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Llamamiento Lides FA - UNIOS CAROS COMPATRIOTAS

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E s p a c i o    Por la Libertad, La Democracia y el Socialismo

FRENTE AMPLIO

 Montevideo, 6 de junio de 2011

L l a m a m i e n t o

¡UNIOS CAROS COMPATRIOTAS!

Si en el inicio de este documento afirmamos, siguiendo la consigna artiguista, que es tiempo de unirse, que es tiempo de cerrar filas, que la palabra de orden es unidad, sin duda se nos podrá contestar que tiempo de unidad es siempre, que la unidad es siempre una prioridad, y que no estamos diciendo nada nuevo.

Lo que pasa es que a menudo nos está ocurriendo que mientras pretendemos imponer nuestros puntos de vista a como sea, mientras sustituimos el intercambio de ideas y la búsqueda del consenso por el conteo de votos, mientras empezamos a mirar de reojo a compañeros porque se oponen a nuestro particular punto de vista, no vacilamos en gritar a una ¡viva la unidad!

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Lides Taller sobre Democracia Avnzada octubre 2004

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ESPACIO FRENTEAMPLISTA

POR LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO

Síntesis del taller efectuado el 2/10/2004

 A partir de la ponencia expuesta por la prof. Marisa Bategazzore, cuyo texto fue impreso y distribuido a los compañeros asistentes al encuentro, y de la exposición inicial de la citada compañera, se generó un interesante debate, cuya síntesis sigue a continuación. Si bien tenemos la versión completa del taller, su extensión escapa a nuestras posibilidades de impresión, son más de 30 páginas, pero puede ser consultada por quien lo desee en nuestra página web: Intervenciones

 -El origen del concepto de democracia a partir de las revoluciones burguesas del siglo XVII y XVIII (la revolución inglesa de 1640, la norteamericana de 1726, y fundamentalmente la francesa de 1789 con su fundamentación ideológica, el iluminismo, y su proyección hacia las revoluciones posteriores europeas y americana), asi como el papel de las masas populares en esos procesos, con su contenido democratizador, que hizo, desde entonces y más allá de sus derrotas sistemáticas, de la democracia una reivindicación histórica de los desposeídos.

Este tema es también un tema teórico muy importante, y así fue asumido desde sus orígenes por el marxismo. Desde Marx (que define ya en el Manifiesto Comunista a la revolución proletaria como “la conquista de la democracia”, hasta Lenin, que en su elaboración del tránsito de la revolución democrática burguesa a la revolución socialista, en Rusia de los años 1905 al 17, no ve etapas cerradas, sino un proceso de desarrollo democrático, de profundización democrática, en la medida de “quien comande el proceso, si la burguesía dominante o el proletariado, incluso con esa creación democrática de las masas desposeídas como lo fueron los soviets).

Desarrollar estas ideas en el contexto de la región y del mundo de hoy, y en relación a los cambios sociales, tradiciones históricas, formas del estado, forman parte de nuestra elaboración teórica.

 -En este mismo tema, quedó planteada la cuestión de la relación, similitudes y diferencias de conceptos como “avanzar en democracia” y “democracia avanzada”, asi como las formulaciones originales formuladas por R. Arismendi y el entronque que él hizo con el marxismo y el leninismo. ¿Son etapas, estadios de un proceso histórico, o configuran, con ambas denominaciones, un sólo proceso de aproximación al socialismo?. La historia, se dijo en el debate, la hacemos nosotros, la hacen los hombres, y si bien actúan movidos por las relaciones que se generan en la producción de su vida y las ideas y valores morales que conforman el mundo subjetivo, no se trata de un determinismo basado en leyes naturales, sino de resultantes de fuerzas que terminan apuntando en direcciones muchas veces imprevistas. Si en la historia no jugaran factores como las casualidades, sería “mágica”, señaló Marx.

Si nos referimos a una categoría elaborada por Arismendi,  evidentemente la tendremos que examinar, aún cuando no seamos marxistas, en el contexto del marxismo. Por lo tanto, cuando Arismendi define la categoría “democracia avanzada” lo hace, o en su carácter de clase o de bloque social impulsando el proyecto o programa propuesto, por la acción de las masas populares conscientes, organizadas y movilizadas que imprimen su sello y marcan los rumbos.

 -La experiencia de las masas genera teoría. Es, por ejemplo la experiencia de la Comuna, a partir de la cual Marx desarrolla su teoría del Estado, la tesis de la necesidad de destruir el aparato burocrático represivo del mismo como condición para el tránsito al comunismo. Se trata de no caer en esquematismos ni tesis elaboradas de una vez y para siempre, sino de atenerse en todo momento en “el examen concreto de la realidad concreta”. Es una de las principales enseñanzas de Marx, y tambien de Lenin.

 -Cuando hablamos de democracia participativa, ¿de qué estamos hablando?, hablamos de la mayor integración de toda la sociedad en la política. Es reunir, volver a unir el demos(el pueblo) con el ejercicio de lo político. Pensemos en la Comuna de París, donde los que ejercían los cargos públicos eran todos electos, y además eran responsables ante sus electores y podían ser removidos por ellos. En ese sentido, la experiencia reciente de Venezuela nos muestra la posibilidad de regímenes infinitamente más democráticos, en el sentido que el funcionario está sujeto a la aprobación de sus electores.

 -Se señaló también la importancia de la voluntad, de la relación entre las condiciones objetivas y subjetivas. Las transformaciones sociales no se dan por un proceso de maduración biológica, en un esquema determinista, en una traspolación de las ciencias naturales a las sociales, al desarrollo histórico, sino que en el campo de lo social interviene la voluntad, una voluntad colectiva organizada políticamente, que transforma las condiciones políticas y opera sobre la infraestructura de la sociedad. Y así, en última instancia, el avance en democracia dependerá de qué concepción predomine con su influencia en el seno de las grandes masas, imprimiendo su sello al proceso. -Democracia avanzada implica organizaciones sociales discutiendo y aportando de cara a un nuevo gobierno. Debe tenerse en cuenta el papel de los medios. La prensa es parte  del poder económico, y sin lugar a dudas juega un papel importante en la formación del pensamiento dominante, en la formación de valores. Construir un pensamiento contrahegemónico, el rescate de valores solidarios, es parte integrante de un proceso de democratización de la sociedad.Todo proceso de democracia avanzada implica asimismo el combate a la burocracia, y ese combate sólo es exitoso, no a través de la teorización sobre la misma, de advertencias sobre sus efectos perniciosos, sino a través de una real participación de los ciudadanos en el quehacer social. La actividad social, que incluye el control, la crítica y la autocrítica, la responsabilidad ante el colectivo, desarrolla al individuo y lo vacuna contra el “síndrome” de burocratización. -Se percibió en el debate una carencia, que lo es de la izquierda en general, del  movimiento comunista internacional y de los revolucionarios en el mundo entero. Es el abordaje de qué sociedad es la que debe superar al capitalismo. La caída de la Unión Soviética no solo significó la caída de la estructura de un estado, sino que liquidó lo que era una alternativa real palpable de una sociedad que superaba al capitalismo. El gran desafío que tenemos es construir una teoría que nos dé bases para la superación del capitalismo y genere o delinee algunas ideas fundamentales: ¿qué es el socialismo? O ¿cómo lo entendemos? Si el gobierno del FA genera condiciones para el desarrollo y la profundización de la democracia, hacia dónde apuntemos esa profundización es el  desafío. Cómo desarrollar el país productivo, las nuevas formas de autogestión, avanzar en algunos elementos que nos ayuden a la construcción del nuevo paradigma.

 -Cuando hemos llegado a esta realidad, a una etapa superior en el camino del progreso social, es importante, se señaló, recorrer el proceso histórico que nos condujo a ella, las tesis que los comunistas uruguayos elaboraron en la década del 50 y pusieron en práctica, esto es, la construcción de la fuerza social de la revolución uruguaya, el avanzar con el conjunto del pueblo, acumular en el desarrollo social y político, defender y profundizar las conquistas democráticas del pueblo, incluída la lucha electoral y la posibilidad del acceso al gobierno. La experiencia histórica, su estudio, es fundamental en el trazado de nuevas perspectivas.

 -El programa con que el FA y sus aliados accede al gobierno no es socialista, es progresista. Eso nos permite avanzar con la experiencia acumulada por miles de cuadros de izquierda, y la que habremos de acumular ahora, con muchas más coincidencias y aproximaciones, evitando errores. Dos eslabones, desarrollo productivo y democracia avanzada, pueden ser claves en la construcción del paradigma superador del capitalismo, que genere nuevos entusiasmos y ponga las masas en acción  En el debate se hizo referencia a un artículo del marxista francés Lucien Seve publicado en nuestra página web con algunas reflexiones interesantes en torno a la propiedad social de los medios de producción y de cambio como atributo del socialismo. La propiedad efectiva de los medios de producción no se reduce a su propiedad nominal; implica muchas otras condiciones,  no sólo jurídicas sino de hecho, en particular la capacidad de gestión, que presupone el acceso real a la información económica y financiera, el saber teórico y práctico, la experiencia acumulada, etc. Desprivatizar la propiedad de medios de producción puede ser hecho de golpe, por un poder político. Socializar la capacidad de gestión ya es una cosa mucho más larga y compleja. En este sentido, y volviendo a nuestro tema, una etapa de aproximación democrática avanzada puede verse asimismo desde este ángulo, como una apropiación social del saber, y no desde el plano de la propiedad como concepto jurídico.

