se encargan –entre otras cosas– de las personas en situación de calle, los refugios, los adictos, los potenciales suicidas, asuntos de género, techos de emergencia, limpieza urbana, los clasificadores y la protección de animales. Uno de los problemas del gobierno es que como le falta capacidad de ejecución, debe tercerizar programas, recayendo esto en dichas ONG y su personal, el que no siempre tiene la formación adecuada ni cuenta con las herramientas y apoyos necesarios. Otro asunto nada menor que cabe señalar respecto a las ONG es la ausencia de evaluaciones externas y la medición de resultados alcanzados.

En una economía pequeña como la de nuestro país, el hecho de aceptar sin mayor estudio y pocas exigencias cualquier inversión directa que llega desde el exterior, hace por la vía de los hechos que la economía vaya reestructurándose en función de intereses no definidos internamente. Al no contar el gobierno con una estrategia propia de desarrollo económico, no se hace otra cosa que administrar un capitalismo crecientemente concentrador de la riqueza, basado en productos primarios y commodities, sin posibilidad de generar valor agregado relevante. En el Informe de comercio exterior de Uruguay XXI vemos como para 2012 los principales productos de exportación fueron la soja, la carne bovina congelada, el arroz, el trigo, la lecha en polvo y si se incluye la zona franca de Nueva Palmira, la pulpa de celulosa en tercer lugar.

Sin duda que la revolución, la derrota del capitalismo y la instauración del socialismo no es cosa fácil ni lineal, no es algo que esté “a la vuelta de la esquina”. Empero, no por eso se debe dejar de hablar, escribir y luchar por el socialismo, mucho menos ufanarse por algunos escasos provechos que se le pueda sacar al capitalismo, un sistema plagado de desigualdades, injusto, de dominación, de explotación, culturalmente aberrante por las humillaciones humanas que el mismo conlleva.

Hace casi medio siglo el “hombre nuevo” era una utopía de toda la izquierda, estaba incorporado al discurso revolucionario cotidiano. Eso es algo que no se debería olvidar, porque la lucha por una sociedad socialista sólo es posible promoviendo valores radicalmente distintos a los de la burguesía, ideología donde el ser humano, más que ser valorado, es cotizado en función de lo que materialmente consume y tiene.

Hoy el FA tiene un discurso respecto a la economía y el hombre que sin duda está a la derecha de la oratoria del Papa Francisco, que por ejemplo sostiene que el hombre “no es un factor económico más o un bien descartable, sino algo que tiene una naturaleza y dignidad no reducible a ‘simples cálculos económicos’”. El verdadero cambio social, el camino hacia el socialismo, será posible en la medida que haya un cambio generalizado de mentalidad, de que existan grupos significativos de personas organizadas políticamente desde la base de la sociedad, forjando poder popular. Para eso sigue siendo necesario contar con militantes y con militancia de nuevo tipo, porque los cambios en el diario vivir han sido radicales en varios aspectos. En el sistema en que vivimos, lo que se promueve como meta es el éxito individual, eclipsando todo aquello que tenga que ver con la solidaridad, la vocación de servicio, lo colectivo. Para la mayoría de los adolescentes y jóvenes, hoy por ejemplo el concepto patria suena extraño y lejano, cuando no absurdo o ridículo. Llevados por la publicidad y ante el deterioro generalizado de principios y valores, los adolescentes y jóvenes, de modo inocente e ingenuo, sueñan mediante cualquier vía con alcanzar “la fama”, la que les traerá dinero, cosa que resolverá su presente y futuro. Hoy para ser paradigma parecería que es más que suficiente con ser simplemente “famoso”.

El Indice de Gini, muy útil por cierto, se ha transformado en una muletilla del discurso político del oficialismo. Sin embargo, vale aclarar, que este indicador subestima los ingresos del capital, pues no tiene en cuenta que, según datos del Banco Central del Uruguay (BCU), cada año se transfieren al exterior 1.500 millones de dólares de dólares por concepto de utilidades e intereses. Además, este índice sólo mide la concentración/distribución de los ingresos, nada explica –entre otras cosas– sobre la fragmentación social del país, la asfixia económica y el stress de la población pobre y de clase media baja víctima del crédito de ANDA y otras financieras, la cantidad de asentamientos y las condiciones de vida de su población, la violencia doméstica y sus muertes, los indigentes que siguen viviendo y muriendo en la calle, el crecimiento del narco tráfico y de la oferta de todo tipo de drogas, el elevado número de presos y el hacinamiento en las cárceles, la prostitución infantil, o el trabajo con la basura que realizan miles de familias, incluidos niños y adolescentes, razón por la cual la Organización Internacional del Trabajo (OIT) particularmente nos observa y acusa.

Lograr crecimiento económico y equilibrios macroeconómicos no necesariamente equivale a desarrollo económico, y mucho menos, a desarrollo social, ambiental y cultural, algo que debería ser parte sustancial de la actualización programática del FA.

CAPITULO II

INFORMACION, CONCEPTOS y PROBLEMAS

     El tema residuos y clasificadores, quizás más que otros, debe ser abordado desde lo multidisciplinario, ya que, tiene que ver con lo económico, social, laboral, ambiental, tecnológico, educativo y cultural.

 Respecto a los Residuos

1.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               LLa gestión de residuos como actividad económica. La gestión de residuos implica al menos dos grandes áreas de la actividad económica, una primera, compuesta por el control ambiental y los servicios de  higiene, como la limpieza urbana y la disposición final de la basura; y una segunda, que comprende la recuperación de residuos para uso, reuso o reciclaje.

2.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               FFracciones de residuos y actividades económicas directamente vinculadas a la recuperación de residuos. Las principales son: a) restos de comida para alimentación de cerdos y otros animales, b) restos de alimentos, de jardinería y podas para producción de compost, c) desechos biodegradables y no biodegradables para producción de energía, y e) residuos de papel y cartón, plásticos, vidrio y metales para reciclaje industrial.

3.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               LLa producción de suinos. Una de las actividades económicas relevantes que tiene que ver con los residuos es la cría de cerdos, la que en general se desarrolla de modo informal, sin controles sanitarios. Gran parte de los restos de alimentos de panaderías, restaurantes y otros comercios de comida son recolectados a través de circuitos privados, no registrados, teniendo como fin la alimentación de cerdos. Cabe acotar que gran parte de la producción nacional tiene lugar en Montevideo, en su zona urbana, donde está prohibida su producción. Se trata de una ilegalidad instaurada y desarrollada desde hace varias décadas, lo que dificulta enormemente dar una solución al problema. Es común encontrar cerdos comiendo en varios vertederos públicos de basura, y más común aún que de los mismos se lleve comida para su cría en otro lugar.

4.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               EEl origen de los residuos. Todas las actividades económicas, las instituciones públicas y organizaciones privadas de cualquier tipo, así como los hogares en general, son generadores de residuos. También las personas cuando se desplazan por la vía pública o al participar en eventos producen desechos. Los medios de transporte son también generadores de residuos, de gases contaminantes, producto de la combustión de sus motores.

5.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               EEl estado de los residuos. El estado de los residuos puede ser sólido, líquido o gaseoso. También, y es importante conceptualizarlo y dar ejemplos de cada uno de ellos, existen sólidos mezclados con algo de líquido (la yerba mate al ser desechada), líquidos con algo de sólido (la crema de leche), y gases con sólidos en suspensión (el humo que emiten los caños de escape, las chimeneas de parrilleros, estufas o plantas industriales). Al igual que los sólidos, los residuos líquidos como las aguas negras (cloacales) y grises (proveniente de cocinas y baños, lavado industrial, etcétera), así como los lodos industriales, deberían tratarse y recuperarse.

6.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               EEl crecimiento de los residuos tanto en cantidad como en volumen. Es este un fenómeno de carácter mundial, que se ha incrementado de modo exponencial fundamentalmente en las últimas tres décadas. A nivel de algunos pocos países desarrollados, los paliativos vinieron de la mano de grandes inversiones en la logística de recolección, campañas masivas de recuperación de residuos, énfasis en la educación ambiental, incremento de controles y sanciones, y legislación tendiente a frenar la creciente generación de residuos derivada de la corta vida útil y/o descartabilidad de distintas cosas  tales como envases y envoltorios, aparatos eléctricos y electrónicos, neumáticos, colchones, vehículos a motor, luminarias, baterías y pilas. En Uruguay, el crecimiento en los niveles de consumo y el aumento de la población en ciertas zonas del país, sin una política de gestión de residuos que acompasara esos cambios, ha generado múltiples problemas de carácter ambiental y social. La falta de legislación adecuada que diera respuesta al abrupto crecimiento de los residuos, desbordó los tradicionales servicios públicos de recolección. Se hizo necesario un significativo incremento en el número de camiones recolectores, maquinaria de limpieza, espacios transitorios de acopio de basura, contenedores, y cada año más hectáreas y mayor tecnología en los sitios de disposición final. En otras palabras, podemos afirmar que hace décadas que la generación de residuos va “al galope”, mientras que las respuestas, no siempre soluciones, va apenas “al trote”.