 -La crisis del socialismo, crisis de una concepción ideológica, es la crisis de una construcción basada en el socialismo científico. Fue una construcción apoyada en las tesis del marxismo, pero sobre la cual no había ninguna experiencia, salvo la experiencia breve de la Comuna de París. Tal vez se olvidó que el  socialismo no tenía por qué ser ideal y perfecto, que era una construcción humana, que podían cometerse  errores y sufrirse derrotas. Ha sido trágico y doloroso, pero debiera permitirnos bucear hacia atrás, recuperar las concepciones originales, evitar el misticismo, el dogmatismo, el esquematismo, y recuperar posiciones. Es importante volver a Lenin. es fundamental como parte del concepto de defender la democracia en el terreno social, político, económico , y también en cierta medida, profundizar la democracia, aunque hay aquí experiencia propia, avances que ya ha logrado el pueblo uruguayo. como lo es a manera de ejemplo la ley orgánica de la universidad, con los principios de la autonomía y el co-gobierno.

 -Se señalaron dos aspectos a valorar en la ponencia que dio origen al debate. Primero, que nos introduce en la historia del concepto de democracia avanzada, y es importante, cuando transitamos ese camino, cuando queremos profundizar en él, saber cuáles son sus raíces, cuáles son los orígenes históricos de ese concepto. Lo segundo es una advertencia de la ponencia, reiterada y oportuna, que nos advierte acerca de las situaciones cambiantes en tiempo y lugares que deben siempre tenerse en cuenta, “de pronto estamos mirando el collar y no nos damos cuenta que nos cambiaron el perro”. O que “no sólo cambia el río, siguiendo el aforismo de Heráclito, sino que también cambia el bañista”. Esto es importante porque manejando los conceptos de Arismendi, de los años 60 al 80, aún estando tan cerca, ya no es el mismo río, ni son los mismos bañistas. Y en consecuencia, lo valioso del aporte de Arismendi, como lo valioso del aporte de Lenin, lo valioso del propio Marx y del propio Engels, son por un lado la concepción materialista y dialéctica de la naturaleza y la sociedad, y por otro el  método a partir del cual examinar la realidad y actuar sobre ella.  -Surge una pregunta: La democracia avanzada, ¿la concebimos como una vía de aproximación a una sociedad que la va a superar y negar?. ¿Qué implica negar, en una acepción dialéctica?. O, por el contrario, la superación del capitalismo no implica la realización más plena de la democracia, cuya negación pertenece a una etapa superior, de negación del estado? Por otra parte, ¿qué significa avanzar  en democracia?. Por lo pronto todos pensamos en el concepto de la participación, pero no se agota en ello. También significa apropiación democrática de parcelas de poder. También en este aspecto existen antecedentes y estructuras que nos proveen de experiencia. Nuestro Estado tiene grandes empresas que son la llave de la economía. La posibilidad de gestionar estas empresas con la participación de usuarios y trabajadores da una forma concreta de co-gestión, de integración de la sociedad civil organizada y la estructura política, en camino a la conformación de un Estado de nuevo tipo, que no enajene sino que integre a la sociedad civil. Tal vez a eso apunte la construcción de un Estado de democracia avanzada.  -Todo esto nos plantea nuevas interrogantes teóricas. ¿Cómo se concilia esta vía con el principio marxista de revolución social, de destrucción del aparato burocrático y coercitivo y extinción del estado? ¿Vale para nuestras sociedades de estructura capitalista dependiente, con estados construidos, en general claro está, bajo principios republicanos y democráticos, esquemas que sí eran válidos en las sociedades conocidas y estudiadas por Marx y Engels, o en las condiciones del absolutismo imperial ruso estudiado por Lenin? Y aún partiendo de la repetida premisa del “examen concreto de la realidad concreta”, ¿cómo olvidar la ineludible presencia de la lucha de clases y la imposibilidad de un tránsito paulatino del capitalismo al socialismo sin el necesario salto dialéctico, revolucionario?. 

En próximos talleres deberemos trabajar  en estos temas, si realmente queremos tener claro por lo menos qué es lo que proponemos.

El triunfo de octubre de 2004. el FA al gobierno.

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Espacio Frenteamplista Por la Libertad, la Democracia y el Socialismo

INFORME Plenario a desarrollarse el viernes 26 de noviembre

INTRODUCCIÓN. UN CAMBIO LARGAMENTE ANUNCIADO. Finalmente, se produjo. El 31 de octubre, más de un millón de votos aventó el pasado y alumbró el tiempo nuevo. Sopla en la patria la brisa fresca de la esperanza, la misma, nos imaginamos, que acompañó la epopeya de la formación artiguista de la Nación.Queremos, en este instante inicial, hacer una reflexión.Tabaré Vazquez, nuestro Presidente, ha señalado en diversas oportunidades, en discursos y entrevistas, algo que a veces pasa un tanto desapercibido en el fárrago de las campañas electorales, de los análisis de politólogos y periodistas, y en nuestra propia valoración de los acontecimientos políticos. Es importante, y es lo siguiente:Antes que el cambio se materialice en la vida política, ¡y vaya si se materializó!, ya lo ha procesado la sociedad. En lo profundo de la misma, allí donde transcurre la vida material, donde las teorías económicas, las ideas dominantes, se ponen a prueba en el terreno de los hechos, allí donde se va construyendo, lenta e inexorablemente, el pensamiento alternativo, donde se construyen formas, a veces originales, a veces históricas, de organización social, allí radica el cambio, allí se gestan las auténticas transformaciones revolucionarias de las sociedades humanas, allí se desarrolla la historia.

Esta verdad, sabia verdad, nos la ha recordado una y otra vez Tabaré, ¡y que bien que lo haya hecho!.Sobre todo porque si hay países, lugares, contextos, donde esta verdad es incuestionable, el Uruguay es uno de ellos. Al fin, así se formó nuestra nacionalidad, ya en los años de Artigas y la Patria Vieja, y así se gestó, desde el movimiento obrero y popular del siglo XX la nueva realidad política que en 1971 originó el Frente Amplio y que hoy, con esta formidable victoria electoral, abre paso, desde el Gobierno nacional, a la concreción del programa de cambios construido a lo largo de todos estos años y expresado en el compromiso de gobierno del EP – FA – Nueva Mayoría. Está claro que esa relación entre la sociedad civil y sus formas organizativas por un lado, y las estructuras políticas por el otro, no actúa en una sola dirección. Es dialéctica, como todo en la naturaleza y en las sociedades humanas, y todo avance en el terreno de la organización política no puede por menos que contribuir a su vez a mayores avances en conciencia política y en organización en el seno de la sociedad civil. Lo estamos viviendo, a qué argumentar más. Y si se tuvieran dudas, allí están las conmovedoras imágenes del 27 de octubre en la Av. Del Libertador para explicar de qué estamos hablando.Ahora entramos en tiempos nuevos, esperanzados tiempos nuevos. No dudamos que esas esperanzas no serán defraudadas. No dudamos porque creemos en Tabaré, creemos en el FA, creemos en el programa, y creemos en la voluntad de cambio del pueblo uruguayo. Y por sobre todo, nos reafirmamos en lo que son las bases constitutivas de nuestro Espacio: la defensa, por sobre todas las cosas, de la unidad; la contribución al desarrollo y consolidación del FA en su doble condición de coalición y movimiento; el fortalecimiento de los comités de base como instrumentos imprescindibles de organización popular, en los barrios, en los centros de trabajo, en los pueblos y villas; el mantenimiento y desarrollo de las alianzas políticas que hoy configuran la Nueva Mayoría y la búsqueda permanente de acuerdos programáticos aún con sectores afines al progresismo ubicados en la oposición, con la única condición, al decir de Tabaré, de su honestidad; y tal como destacamos al comienzo de esta nota, la búsqueda de una activa participación de la sociedad civil organizada, que contribuya a ese rasgo esencial del cambio que se expresa en formas de descentralización que posibiliten la construcción colectiva del proyecto de cambio, que habiliten formas de gestión compartida, de control de la transparencia en el ejercicio del gobierno, de información y de contacto permanente de gobernantes y ciudadanos, en una palabra, que vaya delineando los caminos de una democratización profunda, de nuevo tipo, hacia nuevas etapas en el ya largo camino de los hombres hacia la libertad.