7.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               CCambios relevantes registrados en las últimas décadas en la composición de los residuos. Por diferentes factores, hacia mediados de la década de los años 80 hasta la actualidad, comienzan a producirse en nuestro país cambios relevantes en la composición de los residuos. Se comienza a constatar un enorme crecimiento en la cantidad de envases descartables que las distintas industrias introducen al mercado, fundamentalmente de refrescos, aguas de mesa, aceites en botellas y bidones de plástico y vino en envases de vidrio catalogados como VCP (Vino de Calidad Preferente). A esto debe sumarse innumerables objetos cuya duración en años pasa a ser sensiblemente menor, destacándose los denominados Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE). También los muebles y otros enseres domésticos, los colchones, los medios de transporte desde las bicicletas a los vehículos automotores, pasan a significar una cantidad cada vez mayor tanto medida en peso como en volumen.

8.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               EEl volumen de los residuos. El aire como problema relevante adicional. El crecimiento de los residuos no se ha dado sólo por la existencia de mayor población, incremento del consumo y mayor número de cosas descartables o menor vida útil. También se ha dado por una cuarta razón, muy importante, que si bien no se trata de un desecho, el mismo implica trabajos y costos adicionales en toda la cadena de generación, recolección, transporte y disposición final de residuos. Nos referimos al aire, un problema más en la gestión de residuos que llegó de la mano fundamentalmente de la masificación de las botellas y bidones descartables de bebidas, independientemente del material con que son fabricados y de su potencial reciclable. Un envase descartable usado deja de tener valor unitario, por ende, la gente lo tira, pero al hacerlo, no sólo está desechando unos gramos de plástico o vidrio, sino también un volumen de aire, el que genera un espacio, por ende un costo, tanto en las bolsas de residuos que lo contendrán, en el recorrido del camión recolector que apenas algo lo podrá compactar y finalmente en el sitio de disposición final. Por todos estos costos adicionales que se generan a partir de envases descartables voluminosos, es que se puede afirmar que la gestión de residuos se vuelve inevitablemente irracional desde el punto económico, pues se gasta dinero para recolectar aire que luego es trasladado para enterrar. Vale precisar también que el aire contenido en una botella o bidón, al tener estos una forma irregular, genera en el conjunto de los residuos un espacio medido en centímetros cúbicos (volumen) mucho mayor que el señalado en su etiqueta.

9.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               EEl traspaso o externalización de costos de producción y/o distribución de bienes. Al no mediar normativas que lo impidan o existir factores que lo frenen, los productores del agro, los industriales, los comerciantes, los empresarios del sector servicios, etcétera; traspasan sus costos a otros, en la mayor cantidad posible, bajo la forma de contaminación por residuos, ya sean éstos en estado sólido, líquido o gaseoso. Inevitablemente, los envases descartables tienen un costo de recolección, transporte y disposición final que deben pagar los gobiernos departamentales, siempre en el caso de que dichos envases sean finalmente recolectados, porque ocurre y en gran medida, que estos van a parar al saneamiento o diversos cursos de agua. Otros ejemplos de externalización de costos es cuando por ejemplo los frigoríficos, los tambos o las plantaciones de soja, vuelcan residuos tóxicos y no tóxicos a los cursos de agua. El caso de la contaminación del agua que extrae OSE para suministro de la población es un ejemplo por demás ilustrativo de la permisividad que ha tenido el gobierno, en particular la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), al no controlar y actuar adecuadamente en décadas ante las descargas contaminantes de distinto origen en la cuenca del río Santa Lucía.

10. La ley Nº 17.849 de Uso de Envases No Retornables.  La comúnmente denominada Ley de Envases, fue aprobada -por unanimidad de los legisladores- en noviembre de 2004, siendo reglamentada en julio de 2007, mediante el Decreto 260/007. Dicha ley, elaborada por la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) y promovida por la Dinama, fue definida como de carácter ambiental, no social. La misma habilita un mecanismo por el cual las empresas que colocan envases en el mercado deben aportar los recursos financieros para desarrollar planes de gestión para la recuperación de los mismos. Si bien el primer gobierno del FA, a instancia de las ONG, logró que a través del decreto reglamentario esta ley incluyera en dichos planes a los clasificadores, a casi nueve años de aprobada, el balance que se puede hacer de la misma es por demás negativo, por las siguientes razones: a) apenas llega a cinco departamentos, con el agravante de que ni siquiera está implementada en Montevideo, que es donde hay más residuos y clasificadores, b) ha formalizado sólo a 115 clasificadores, c) en casi nueve años, ha permitido hacer sólo un emprendimiento económico autónomo (Cooperativa Social de Clasificadores AVE FENIX), d) no forma parte de ninguna política nacional en materia de residuos, e) recupera muy pocos envases, básicamente porque la ley optó por la recolección voluntaria y los circuitos sucios, f) si bien los clasificadores deben responder a una especie de multi patronal (Mides, intendencias, empresas y ONG), quien marca la cancha y pone las reglas de juego es un Fideicomiso elaborado a instancias de la CIU y consentido por la Dinama. No es admisible que el gobierno renuncie a la recaudación y administración de dinero para planes de gestión de envases, menos si el mismo debe formalizar clasificadores. ¿Qué tan otro interés tendrán los empresarios que el hacer “buena letra” para lograr un certificado? ¿Por qué desde el gobierno se sigue sosteniendo una ley donde todo depende en última instancia de un Fideicomiso cien por cien propiedad de la CIU, donde los propios contaminadores son quienes se fijan la cuota que deben aportar por contaminar. Respecto a los envases de agrotóxicos, los que no fueron incluidos en la ley de envases, en mayo de 2013 se aprobó un decreto cuya lógica, similar al de la ley de envases, garantiza su fracaso, pues no establece la retornabilidad de los mismos, o sea un “valor de depósito” que estimule/asegure su recuperación. Bajo el eufemismo conocido como “Campo Limpio”, línea de trabajo que inspira al mencionado decreto, hace más de una década que en nuestro país se constata el fracaso de este modo de recolectar envases de agrotóxicos.

11. Otra normativa sobre residuos. Dentro de la normativa sobre residuos debemos señalar como relevante el Decreto Nº 34205/12 de la Junta Departamental de Montevideo (JDM) y la Resolución Nº 5383/12 de la Intendencia de Montevideo (IdeM), ya que, su aplicación refiere a un espacio económico y territorial muy importante, además de involucrar a una población de más de un millón de habitantes, a la casi totalidad de las empresas intermediarias y compradoras finales de residuos recuperados, y ser Montevideo el departamento que cuenta con el mayor número de clasificadores. Esta iniciativa municipal capitalina apunta a que las instituciones públicas y las empresas privadas, luego de una obligatoria declaración jurada, se hagan cargo a su costo de la disposición final de sus residuos. Este decreto y resolución viene siendo resistido por la Unión de Clasificadores de Residuos Urbanos Sólidos (UCRUS), sindicato de clasificadores afiliado al PIT - CNT. Cabe consignar que existen otras normas, decretos de carácter nacional, referidos a residuos específicos como por ejemplo el plomo.

12. Los Residuos Sólidos Industriales (RSI) peligrosos. El 20 de junio 2013 el Poder Ejecutivo aprobó un decreto sobre la "regulación de la gestión ambiental adecuada de los residuos sólidos industriales y asimilados", el que abarca los residuos sólidos generados por “la industria manufacturera, explotaciones mineras, fraccionamiento o almacenamiento de sustancias y productos peligrosos, cría intensiva de ganado vacuno, tambos, porcinos, aves y establecimientos avícolas en producción, prestación del servicio de potabilización o suministro de agua potable, tratamiento de efluentes líquidos, reciclado o tratamiento de residuos sólidos, generación, transmisión o distribución de energía eléctrica, prestación de servicios de telecomunicaciones cuando incluyan la instalación de cableados, aeropuertos, aeródromos y puertos incluyendo bases militares, zonas francas y parques industriales, y combustibles”. Asimismo establece que “los residuos generados durante la atención o derrames de mercaderías peligrosas o emergencias químicas que ocurrieran como resultado de las operaciones de transporte deberán cumplir con las disposiciones del reglamento que establecerá el Decreto. A su vez reglamenta que toda persona física o jurídica, pública o privada será considerada generadora de los residuos sólidos derivados de estas actividades, y como tal, responsable de la adecuada gestión de estos desde la generación hasta la eliminación o disposición final. Estas personas deberán contar con un plan de gestión en el cual se incluya la totalidad de los residuos derivados de su actividad, seguridad, generación, manejo interno, almacenamiento, transporte, reciclado, valorización, tratamiento y disposición final”.  El texto excluye del reglamento a “los residuos domiciliarios, los derivados de los servicios de barrido y limpieza urbana, los residuos sólidos hospitalarios o sanitarios, los radioactivos, los generados en obras de construcción y demolición (con algunas excepciones) e incendios”. Al respecto cabe precisar que el relleno denominado “de seguridad” que recibirá los Residuos Sólidos Industriales (RSI) peligrosos está siendo construido en un predio de 9,2 hectáreas, el que fue aportado por la IdeM. El mismo tendrá una capacidad de unos 300.000 metros cúbicos y será financiado con un préstamos de 15 millones de dólares que otorgó el BROU a la CIU. Al igual que con la ley de envases, el gobierno nacional ha delegado en las empresas la implementación de los planes de gestión de residuos peligrosos, así como la administración de los fondos provenientes de las empresas y el monto que las industrias deben pagar por tonelada de residuo generado, dinero con el cual cubrirá el mencionado préstamo. De esta manera las industrias se aseguran no sólo un precio muy favorable a pagar por la disposición de sus residuos, sino la implementación de los planes de gestión de acuerdo a sus criterios económicos, técnicos y ambientales.