I – EL GOBIERNO PROGRESISTA. Ha comenzado el proceso de transición hacia el 1º de marzo. Dejando de lado el manejo detallado de las cifras electorales, ya difundidas ampliamente y conocidas por todos, así como el manejo de nombres, de equipos de gobierno, etc., nos interesa destacar cuatro o cinco rasgos que permiten abordar con mayores certezas un proceso de cambio de por sí complejo y difícil si lo pensamos a partir del país que nos han dejado, empobrecido, fracturado, endeudado y saqueado por el vaciamiento del sistema financiero, los negociados y la corrupción.-El primer rasgo, el más importante, es el apoyo popular sin límites, el entusiasmo y el afán de participar, de estar presentes, de sentirse protagonistas, de centenares de miles de uruguayos en todos los rincones del país. Quienes vivimos lo del 27 en la Av. Del Libertador, antes la caravana del 23 en Montevideo, la repetición de esas inmensas masas en las calles de tantas ciudades, las banderas, la alegría, la participación juvenil, percibimos un fenómeno solo comparable a las inolvidables jornadas de lucha democrática de los años 84 y 85. Siendo relevante el nuevo cuadro político, con legisladores encuentristas en todos los departamentos del país, con mayoría en 7 departamentos, con 17 senadores y 52 diputados del FA y sus aliados, con la derrota histórica de la derecha conservadora, en particular del P. Colorado, con todo ese saldo a favor, es en este protagonismo popular donde descansa la mayor reserva, la mayor riqueza del Gobierno que se inicia. Desarrollar y encauzar ese protagonismo, trabajar para que pasado el entusiasmo y la alegría no se transforme en una pasiva expectativa esperanzada, buscar canales de participación, habrá de ser tarea en la que todos procuraremos involucrarnos.-El segundo rasgo es el clima unitario y fraterno con el que el FA ha desarrollado la campaña electoral. Es fundamental preservar y consolidar ese clima, en el seno del FA y en relación con sus aliados. No implica, claro está, ignorar los matices y las diferencias que hacen tan fermental al pensamiento de izquierda, ni las diversas maneras que han de existir de encarar la actividad del Gobierno y la aplicación de su programa. Esto hace al contenido democrático, diverso, de nuestra fuerza política. Pero la unidad, la que en las calles se canta al grito de “el pueblo, unido, jamás será vencido!”, la que se gestó en los años 60 en el seno del movimiento social, la que se materializó en 1971 con la creación del FA, es la herramienta sin la cual no hay avance posible ni consolidación de los avances logrados. Ese principio está en las bases constitutivas de nuestro Espacio, y guía toda nuestra actividad.-El tercer rasgo es el buen relacionamiento que se ha ido procesando a lo largo de estos meses con la sociedad civil y sus estructuras organizadas. Por supuesto son muy importantes los intercambios con cámaras empresariales, del agro, de la industria, del comercio, el establecimiento de reglas claras para la actividad privada, para el fomento de las inversiones, para la política tributaria, para el crédito. Pero para nosotros son trascendentes los pasos que se han dado en la búsqueda de coincidencias o aproximaciones con el movimiento sindical, anuncios tan importantes como el restablecimiento de la negociación colectiva y la ley de fuero sindical, así como también la activación de las organizaciones sociales, del movimiento cooperativo, en fin, de las más diversas formas de la organización popular. En nuestra perspectiva de democratización de la sociedad, de una democracia avanzada, la interacción entre la sociedad civil y el Estado, entre las estructuras sociales y las políticas, irá marcando el grado de avance en esa dirección.-El cuarto rasgo favorable es el cuadro regional, con la consolidación de los procesos democráticos, progresistas y de izquierda en países como Venezuela, Brasil, Argentina, Chile, y la resistencia inclaudicable de Cuba. Ya hemos analizado los claroscuros, las fortalezas y debilidades, las dificultades de este proceso. Pero la tendencia general es de avance, de cuestionamiento de la dependencia, de acercamiento a zonas del mundo que procuran enfrentar el hegemonismo del imperialismo estadounidense y sus consecuencias terribles sobre el mundo. El triunfo del pueblo uruguayo, ambientado también por los aires de la región, alentará a su vez nuevos avances de pueblos hermanos.

II – EL FA, FUERZA POLÍTICA GOBERNANTE.“La organización política no puede ni debe agotarse a sí misma en su relación con el gobierno. Ello significaría un gran limitante para la misma. Ésta debe trascender el gobierno y elaborar políticas para el futuro. El gobierno es el hoy, la fuerza política el mañana. Ella debe proyectar la acción de hoy hacia el futuro, darle perspectivas al gobierno. Éste, sin la construcción de esas perspectivas, se agotaría en sí mismo. Se puede reivindicar el control que la fuerza política debe ejercer sobre el Gobierno. Pero no se puede olvidar ni dejar de lado la proyección de futuro; se estaría renunciando a una de las principales funciones de la organización política.” Hemos transcripto estos párrafos del documento sobre el relacionamiento de la fuerza política con el Gobierno, los trabajadores y las organizaciones sociales, aprobado por el Plenario Nacional del FA en abril del 2004, porque marca con toda claridad la tarea en la que pretendemos involucrarnos. Nuestra tarea no es la del gobierno. Hemos apoyado el programa y el equipo que desde él deberá llevarlo a la práctica; hemos contribuido a su victoria, y confiamos en su solvencia y honestidad. Para nosotros el compromiso, definido en nuestros documentos originarios, es, ya lo hemos dicho, “defender la unidad, ampliar las alianzas y, al mismo tiempo, profundizar en el seno de las grandes masas la perspectiva de etapas superiores, el avanzar en democracia, la estrategia de la democracia avanzada como valor en sí y como vía de aproximación hacia una sociedad superadora del capitalismo, hacia el socialismo”.Con esa definición estratégica, nos proponemos contribuir al fortalecimiento de la fuerza política, de sus estructuras orgánicas, y de manera particular, de su doble condición de coalición y movimiento. En relación al movimiento el FA tiene un debate pendiente: ¿qué papel habrán de jugar los comités de base? ¿Cuál su relacionamiento con la dirección política y los partidos?.Como se dice en un documento de resumen de talleres realizados por los comités de base de la coordinadora B de Montevideo, “en los comités de base se asientan las raíces que habrán de dar solidez al Gobierno del FA y sus aliados. Son los vínculos políticos del Gobierno en los barrios, en los pueblos, en los lugares en los que el pueblo vive y trabaja. Ellos resultan imprescindibles como vehículos para trasmitir la obra de gobierno, el cumplimiento de los planes, las dificultades que surjan, los obstáculos que habrá que vencer, el apoyo necesario.”Y más adelante: “Finalmente, la democracia bien entendida implica participación y control, participación en la gestión, en la toma de decisiones, y control ciudadano como el medio más eficaz para corregir errores y mejorar la eficiencia”. Para la fuerza política los comités de base son un importante factor de unidad, son el elemento aglutinante. Allí es donde se realiza la “unidad en la diversidad”. En su seno los partidos y sectores que componen nuestra fuerza, sus militantes, junto a los frenteamplistas no sectorizados, ejercen el debate fraterno, enriquecen la vida de sus propios sectores. Hacia la sociedad, los comités de base deberán ser verdaderos centros cívicos, espacios abiertos para la participación ciudadana, para la vida social y cultural, lugares de realización de esa necesaria interrelación entre las estructuras de la sociedad civil y las de la acción política.¿Son hoy las estructuras de base aptas para cumplir tamañas responsabilidades? ¿Ha asumido nuestra fuerza política comprensión de ello? Si la respuesta es no, ¿qué hacer para contribuir a un cambio?.Buena parte de los integrantes de nuestro Espacio somos militantes de comités de base. Esto nos habilita para promover con todos aquellos compañeros frenteamplistas que sustentan la vida del movimiento en Montevideo y el interior, y cuyas preocupaciones sin duda coinciden con las nuestras, la elaboración de propuestas comunes para la consideración del conjunto de nuestra fuerza política.