 

13. La cadena de comercialización de los materiales reciclables. La comercialización de residuos se da a través de una amplia red que con un alto grado de informalidad opera en todo el país, no siendo ajena su vinculación con países fronterizos como Brasil. Dentro de las empresas están por un lado los intermediarios pequeños y medianos, que compran materiales a los clasificadores y a otros, mientras que en la cúspide de la cadena se encuentran grandes empresas acopiadoras e industrias recicladoras y exportadoras que, según el rubro, actúan en carácter de monopolio u oligopolio.

14. Los Sitios de Disposición Final (SDF) de la basura. Estos lugares son algo así como la tumba de todos los residuos no recuperados. Los mismos siempre presentan un panorama desolador tanto desde el punto de vista de la higiene ambiental y la salud pública, como en lo referente a todos aquellos aspectos que tienen que ver con lo laboral, lo social y lo cultural. En ellos el comportamiento humano y las relaciones sociales recuerdan al ser humano en épocas remotas. Son aproximadamente cien los vertederos públicos de basura en todo el país, en los más grandes, considerando la cantidad de residuos que reciben, trabajan de modo informal y en pésimas condiciones de higiene tanto hombres y mujeres adultos como adolescentes y niños. En estos sitios es común el trabajo familiar, el retiro de alimentos para alimentación humana y animal, la presencia de caballos y cerdos, así como todo tipo aves, roedores e insectos trasmisores de diversas enfermedades. Salvo excepciones, los SDF son en nuestro país simples lugares de descarga, vertederos a cielo abierto en donde no siempre se dispone de la capacidad para compactar la basura y taparla con algún tipo de suelo. En algunos pocos lugares, existe lo que se llaman rellenos sanitarios, fosas impermeabilizadas con film plástico, con un sistema de ductos y chimeneas donde canalizar el lixiviado y dar salida a los gases generados por la descomposición de los desechos biodegradables.

15. Escala jerárquica para la gestión de los residuos. A nivel de la Comunidad Económica Europea, hace muchos años que para gestionar los residuos se viene promoviendo una escala jerárquica, graficada mediante un triángulo, el que de modo educativo y con mucho sentido común orienta sobre los pasos a seguir en materia de tratamiento de residuos: primero evitar o minimizar la generación, luego recuperar para reuso o reciclaje, y finalmente recurrir a la valorización energética o el entierro. Sin embargo, la Dinama ha elaborado y viene promoviendo sin éxito un anteproyecto de ley general de residuos donde prioriza la producción de energía a partir de la basura, o sea que ha puesto “de cabeza para abajo” el mencionado triángulo, dejando un punto como base, en un equilibrio imposible de mantener.

16. La producción de energía a partir de la basura. Producir energía a partir de los residuos, ya sea mediante la incineración, el compostaje con o sin extracción de gas metano, u otra tecnología, no es viable desde el punto de vista económico, por ende necesita, según determinadas variables, de un subsidio durante varios años o por siempre. Incinerar basura a gran escala implicaría, como lo propone el gobierno nacional a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), un subsidio millonario en dólares, que todos deberemos pagar a través de las tarifas de UTE. Cabe señalar que en el país existen diversos emprendimientos de producción de energía a partir de residuos, fundamentalmente del agro o industriales, siendo el caso de la planta de celulosa UMP uno de ellos, pero en estos casos, se trata de residuos específicos, de composición homogénea, generados en una actividad industrial que tiene como problema un desecho propio cuyo tratamiento le permite generar energía para sí y/o vender a UTE. En otras palabras, no es comparable como problema y como negocio a lo que sucede con los residuos que se generan en los hogares, en la vía pública, eventos, etcétera, los que para producir energía primero hay que recolectar y clasificar, costos que de ninguna manera absorberán las empresas que se postulan para incinerar.

Cuando desde el gobierno, concretamente desde la OPP se plantea incinerar residuos a gran escala, no se ve algo que entendemos es lo más grave, el hecho de que por más que se esté dispuesto a asumir el costo del subsidio, eso no evitaría ni daría solución a los siguientes problemas existentes en el sector, a saber: a) generalizada informalidad en la cadena de comercialización de materiales recuperados, b) recolección informal por parte de los clasificadores, c) falta de mercado a nivel local para muchos de los residuos reciclables, d) trabajo de menores, muchos de ellos niños que recuperan residuos en calles, hogares y vertederos, e) existencia de basurales y sitios privados ilegales donde se vuelca basura, f) carros tirados por caballos circulando en lugares urbanizados y comerciales de las ciudades, y g) inconvenientes generados por la gestión de la recolección domiciliaria a través del sistema de contenedores u otras modalidades.

Respecto a los Clasificadores de Residuos

1.                La Gestión Social de Residuos. En Uruguay no es suficiente con plantear una gestión integral de residuos, es necesario definir políticas sociales inclusivas, en beneficio directo de los clasificadores y sus familias. Esto implica necesariamente el reconocimiento y formalización del clasificador como trabajador que desempeña un oficio específico, el que se ha realizado siempre y que no desaparecerá más allá del crecimiento que pueda experimentar el producto y el empleo.

2.            El clasificador y sus saberes. Este trabajo informal consiste en recolectar, separar, clasificar, acondicionar y acopiar residuos recuperados para su consumo o comercialización. Cabe precisar que el clasificador no es un reciclador, como generalmente se lo denomina, o como ellos mismos muchas veces se llaman, pues su trabajo no transforma los residuos recuperados. Por otra parte, si bien su trabajo agrega valor, lo hace mínimamente si lo comparamos con lo que puede hacerlo un proceso productivo de transformación industrial.

3.            El trabajo del clasificador. Los clasificadores desarrollan sus tareas en la calle, en sus hogares, o bien en vertederos públicos de basura. Trabajan en pésimas condiciones desde el punto de vista de los derechos laborales, la seguridad, la salud y la higiene ambiental. Su calificación laboral es baja, no recibe salario y no tiene posibilidad de negociar los precios de los materiales recuperados que vende, básicamente papel y cartón, plásticos y metales. Una parte menor de los clasificadores cuentan con carro y caballo, estando los ingresos de éstos muy por encima del resto. Unos pocos tienen vehículo a motor. Las desigualdades de ingresos entre los clasificadores es grande, dependiendo esto de la edad, el sexo y el estado de salud de cada persona. Se trata de una población muy vulnerable, analfabeta en gran medida, con problemas físicos y/o mentales de salud, con altas tasas de alcoholismo y otras adicciones, e historias de vida con frecuencia dramáticas. Una pequeña parte de los clasificadores trabajan en predios públicos. Aproximadamente la mitad de éstos, lo hacen agrupados, en el marco de la Ley de Envases, siendo trabajadores formales que cuentan con un salario base que complementan con los ingresos por la venta de los materiales que recolectan, clasifican, acopian y venden. La otra mitad se ubica fundamentalmente en Montevideo, están agrupados de modo informal, y aunque se llaman y se les llama cooperativas, no lo son en absoluto pues no contemplan los mínimos requisitos para poder serlo.

4.  El trabajo en los vertederos públicos de basura. Se trata de una emergencia social no atendida, mal asistida, legitimada por el gobierno nacional a través del Programa Uruguay Clasifica (PUC) del Mides, así como por todos los gobiernos departamentales del país, excepto Canelones, donde los últimos clasificadores que dejaron de trabajar en un vertedero fueron los de la cantera Maritas II, en Las Piedras, en diciembre de 2009.