III – CUESTIONES IDEOLÓGICAS. Se abre una etapa nueva, superior, en la vida del país.Profundizar la democracia, o, dicho de otro modo, democratizar la sociedad, ampliar los espacios de participación ciudadana, de gestión social en esferas de la economía y de la administración del Estado, de la educación, de la cultura, de la vida comunal, todo ello se torna ahora un horizonte alcanzable.Todo ello nos plantea desafíos. Se trata de pasar de enunciados teóricos, de definiciones doctrinarias, a la realidad concreta, al trazado de una línea política, recordando siempre que “la teoría es gris, pero el árbol de la vida es siempre verde”.Nos proponemos avanzar en democracia por la vía de la incorporación creciente del movimiento social a la gestión del Estado, en la búsqueda de la construcción de un Estado de nuevo tipo, en el que las estructuras políticas, jurídico-institucionales, no enajenen sino que integren a la sociedad civil organizada.Y el desafío consiste en que ese proceso deberá desarrollarse en el marco de las formas democrático-representativas hoy vigentes, de la división de poderes, de la estructura de partidos, del conjunto de normas institucionales, de lo que se denomina Estado de Derecho.Más aún. Este proceso deberá desarrollarse a partir de un modo de producción que, aún en el marco del subdesarrollo y la dependencia, es capitalista, y por consiguiente en un escenario en el que la lucha de clases está presente, en el que las clases dominantes procurarán mantener esa condición, y en el que, por tanto, nunca los procesos serán lineales y previsibles.Con estas ideas debemos trabajar. No hemos ocultado que nos proponemos construir una alternativa superadora del capitalismo, y corresponderá por tanto examinar si la vía adoptada contribuye o no a esa construcción, si nos acerca o nos aleja del objetivo. No sólo reflexionar entre nosotros, sino colectivizar esa reflexión, articular esfuerzos con todos aquellos que aspiran al mismo objetivo, estudiar las experiencias anteriores, mirar a la región y al mundo, recrear el pensamiento fundacional.Siguiendo la experiencia de nuestros anteriores talleres nos proponemos continuarlos en todas estas direcciones. Montevideo, 26 de noviembre de 2004. ACTIVIDADES EN MARCHA. 1º.- Proponemos alcanzar de aquí a fin de año las primeras 100 adhesiones a nuestro Espacio.2º.- Hemos puesto en marcha una campaña de recursos, a partir de bonos de colaboración de diversos valores, para concretar en el más breve plazo posible la casa del Espacio. Junto a los bonos hemos editado un plegable con nuestras Bases constitutivas, así como una carta explicitando los motivos de nuestra solicitud de colaboración. Todos estos materiales, a disposición de los compañeros, pensamos que son una ayuda en la tarea a realizar.3º.- Continuamos con la publicación de la página Web “Que hacer” y hemos iniciado la publicación de la Hoja quincenal, que puede imprimirse a partir de la página para su distribución.4º.- Se han ido formalizando algunas áreas de trabajo: a) recursos; b) información y formación; c) relaciones; d) bases frenteamplistas; e) movimiento obrero; f) movimiento universitario. Invitamos a los compañeros a sumarse en aquellas áreas que les resulten afines.5º.- Proponemos continuar los encuentros en torno a la concepción de democracia avanzada. El próximo lo proponemos para el viernes 10 de diciembre, con una introducción a cargo del comp.. W. Turiansky.6º.- Proponemos despedir el año como se merece, con una fiesta que nos reúna a todos, ya sobre fines de diciembre, y de paso ir pensando en planes para el 2005. Montevideo, 26 de noviembre 2004.

Evaluación del cuadro social y político. Setiembre 2004

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Espacio Frenteamplista

Por la Libertad, la Democracia y el Socialismo

 *Evaluación del cuadro social y político

 *Plan de trabajo

Montevideo, setiembre de 2004

                                                             NOTA LIMINAR

Este material contiene los temas que proponemos sean discutidos en la Asamblea.- Hemos pensado con esto    seguir profundizando el análisis  político y la elaboración de propuestas tácticas que favorezcan nuestro quehacer  cotidiano.-   
Entendimos  que en la mayoría de los temas  referidos a informaciones -y no a opiniones o conceptos- debíamos  ser  muy breves y en algunos casos dar los
datos sin comentarios.- 

«    I.-EL CUADRO REGIONAL.-

 En  anterior Encuentro hicimos una breve reseña del contexto mundial y regional, y si bien debe tomar parte de todos nuestros debates, lo vamos a obviar ahora para poder disponer del tiempo necesario para los temas centrales que nos traen hoy.

No obstante, América Latina es hoy la región con las mayores potencialidades para un proceso capaz de promover una nueva correlación de fuerzas en el mundo a favor del progreso social, por un nuevo orden económico más justo y equitativo, contra el dominio imperialista y por la paz.

Por lo mismo va a ser muy importante que sigamos de cerca los acontecimientos de la región. Sin duda ha sido un acontecimiento de gran importancia para nuestros pueblos el triunfo de Chavez y la revolución bolivariana en el reciente referéndum. Paso a paso, el pueblo venezolano va consolidando un proceso de transformaciones profundas en ese país a pesar de la presión de los EEUU y de una oligarquía nativa muy poderosa y ahita de riqueza.

Pero en nuestras cercanías asistimos a una campaña desestabilizadora que apunta a debilitar o frustrar los intentos del gobierno de Kirchner por generar un desarrollo independiente y buscar, junto a Brasil, alternativas independientes al ALCA.

Es verdad que más allá de los avances en el combate a la corrupción menemista, en la generación de un nuevo estilo de gobierno, en firmes posturas frente al FMI y los acreedores del exterior, la Argentina tiene una pesada deuda social no saldada: la mitad de su población en la pobreza, millones de indigentes, índices de desocupación todavía muy elevados. Es verdad también que Kirchner proviene, no de una gran fuerza de izquierda sino del tronco del justicialismo, el mismo que cobija a Menem y a quienes lo acompañaron en esa década infame, y que está condicionado por ese entorno, lo que debilita y torna contradictoria su gestión. Pero a caballo de la inseguridad ciudadana, de la inoperancia o complicidad de la policía, de una justicia minada por ese mismo proceso menemista, se ha ido generando una operación en la que aparecen, desde los lobbies de bonistas internacionales, las empresas privatizadas que presionan por tarifas y nuevas prebendas, hasta la derecha política encarnada por Lopez Murphy y Macri, más los restos del menemismo.

Por su parte el Brasil de Lula sigue jugando un papel fundamental en la conformación de un gran bloque sudamericano como alternativa al ALCA, y más allá con el Tercer Mundo, lidereando los esfuerzos por modificar las reglas de juego del comercio mundial, procurando romper la hegemonía de los grandes centros de poder imperialistas. Sin embargo, registra atrasos importantes en el desarrollo social, en el cumplimiento de las metas transformadoras por las cuales el pueblo brasilero llevó a Lula al poder.

En definitiva, lo importante de todo esto es mostrar que el camino de los cambios no es fácil, que los sectores oligárquicos del continente no cederán fácilmente sus privilegios y que, como ya hemos dicho, los avances y retrocesos habrán de ser el marco inevitable de un proceso liberador, también inevitable.

Solo resta agregar que, en este marco, la relevancia de la victoria electoral del FA, EP, NM, resulta no sólo trascedental para nuestro pueblo sino que resulta decisiva a la hora de afirmar los procesos en curso en la región, y que todo lo que hagamos para contribuir a esa victoria será poco.  

            «    II.-LA SOCIEDAD URUGUAYA.-

 En el Encuentro pasado señalamos la necesidad de ahondar en los cambios que la sociedad uruguaya ha tenido en los últimos 20 años, a partir de la recuperación de la democracia, y la influencia de tales cambios sobre la estructuración social, el movimiento popular y los partidos políticos. Apuntemos sólo algunos de estos cambios para ir avanzando en ese necesario estudio.

La base material ha ido consolidando los cambios generados a partir del proceso de globalización neoliberal, profundizados en los años de la dictadura, con las nuevas formas de la dependencia a través de la apertura indiscriminada de la economía, el predominio en los procesos productivos de las multinacionales, el retroceso industrial y un sistema financiero que ha obrado como bomba de succión del ahorro nacional.

Todo esto ha generado cambios en las clases sociales. Por un lado la supremacía de una oligarquía financiera en el seno de las clases dominantes en detrimento de sectores tradicionales como la burguesía industrial y aún de sectores productivos del campo. De alguna manera es un reflejo de un proceso mundial de dominio del capital financiero, principal apropiador de la plus-valía generada en los procesos productivos.

Vinculado al sector financiero se encuentran los grandes exportadores e importadores que sobre todo a partir de la devaluación del 2002 han adquirido un nuevo empuje, sobre todo en los rubros agroindustriales, asi como un grupo privilegiado de ganaderos, productores de soja y frigoríficos. Su relación con la tenencia de tierras, las nuevas formas de explotación capitalista, como las sociedades anónimas y el consiguiente despoblamiento de la campaña, son nuevas realidades a colocar en nuestra agenda de trabajo.

Por otro lado la clase obrera, el mundo asalariado, que no ha perdido dimensión en número, pero que si ha perdido el carácter dinámico e impulsor que significó décadas atrás la presencia de las grandes concentraciones fabriles, con el agregado de una buena parte de la clase parcial o totalmente desocupado, transformado muchas veces en cuentapropista.

A estos cambios en la composición de la clase obrera, se agregan la desagregación de lo que tradicionalmente hemos llamado capas medias: pequeños empresarios, industriales, comerciales y agrarios, que han perdido la capacidad de reproducir sus ciclos económicos, quiebran o abandonan sus campos; sectores de profesionales universitarios, de intelectuales, pauperizados y alejados de su vocación.

A este pantallazo muy somero de la realidad social deben agregarse algunos fenómenos culturales negativos, que contribuyen a la consolidación del actual estado de cosas. Registramos algunos:

El papel creciente de los medios de comunicación masivos, en manos de grupos poderosos, que manipulan la información, contribuyen a la conformación de la ideología dominante, y generan hábitos culturales basados en el individualismo, las apetencias consumistas y la chatura intelectual.