5.  El trabajo infantil y adolescente con la basura. Los clasificadores como tal no son encuestados ni censados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Es por esta razón que los datos que existen son parciales, estimaciones cuestionables unas y no atendibles otras. La falta de datos censales ha dado pie a que se manejen cifras sin base científica alguna. Sin embargo, más allá del número concreto, los clasificadores son miles, y no hay duda de que el trabajo infantil y adolescente existe de modo significativo tanto en la calle, hogares y vertederos públicos de basura.

CAPITULO III

PROPUESTA PROGRAMATICA:

POR UN PLAN NACIONAL PARA LA GESTION SOCIAL DE RESIDUOS

 

     La propuesta programática consiste en elaborar un Plan Maestro para los Residuos,de alcance nacional, que abarque los desechos peligrosos y no peligrosos, de cualquier material, producido en el país o importado. El mismo debe construirse con la participación de todos los actores públicos y privados que directa o indirectamente tengan que ver con el tema o que por algún motivo les sea de interés participar.

    ¿Por qué se plantea elaborar un Plan Maestro para una Gestión Social de Residuos y no una propuesta acabada con un cronograma que establezca plazos fijos de actividades  y metas? A continuación explicitamos algunas de las razones.

 

1.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque el dinamismo del sector residuos es cada vez más vertiginoso debido a múltiples factores como por ejemplo: a) los nuevos materiales y combinaciones de estos que a través de diferentes bienes ingresan al mercado, b) la masificación de objetos existentes y de otros nuevos, c) las permanentes innovaciones tecnológicas, d) el desarrollo y abaratamiento de nuevas tecnologías de recuperación de materiales y e) los cambios en el diseño de productos y la moda.

2.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque no sabemos cómo se van a comportar en el mediano y largo plazo los precios de los materiales recuperados, ya que los mismos dependen de muchas variables internas y externas.

3.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque son varios los actores públicos y privados que por diversos motivos deben participar en la elaboración de planes específicos de recuperación de residuos, no estando desde distintos puntos de vista todos en las mismas condiciones como para poder sumarse y participar del mismo modo desde un mismo momento.

4.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque de antemano es difícil saber cuántos clasificadores se incorporarán a las nuevas normas y modalidades de trabajo del Plan, así como cuántos se reconvertirán en otros empleos.

5.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque dentro del plan general hay que ir elaborando planes específicos de residuos, por ejemplo el de yerba mate usada, restos de alimentos, restos de poda y de jardinería, aceites usados de origen vegetal e industrial, los mencionados RAEE, partes de medios de transporte y de vehículos siniestrados, neumáticos, luminarias y Residuos de Obras Civiles (ROC).

6.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                           PPorque es necesario crear un organismo centralizador, al que más adelante denominamos Agencia Nacional para los Residuos, así como una empresa pública, cosas que exigen un nivel de estudio y elaboración colectivo donde deben participar de alguna manera en su elaboración distintas reparticiones estatales, empresas privadas y organizaciones de la sociedad civil.

 

 

BASES SOBRE LAS CUALES ELABORAR UN PLAN MAESTRO PARA UNA GESTION SOCIAL DE RESIDUOS

 

1. Aprobación de nueva legislación nacional y otras normas. Esto es necesario en la medida que se carece de un plan nacional de residuos y la normativa al respecto no existe o es muy débil. La Ley de Envases está agotada, debe ser absorbida en una ley general de residuos que tanto priorice lo ambiental como lo social, dando participación en los planes de gestión no sólo a los clasificadores, sino también a otros segmentos de población con baja calificación laboral o serias dificultades de empleo como por ejemplo operarios de limpieza o personas con discapacidad motriz, sensorial o psíquica.

2. Creación de una intermediación no lucrativa. En la medida que los clasificadores no tienen conformado emprendimientos económicos que les otorgue capacidad de comercialización interna y externa, es necesario crear unidades económicas que se encarguen de la intermediación no lucrativa de residuos recuperados. Estas unidades pueden tomar diferentes formas jurídicas, por ejemplo ser cooperativas de producción.La inversión en terrenos, locales y maquinaria podría provenir de organismos públicos nacionales, o del FONDES, pudiendo ser la propiedad de origen estatal y la gestión social corresponderle a los clasificadores, apoyados en los asuntos técnicos que tienen que ver con la administración, producción y venta de los materiales recuperados y/o los productos elaborados a partir de estos.

3. Características de los circuitos de recuperación de residuos. Por razones económicas, sociales, ambientales, culturales, políticas e ideológicas, la recuperación de residuos debe hacerse a través de circuitos limpios, eficientes, seguros, inclusivos y solidarios. El medio de transporte para la recolección de residuos puede ser muy variado, por ejemplo vehículos a motor (de diferente porte), carros tirados por caballo, bicicletas, o a pie, siempre dependiendo de cada departamento del país, las características sociodemográficas de cada localidad, o si se trata de una zona urbana, rural, o un balneario. Lo recolectado debe ir a centros de clasificación, acopio, acondicionamiento, uso y comercialización de residuos recuperados. De esta manera se crean las condiciones para prohibir el trabajo en vertedores de basura, derivando a los clasificadores a estos sitios.

4. El trabajo de los clasificadores debe ser subsidiado. A escala individual o de un grupo de clasificadores, el reuso y el reciclaje de materiales recuperados no es casi nunca económicamente viable, por ende, es necesario contar con subsidios temporales y permanentes para desarrollar una tarea que, cabe precisar, tiene también un componente de servicio.

5. Transformar al clasificador en reciclador. Se deben generar las condiciones para que todo clasificador que lo desee pueda también ser un reciclador, o sea pueda transformar la mayor cantidad de materiales que junta en materia prima con valor agregado. Para esto son necesarias por lo menos tres cosas: a) contar con maquinaria, b) impartir la capacitación pertinente, y c) crear un equipo mixto de clasificadores y no clasificadores que gestione un plan de negocios.

6. Definir una batería de estrategias. Estas deben articular lo público con lo privado (con o sin fines de lucro), a los efectos de: a) construir centros de clasificación, acopio, acondicionamiento, uso y comercialización de residuos recuperados, b) socializar bienes del Estado en desuso, c) adquirir camiones, maquinaria, herramientas, etcétera, d) crear lugares de comercialización de residuos recuperados, e) regularizar e incentivar la cría de cerdos y su manufactura, y f) promover la agricultura urbana y el compostaje.

7. Crear una logística nacional de transporte. Como ya se ha expresado, el reciclaje a pequeña escala no es rentable, básicamente por los costos de traslado de los residuos hacia los depósitos o centros de acopio (empresas revendedoras)  o las industrias recicladoras o exportadoras. En tal sentido, se debe diseñar una logística de transporte que minimice los costos de trasporte, los que deben estar subsidiados por los financiadores del Plan Nacional para los Residuos.

8. Origen de los recursos del Plan Nacional para los Residuos. Los recursos necesarios para viabilizar el Plan deben ser materiales (locales, maquinaria, residuos y otros), humanos y financieros. Los mismos deben provenir fundamentalmente de: a) gobierno central, gobiernos departamentales y municipios, b) empresas públicas y privadas, y c) circuitos de recuperación de residuos. Deben existir otras fuentes de recursos, de origen nacional y/o internacional, cuyos aportes podrían conformar un Fondo Ambiental para la Inclusión Social de Clasificadores.

9. Creación de una Agencia Nacional para los Residuos (ANR). Más allá de todos los cometidos que ésta pueda tener, la misma deberá consultar y promover la participación de todo lo público (empresas, ministerios, intendencias, municipios y otros), así como de lo privado, ya sean empresas u organizaciones sociales de distinta índole tales como ONG, sindicatos, gremios y cooperativas.

10. Creación de una empresa pública. Tanto el gobierno central como los departamentales gastan importantes sumas de dinero en limpieza, recolección, transporte y entierro de basura. Parte de este gasto, si se lo rediseña en función de recuperar residuos, no sólo implicaría una mejora ambiental, sino que generaría cierto retorno económico. Por otra parte, la existencia de una empresa pública podría hacerse cargo de procesar y/o exportar muchos materiales que hoy los clasificadores no recogen por no tener precios que lo justifique o lisa y llanamente no tener a nivel local un mercado comprador. La existencia de una empresa pública además, permitirá realizar compras directas de bienes y servicios por ejemplo a cooperativas sociales de clasificadores, dándoles viabilidad y protección.

11. Educar en el marco de la Cultura de las Erres y Por un Mundo no Descartable. Esto implica no sólo reducir, reutilizar, reparar, reciclar, etcétera; sino fundamentalmente diseñar, producir, distribuir y consumir evitando la generación de residuos, minimizando el flagelo ambiental que significan no sólo los envases llamados eufemísticamente “no retornables”, sino también todo tipo de objetos de un sólo uso o corta vida útil.

 Anexo

 

Jorge “TUFI” Solari

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099 17 48 89

Montevideo, julio de 2013,

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