La falta de perspectivas de las nuevas generaciones, condenadas por un lado a los guetos de miseria o , si no han caído en ellos, a la emigración, que llega ya a más de 100.000 compatriotas. Este fenómeno de la emigración, siempre presente, alcanza hoy sin embargo dimensiones tales que genera no sólo cambios demográficos, sino verdaderos vacíos en los sectores más activos y removedores de la vida social, al igual que en los ámbitos del conocimiento, de la intelectualidad y la cultura. No puede obviarse este factor a la hora de estudiar los cambios sociales y políticos de los últimos tiempos. En cuanto al ámbito de los jóvenes en el mundo de la pobreza, la sociedad termina por segregarlos y hacerlos sinónimos de la violencia, la droga y el delito. Es tal vez, junto a la niñez desnutrida, el ingrediente más preocupante de nuestra realidad social.

El debilitamiento del papel activo y dinamizador de la intelectualidad, la tendencia a la sustitución del intelectual por el técnico y el empobrecimiento del debate ideológico formador del pensamiento nacional.

Como vemos, no son pequeñas cosas las que debemos empezar a abordar.

 LOS CAMBIOS EN LAS ESTRUCTURAS POLÍTICAS Y SOCIALES.

 Si bien los cambios que se registran en la superestructura de la sociedad, “en última instancia” se corresponden  con los cambios en las relaciones estructurales, tienen su propia dinámica, producto de que sus protagonistas son los hombres y no la fuerza ciega de las leyes, y todo esto debemos tener en cuenta al estudiar sus realidades hoy.

¿Que ha pasado con los partidos tradicionales en estos 20 años? ¿Qué con el FA?.

Los PPTT., tradicionalmente expresión política del bloque dominante, sometidos a los cambios en el protagonismo de sectores de las clases dominantes en detrimento de otras, y sometidos al vendaval de la crisis, han sufrido un retroceso profundo en su nivel de influencia sobre la ciudadanía, han puesto al desnudo la ausencia de estructuras partidarias y su falta de democracia, su crisis alcanza a la ausencia de líderes y la pobreza intelectual de sus planteos, y hoy sólo aspiran a sumar fuerzas para evitar, ambos, ser desplazados del poder. En los hechos, las consecuencias son la presente polarización electoral que, más allá de denominaciones partidarias, expresa  la presencia de una opción categórica entre el progreso social y el mantenimiento del orden social imperante. En el terreno social, la contradicción entre el bloque hegemónico constituido por los sectores dominantes y el bloque alternativo, “contra-hegemónico”, de los sectores populares.

El FA, expresión política del bloque alternativo, ha sufrido también los cambios sociales y culturales a los que ya hicimos referencia. El debilitamiento de las estructuras de base es un tema preocupante, no sólo en la perspectiva de un triunfo electoral y la imprescindible necesidad de contar con el sólido respaldo del pueblo organizado, sino porque en esas estructuras, en los comités de base, radica el ejercicio de la democracia participativa, esencia y orgullo del FA.     

La concepción de izquierda, esencialmente cuestionadora del orden social existente, que expresa la búsqueda permanente de los caminos para su superación, y que el FA refleja en su programa originario, vive la inserción de las corrientes definidas como progresistas, producto, en lo nacional y en lo internacional, de la agudización de las contradicciones del sistema, que incorpora a más y más sectores a la lucha por un cambio. Eso es bueno, amplía el campo de las fuerzas populares y debilita el de los sectores dominantes. Ha sido un éxito relevante en nuestro país la construcción de la alianza del FA con el EP y la NM, y es fundamental su desarrollo y consolidación.

Pero eso nos plantea un desafío a resolver, al que ya hicimos referencia en nuestro primer plenario: defender la unidad, ampliar las alianzas, y al mismo tiempo, profundizar en el seno de las grandes masas la perspectiva de etapas superiores, el avanzar en democracia, la estrategia de democracia avanzada como valor en sí y como vía de aproximación hacia una sociedad superadora del capitalismo, hacia el socialismo.

Se trata, en definitiva, de contribuir a la búsqueda de aproximaciones con todos aquellos sectores y personas que coincidan en esa perspectiva, que coincidan en la necesidad de fortalecer el peso y la influencia de esta concepción, convencidos que esto contribuye al fortalecimiento del FA y su perfil de transformación social.

En una palabra, se trata de contribuir a la construcción de lo que en el terreno de la lucha social se define como la construcción de una vanguardia suficiente.

No pretendemos ser los únicos, ni siquiera los primeros en plantearlo. Sabemos  que hay sectores, grupos, hoy dispersos, en todo el FA, y que solamente de su vertebración cada vez mayor, podrá surgir esa fuerza de vanguardia, no por su autodefinición como tal sino por la claridad de sus ideas y su peso real en el conglomerado de las fuerzas del cambio.

 PROPUESTA DE LINEAMIENTOS ORGÁNICOS Y PLAN DE TRABAJO.

 En el párrafo final que antecede hemos establecido el objetivo político esencial de nuestro Espacio. A ello se refieren los 6 puntos que constituyen las Bases constitutivas que hemos aprobado.

a)Se trata ahora de discutir y aprobar lo que pueden definirse como direcciones de trabajo, y los medios organizativos necesarios para su realización. Nos ha parecido importante desarrollarnos en las vertientes  de las que partimos:

1.- En las estructuras de base del FA.

2.- En la militancia sindical.

3.- En el ámbito de la Universidad y del movimiento estudiantil universitario.
 

En este sentido, proponemos promover encuentros en cada una de estas vertientes, para dar a conocer nuestros objetivos y recoger sus propias experiencias e ideas. En algunas de ellas hemos comenzado ya a trabajar, pero es importante la incorporación de todos aquellos compañeros afines a esos campos de actividad que hoy puedan hacerlo.

b)El otro aspecto tiene que ver con el desarrollo ideológico, la labor formativa e informativa, y como un tema no menor, el estudio y análisis del programa de nuestro FA en el marco de las medidas de gobierno a implementar.

A este respecto proponemos realizar el sábado 2 de octubre una charla y debate sobre la concepción de democracia avanzada, tomando como punto de partida la ponencia sobre el tema presentada por la prof. Marisa Bategazzori en el Encuentro Marx Hoy, realizado en La Habana, que junto a nuestro primer documento sobre el tema formarán parte de la información previa. Hemos invitado a la comp. Marisa a realizar la introducción al debate.

A esta labor formativa e informativa se suma la revista virtual Que Hacer, a la que proponemos incorporar una Hoja Semanal que pueda imprimirse por parte de todos aquellos compañeros que cuentan con el acceso a Internet, para llegar por esa vía al conjunto.

c) Nos parece imprescindible plantearse como objetivo la Casa del Espacio, lugar habitual de encuentro, de reuniones, con biblioteca, edición de folletos y otros materiales, y tal vez una computadora.

Esto requiere contar con los recursos financieros necesarios, a partir de dos vías:

Una, la ficha de adhesión al Espacio, y la consiguiente colaboración económica, y

Dos, contribuciones especiales, sponsors para Que Hacer, actividades destinadas a obtener recursos.

Naturalmente, un grupo de compañeros deberá dirigir sus esfuerzos en esta dirección.

EN RESUMEN:

Proponemos constituir dos grupos de trabajo: uno, para la labor formativa e informativa, cuyas herramientas son, por ahora, la revista, la hoja semanal y la charla debate programada.

Otro, para los recursos, con el objetivo de la Casa, la promoción de la adhesión individual que, aparte de la contribución económica, irá marcando el crecimiento de nuestro Espacio, y los recursos especiales ya señalados.

En cuanto a las vertientes en que desarrollar nuestro trabajo, debemos constituir para cada una de ellas un grupo coordinador que instrumente la tarea.

Por último:

En cuanto al Espacio como tal, proponemos que funcione con asambleas periódicas de frecuencia mensual (salvo en octubre por lo que vamos a explicar), y aprobar el grupo de coordinación que ha venido trabajando hasta el presente. En diciembre haríamos una asamblea de balance y revisaremos estas estructuras.

 Nota: en materia de fechas sólo tendríamos la propuesta del 2/10. Creemos que de aquí al 31/10 todos habremos de concentrar nuestros esfuerzos en la victoria electoral. Esto no significa dejar en suspenso todo lo propuesto, pero saber que el ritmo de su plena puesta en práctica estará condicionado a las tareas de la campaña electoral.

Democracia Avanzada, una concepción estratágica abril.2004

Ratio:  / 0

Democracia avanzada, una concepción estratégica 

 Montevideo, marzo-abril de 2004

 Estimados Compañeros.

 Un grupo de compañeros no sectorizados de diferentes coordinadoras de Montevideo, con los que venimos trabajando hace ya unos años, nos solicitaron a los abajo firmantes, recopilar algunos materiales escritos con el objetivo de replantear la discusión sobre "Democracia Avanzada: una concepción estratégica".

No pertenecemos a ninguno de los sectores de nuestro Frente Amplio, si somos, desde siempre orgullosamente frenteamplistas, y como tales somos militantes de base de nuestra organización política. Pero en este año tan importante, en el cual alcanzaremos el respaldo ciudadano que nos habilite gobernar el país por vez primera, entendemos no solo conveniente, sino imprescindible replantearnos esta discusión estratégica. ¿Cómo gobernará el próximo gobierno progresista?. ¿Como consolidaremos el respaldo ciudadano y avanzaremos en el proceso de cambios?.

Creemos que esta discusión no puede verse limitada por legítimas campañas sectoriales de nuestra izquierda. Debe ser un intercambio de opiniones que nos involucre a todos, más allá de lemas o espacios electorales.

No es nuestra intención esbozar con el material que le presentamos las grandes respuestas, nos conformamos apenas con establecer algunas interrogantes y dudas que ayuden a replantear nuestro accionar político.

Esperando que el material sea de vuestro interés, y a la espera de sus valiosos comentarios, les saludamos afectuosamente.

 Adhemar Bas        Daniel Esteves        Alfredo Rivera        Luis Scarpa

UNA CONCEPCIÓN ESTRATÉGICA

Llegó la hora de América Latina. El anhelado paso hacia la liberación nacional y el socialismo ha comenzado a salir del pantano de los 80. La unidad de pueblos y gobiernos ya no es una mera enunciación.

La participación política organizada de la gente en todos los ámbitos se reafirma como la herramienta fundamental para los cambios. Democracia y socialismo son sinónimos que los pueblos organizados deberán encargarse de no disociar.

Las oligarquías y el imperialismo no mirarán pasivos el nuevo avance de los pueblos. Por eso la unidad, una nueva moral, la organización y la lucha por la paz, son las armas que esgrimimos.

Pretendemos rescatar en el presente material las ideas centrales que dieron origen y forma a la concepción de "democracia avanzada". Su elaboración fue forjada recogiendo diversas experiencias de las luchas populares del continente y nuestro país. Debe destacarse en dicha elaboración teórica el aporte realizado durante décadas por el Partido Comunista del Uruguay y por la originalidad del pensamiento de Rodney Arismendi. Se recogen también los aportes del Cro. W. Turiansky en su libro «El Socialismo y su Crisis», y de grupos políticos y personalidades que detallamos en la bibliografía.

Analizar y actualizar estos conceptos es la base necesaria para la construcción de un espacio capaz de materializar la línea política que surge de esta concepción.

 El mundo de hoy no es el de la década de los 60, ni tampoco el de los 80; es la hora de plantearnos contribuir, sin dogmatismo, con fraternidad y audacia, a la construcción de una sociedad superadora de la actual.

Desaparecida la URSS y el campo socialista, el capitalismo pasó a dominar el planeta, generando una nueva realidad, la de la globalización neoliberal. Esta etapa se  ha  caracterizado por la tendencia a la concentración creciente del capital y la formación de gigantescas transnacionales. Se ha marchado aceleradamente a la desregulación de la economía en el plano del comercio, de las finanzas, de las relaciones monetarias de los mercados laborales. Se ha reducido el papel de los estados imponiendo no sólo la privatización de áreas productivas o de  servicios en los que tradicionalmente estuvo presente, sino también en esferas que hacen a su propia razón de ser, como la educación, la salud y la seguridad social. Se cuestiona permanentemente la soberanía de las naciones y  los derechos de los pueblos, a su propia identidad cultural. Se  destruye o se mediatiza la democracia en cuanto ámbito en que los pueblos deciden por sí y ante sí los caminos de su desarrollo social, y se sustituye por una estructura de poder basada en la concentración del capital sin consulta democrática con nadie. Ocurre lo mismo en los órganos del gobierno mundial, en el terreno de la economía, en las finanzas, en el comercio internacional, en el plano militar, y hasta en la conducción de las Naciones Unidas, de cuyas decisiones suele hacer caso omiso. Como corolario, la pobreza se extiende a cientos y aún a miles de millones de seres humanos en todo el planeta, acompañada por la concentración de la riqueza en una minoría de ricos cada vez más ricos.

Es un contexto que se caracteriza por una nueva fase de expansión capitalista, signada por las concepciones del llamado "neoliberalismo", el imperialismo encabezado por EE.UU. en conjunción con organismos de crédito y comercio internacionales, y por serias derrotas y retrocesos del movimiento revolucionario socialista y de liberación nacional.

«Vivimos en un mundo en el cual el imperialismo impone una estrategia global neoliberal que abarca aspectos económicos, políticos, ideológicos, culturales y militares», definía con claridad el "3er. Congreso del F.A. Alfredo Zitarrosa".

 Globalización, democracia y gobernabilidad. Estas democracias liberales que vivimos en el mundo, en América Latina y en el Uruguay se esmeran diariamente en convencernos que la vida económica transita por carriles diferentes al de la acción política. Según los poderosos neoliberales éste hermoso proceso de globalización ha convertido al mundo en un gran  mercado en el que todos los hombres intercambiamos bienes en forma libre. Nada más mentiroso de la realidad. Ni los hombres son libres ya que no tienen los recursos para serlo, ni tampoco lo es el mercado, que responde a la planificación de las grandes empresas transnacionales y del imperialismo.

«Más que procesos económicos inexorables y leyes de mercado, ha sido el accionar de las grandes empresas y del estado quienes han impulsado el proceso de transformación llamado globalización...; pocas veces hubo una planificación más concentrada que la que aplican estas grandes multinacionales en función de maximizar su lucro» (1).

Estos planes económicos tienen un cuerpo de ideas que le sirven de sustento:  el régimen democrático representativo y la GOBERNABILIDAD.

¿Qué es la gobernabilidad?. Por definición es el resultado exitoso del ejercicio de la dominación.  Si bien Gobernabilidad y Democracia son 2 conceptos diferentes, naturalmente contradictorios, los neoliberales y la globalización los transforman en una unidad inseparable.

La Democracia, para los neoliberales, ya no significa confrontar opciones y buscar alternativas de cambio, por el contrario la reducen a una competencia de marketing donde la publicidad y las finanzas lo definen todo. La Gobernabilidad es el arte de Gobernar a los gobernados, es una dominación funcional. Este "arte" no es nada despreciable en un sistema que multiplica las diferencias sociales, y que debe ocultar y/o disfrazar las crueles consecuencias de su política (las que no  son consecuencia, sino su propia naturaleza). Gobernabilidad y Democracia se funden en la práctica diaria en conceptos  tales como: "estabilidad", "responsabilidad o voluntad política", "cohabitación", "alternancia", "respeto a las cifras de la macroeconomía", etc.

El gran "éxito" liberal es haber socializado la gobernabilidad como una democracia. La democracia debería implicar el cuestionamiento racional y ético a las injusticias que compete al sistema, pero el arte de la gobernabilidad consiste en asegurar que existan "voluntades políticas",  voluntades que pensando en el "bien supremo de la nación" acepten las "superiores e inmodificables leyes del mercado".

Vayamos a las propias fuentes para reafirmar nuestra postura: «...cualquiera que sea el color político de un gobierno, éste tiene que encarar la realidad y buscar los mejores métodos para optimizar el crecimiento y la prosperidad colectiva... me parece que en todos los países del mundo, para los dirigentes de izquierda, centro o derecha, las opciones no pueden ser muy numerosas. Pueden introducir matices interesantes pero dentro de una disciplina macroeconómica, sin las cuales las economías van al abismo» (fragmento de una entrevista publicada en el semanario Búsqueda, el 12  de setiembre de 1996, al Sr. Michel Camdessus, Director del FMI). Entiéndase bien, ¡"van al abismo"!. En síntesis sólo hay una "salida": respetar las "leyes sagradas del mercado".

El papel del Estado «Según los neoliberales, para crecer los paises deberán renovarse, aggiornarse, elevar su productividad desprendiéndose de las actividades "parasitarias y poco productivas de las que se ocupa el estado»... (entiéndase por esto los servicios rentables propiedad estatal, como  las empresas de telecomunicaciones, energía, etc.). «Deberán también los países, según los neoliberales,  elevar su productividad, despidiendo gente, bajando sueldos, minimizando las coberturas sociales, etc. Con las dictaduras impusieron la deuda, luego prometieron repartir la torta cuando se derrotara la inflación, hoy  exigen "el déficit cero" para rebajar al estado a su mínima expresión.  A cambio de dicho esfuerzo se prometen esos capitales de inversión tan necesarios para el despegue económico. Pero la invocación a que el estado se aparte de la actividad económica es sólo una verdad a medias; el estado se debe apartar de todo lo que dé ganancias pero deberá participar haciéndose cargo de todas las pérdidas imaginables» (2)

«Contradictoriamente con el discurso, el intervencionismo estatal perdura y se refuerza con el neoliberalismo cambiando su formas y contenido. En primer lugar porque éstas reformas se organizaron e impusieron con un fuerte intervencionismo estatal y con prácticas de autoritarismo estatal, en segundo término porque la implementación de las reformas neoliberales (privatizaciones) se realizó con un proteccionismo expreso a favor de las grandes empresas. En tercer lugar porque las reformas han tenido altos costos sociales y generaron tensiones y conflictos ante los cuales el estado ha debido asumir un rol de contención y control que el mercado no puede cumplir» (3).

La prédica neoliberal pretende que se identifique al estado como el gran mal que impide el desarrollo de la sociedad.

En la década de los 80, desde los EE.UU., se lidera un proceso de desmantelamiento de "los estados de bienestar" en los países desarrollados y de "los estados del terror"  en América Latina . La sucia tarea en nuestro continente ya estaba hecha: una gran deuda ilegal e inmoral encadenaría el desarrollo económico del continente.

«El gran tema para la izquierda es como  no sólo impedir el desmembramiento del estado, sino reafirmar su papel directriz. Debemos reformar el estado, pero su modernización no debe pasar por discutir su tamaño, sino su contenido y sus objetivos, ajustarlo en función de una estrategia de desarrollo nacional donde el mercado cumplirá su función pero no determinará la vida ni los destinos de una nación y sus habitantes» (4) .

Resulta imprescindible reconocer la necesidad de reformar el estado, tan manoseado por las clases dominantes, para ponerlo al servicio del país. Pero nos preguntamos: ¿acaso las grandes empresas, ejemplos del desarrollo capitalista no han demostrado ser simples asociaciones delictivas?. Desde la Enron y las empresas petroleras del Presidente Bush, hasta la más reciente quiebra de Parmalat porfiadamente lo confirman.

«Las fuerzas populares deben generar las condiciones subjetivas para superar esta etapa, ello implica detener el retroceso, reagrupar fuerzas, unir en torno a un programa mínimo de alternativa al neoliberalismo a los más vastos sectores sociales en el mundo entero, y crear las condiciones por ésta vía para futuros avances. Es en ese contexto que queremos examinar las concepciones estratégicas condensadas en la idea de la  democracia avanzada como vía peculiar uruguaya de aproximación al socialismo. Es que de alguna manera esa idea, en su momento modestamente circunscrita al escenario de nuestro pequeño país, adquiere una relevancia que va mas allá de esas pretensiones iniciales, en la misma medida que parece dar respuesta a muchos de los fenómenos negativos, en particular la contradicción  entre democracia y socialismo, o dicho de otra manera entre las estructuras políticas de gobierno y la participación  real de los trabajadores en la gestión del estado, y que entre otras razones condujeron al desplome del modelo  llamado "socialismo real"» ( 5 ).

En América Latina luego de casi dos décadas de la ola privatizadora neoliberal los resultados económicos y sociales del continente son atroces. Pese a los resultados mencionados debemos reconocer que el modelo impuesto por el imperio y sus organismos de crédito ha sido exitoso.  Decimos exitoso pues cumplió su gran objetivo: la recomposición de la tasa de ganancia y su  concentración en pocas manos. Pero también debemos advertir que este éxito trajo aparejado consigo una gran contradicción, intrínseca al sistema capitalista,  expresada en el empobrecimiento de decenas y decenas de millones de personas. Esto no es más que la expresión actual de lo que Marx definía como contradicción fundamental del capitalismo. «Al aplastar a la pequeña producción, el capital hace aumentar la productividad del trabajo y crea una situación de monopolio para los consorcios de los grandes capitalistas. La misma producción va adquiriendo cada vez más un carácter social, mientras que el producto del trabajo común se lo apropia un puñado de capitalistas. Crece la anarquía de la producción, las crisis, la loca carrera en busca de mercados, la escasez de medios de subsistencia para las masas de la población» (6)

 La corrupción y la ética política. ¿Cual fue la gran herramienta que le permitió a los EE.UU. imponer éstas políticas?.

Por una parte la gran confusión ideológica de buena parte de la izquierda latinoamericana desarmó la resistencia a la entrega.

Por otra parte debemos señalar a la corrupción de gobernantes y funcionarios públicos como el eficaz instrumento que permitió el desguazamiento de los bienes estatales de casi toda América Latina .

 La corrupción se convirtió en casi todo el planeta en un mal endémico, mal del que tampoco quedó inmunizada la izquierda, ejemplos sobrarían para citar. La corrupción es inherente a los modos de producción basados en la explotación del hombre por el hombre;  al socialismo lo hace inviable. Retomar con énfasis el tema de la ética en política parece ser un deber impostergable para una fuerza de cambio.

 No inmunizaremos a la izquierda con discursos bonitos, la única inmunización pasa por establecer efectivos controles ciudadanos en los diferentes ámbitos.

 El neoliberalismo impone un modo de vida y una cultura. Sus códigos y sus valores están basados en un individualismo exacerbado.

Debemos contraponer a los valores de la derecha nuestros propios valores .

«...nuestra acción debe apoyarse en los valores que definen el pensamiento de la izquierda, como la solidaridad y la fraternidad entre los hombres, la igualdad de oportunidades, el desarrollo económico y social sustentable que garantice la justa distribución de la riqueza generada por el trabajo para el conjunto de los habitantes del país, y que preserve y respete la naturaleza como asiento de la vida.... de allí derivan las normas de conducta en la que debemos apoyarnos, sobre todo los que asuman tareas de responsabilidad tanto en la fuerza política, como en el gobierno: la honradez, la modestia, el apego a la verdad, la firmeza en la militancia por los objetivos programados... La ética debe ser abordada desde el ángulo de los textos normativos, del control de su cumplimiento, pero también desde el ángulo formativo, de una labor educativa,  si tenemos presente que aspiramos a desarrollar valores contrapuestos a los que hoy imperan y que devienen de la lógica propia del sistema, de las reglas del mercado, especie de "ley de la selva" en la que el pequeño e indefenso desaparece, donde campea el individualismo... no nos proponemos continuar con el actual estado de cosas, ni queremos heredar los valores que hoy rigen las relaciones entre los hombres, queremos cambiarlos...» (7)

En la elaboración del proyecto alternativo es imprescindible que el movimiento popular uruguayo retome las tradiciones democrático radicales del artiguismo y el legado vareliano.

 Necesitamos una educación acorde con dichos objetivos. Para ello resulta imprescindible que los grandes medios de comunicación no le sigan dando la espalda al país, a su educación, a su cultura, y se transformen en portavoces de un nuevo Uruguay. El tema de los medios de comunicación debe ser discutido profundamente con el fin de democratizarlos efectivamente poniéndolos al servicio del país y no de mezquinos intereses empresariales. No se trata de cambiar los nombres de los empresarios, o sus afinidades políticas, se trata de incorporar a los medios a la construcción de una nueva ciudadanía. El golpe de estado mediático en Venezuela nos ilustra claramente acerca de su enorme importancia.

 Una estrategia para el movimiento popular. Consideramos que hay 3 pilares fundamentales en los que se debe apoyar la estrategia de los movimientos populares:

 1) Un programa alternativo basado en principios de justicia y solidaridad, de participación democrática de las masas, de fortalecimiento del papel del estado, tanto en la producción material y en los servicios como en las áreas vitales de la educación, la salud, la seguridad social, la vivienda, de promoción y fomento de la industria nacional, de entrega de tierras, de política exterior independiente, de una integración regional y latinoamericana auténtica. En fin se trata de un programa mínimo capaz de aglutinar a las grandes mayorías nacionales y capaz al mismo tiempo de ser auténticamente transformador de la realidad. Nuestra estrategia debe tener una doble virtud: amplitud para aislar a nuestros poderosos enemigos y profundidad para transformar efectivamente la realidad.

2) La construcción de la fuerza social para el cambio.  En su construcción  nuestro pueblo ha transitado ya un gran trecho, tanto en el plano de las organizaciones populares con su eje en el movimiento sindical como en el plano de la organización política, con el FA y el EP como sus fuerzas fundamentales. Ampliar las alianzas en ambos planos y lograr su confluencia en una síntesis superior a partir de las coincidencias programáticas es la tarea.

3) Trabajar activamente en la coordinación regional y continental de las fuerzas populares, procurando armonizar nuestros avances con los que se produzcan en la región, apoyándonos mutuamente, trazando políticas comunes para los organismos de integración económica, así como para los bloques políticos y continentales, procurando posiciones conjuntas ante los organismos internacionales. Este tercer pilar es imprescindible no ya para una etapa de Democracia Avanzada hacia la que apuntamos como nuestro objetivo, sino para todo intento de progreso social actual inmediato. Escribiendo estas líneas en marzo del 2004 parece confirmarse que el continente comienza a transitar por una promisoria etapa. Es fundamental cerrar filas en torno a Cuba socialista para frenar una posible agresión imperialista a la isla.

 En Uruguay las fuerzas sociales y políticas para el cambio se encuentran muy consolidadas. La historia demostró que, cuando comunistas, socialistas, anarquistas, cristianos y demás fuerzas de izquierda fueron capaces de priorizar sus coincidencias, nació la unidad obrera (CNT), y de ella la unidad política: el Frente Amplio

 El FA es el gran instrumento del cambio. Su unidad y su diversidad son el reflejo de las múltiples expresiones del pueblo uruguayo. Esta fuerza, que es democráticamente coalición y movimiento demostró en sus 33 años de vida su plena vigencia. Hoy el FA  tiene un reto histórico: ganar el gobierno e iniciar una época de cambios. Para ello deberé ser generoso en su política de alianzas (amplitud), nucleando a todos los sectores perjudicados por la política neoliberal, pero al mismo tiempo deberá avanzar en su propuesta programática transformadora (profundidad).

Amplitud para aislar al enemigo y consolidar las fuerzas del cambio, profundidad para impulsar un programa auténticamente transformador que no defraude las expectativas del pueblo y que modifique las estructuras capitalistas dependientes y excluyentes.

 La historia la hacen los pueblos. Numerosos ejemplos de la historia continental  y mundial, nos enseñan que la falta de protagonismo de las masas es un factor que conduce a una segura derrota, peor aún, a una derrota sin lucha. Pero también esa experiencia enseña que cuando las masas populares se sienten protagonistas de las transformaciones son capaces incluso de superar las vacilaciones de sus dirigentes y acuñar de su seno a nuevos líderes que estén a la altura de las tareas que la vida impone.

 ¿Es posible esta vía? Nuestro planteo nos exige intentar responder a dos inevitables preguntas.   

¿No choca esta propuesta con la experiencia histórica de tantos intentos de transformación pacífica y democrática en innumerables países destrozados a sangre y fuego por el imperialismo?.

O bien: ¿no conducirá a un gradualismo que concluya en definitiva en la negación del cambio?.

Nuestro continente y el mundo entero ya no vive la esperanzadora década del 60 ni el retroceso de los 80.  Debemos ser cautelosos al analizar estos temas, pero a la luz de los acontecimientos actuales la vía más probable para la transformación revolucionaria (como lo señalaban Marx y Lenin) no se la puede concebir como una insurrección. No será pues un estallido, sino un proceso que descansa en todo momento en el papel protagónico de las masas populares, en la acción de las grandes mayorías nacionales trazando el rumbo de su destino.

«...queremos la democracia por razones de principios, pero la queremos también como el mejor cuadro para desenvolver las fuerzas de la revolución, modificar las correlaciones de fuerza, conducir la lucha de clases en forma efectiva. Claro está al decir esto no negamos que en un continente como el nuestro, en éste o en otro lugar, puedan producirse, en determinada instancia, una precipitación revolucionaria, en el cuadro del propio desarrollo democrático, puede llegarse a situaciones de coagulación de fuerzas en un momento revolucionario, pero nosotros no tenemos que trabajar en la estrategia con las hipótesis más improbables... tenemos que trabajar por la gran estrategia que conduce a aislar al imperialismo, alcanzar los objetivos, avanzar, y crear una nueva realidad social y política en el continente... lo que estamos planteando en cuanto a consolidar la democracia es el A B C del marxismo leninismo...». (8)

«...la etapa de democracia avanzada, siendo como es, una etapa de desarrollo capitalista, incluye sin embargo en sí misma los ingredientes para la superación del capitalismo. Es nuestra peculiar vía uruguaya de aproximación al socialismo. No puede pensarse pues en un proceso idílico, de tránsito gradual de una etapa del desarrollo social a otra sin que la lucha de clases haga acto de presencia con toda la virulencia  con que suelen hacerlo cuando las clases dominantes se sienten desplazadas del poder. Debemos pues suponer que el  proceso revolucionario será prolongado, que puede tener avances y retrocesos. Pero que por encima de todo debe caracterizarse por el papel protagónico de las masas populares; masas que  trabajarán en el marco de las estructuras democráticas vigentes, apoyadas en su unidad, organización y capacidad de lucha...» (9)

No será al pueblo al que le moleste la democracia sino en todo caso a los sectores oligárquicos que no querrán renunciar al ejercicio de un poder que ya ha dejado de pertenecerles. Contra ellos las grandes mayorías nacionales deberán actuar con la plenitud de sus derechos si esos sectores minoritarios intentaran alzarse contra el proceso democrático al margen de la legalidad.

«Cualquier avance realmente democrático hace presumible escenarios cada vez más conflictivos y respuestas represivas. Si por evitar éstas reacciones no se enfrenta a la derecha, la violencia de todos modos estallará como efecto de la desesperación de la gente ante la violencia cotidiana a que está sometida su miseria. Lo único que puede disminuir la violencia antidemocrática de los dominantes y preservar los espacios de libertad conquistados para avanzar sobre otros, es la fuerza con que cuente el pueblo. No es una disyuntiva entre pesimismo u optimismo, es el único realismo posible, éstos son los retos actuales de la izquierda, si es coherente con su papel histórico de fuerza emancipadora» (10).

La propuesta de "avanzar en democracia" tiene una  idea central: trabajar para que tanto la etapa de democracia avanzada como los eventuales avances hacia la transformación socialista de la sociedad sean el producto del consenso mayoritario del pueblo. No importa si eso implica avances, eventuales retrocesos o si el proceso es lento, el camino parece ser éste o al menos la historia así parece enseñarlo

En esta senda resulta vital señalar la importancia de la lucha por la Paz, la que si bien siempre fue un tema de principios para la izquierda, hoy, con el inmenso poder de las armas imperialistas nos jugamos lisa y sencillamente la supervivencia de la raza humana.

 Democracia avanzada: 2 aspectos

Primer aspecto: la democracia avanzada no es un simple cambio en la correlación de fuerzas, es toda una etapa histórica con modificaciones tanto en la estructura productiva, que aunque sigue siendo capitalista contiene una importante y creciente presencia del área estatal y del área social junto a la privada tradicional, como en la superestructura institucional, en la que aún en el marco de régimen republicano representantivo del gobierno, de la separación de poderes y de la plena libertad de expresión del pensamiento y con existencia de partidos y organizaciones sociales de todo tipo, se acentúa sin embargo el contenido participativo de la democracia y la presencia de las grandes masas populares en la deliberación y la toma de decisiones sobre todos los temas que hacen al gobierno del país.

Si bien es un proceso de profundización y ampliación de la democracia que se desarrolla en el marco de una estructura social que sigue siendo capitalista, va creando en su propio desarrollo y en una síntesis dialéctica, las condiciones para su ruptura y superación.

«Se trata de generar con la práctica política de las masas la construcción de espacios alternativos que escapen por su protagonismo democrático a la hegemonía de las clases dominantes. Espacios alternativos que atraviesen todas las esferas de la sociedad y en cuya construcción se irá gestando la hegemonía de las clases alternativas y la apropiación democrática de los roles de dirección en todos los planos: en la vida social, en la producción material, la vida cultural, los medios de comunicación, la administración de la sociedad, etc.» (11)

Este planteo que asumimos en la etapa de lucha por la superación del capitalismo: ¿será válido,  también, para la construcción de la nueva sociedad socialista?. Si así lo entendemos, deberíamos impregnar con estas concepciones, toda la metodología y las acciones de lucha actuales, como así también las etapas posteriores de tránsito al socilismo.

  Segundo aspecto: para alcanzar los umbrales de ésta etapa histórica se requiere transitar con éxito una etapa previa, caracterizada por efectivos pasos programáticos y de unidad y convergencia. Resulta imprescindible unificar fuerzas en lo nacional, acercar coincidencias, generar un gran acuerdo político consolidando un movimiento popular y democrático que impulse las reformas políticas, democratice el estado y materialice los cambios económicos y sociales.

A la luz de las nuevas realidades del mundo y de la región ésta reflexión debe ser analizada, completada y actualizada.

Fenómenos nuevos, o más bien la desmesura con la que se expresan viejos fenómenos, como por ejemplo la transformación en mercancía de todo lo que se ve, se toca o se piensa,  muestran la rapacidad con que el capitalismo se apropia del pensamiento colectivo, de la creación científica o cultural y extrae de él "valor" que patenta en forma inmediata. En éste último periodo histórico se han ido generando nuevos sectores sociales que al igual que le sucedió a la clase obrera, se sienten despojados, alienados y se transforman en aliados naturales en la lucha contra el capital.

 La experiencia dolorosa de la caida de muchas "verdades absolutas" nos impone reflexionar sin dogmatismos, no descartar caminos nuevos y tener un pensamiento crítico confiando en que la humanidad superará al capitalismo.

Esta revolución democrática y social, ésta revolución moral no la puede dar ninguna elite política por mas bien intencionada que esté. Esta batalla se gana con el pueblo o terminará en una frustración más.

«El proceso de profundización de la democracia actúa en todas las direcciones, abarca la sociedad entera, economía inclusive, y promueve la experiencia de grandes masas en el proceso de nacimiento y desarrollo de la fuerza social de la revolución... para conseguirlo estas mayorías deben estar persuadidas de indagar formas nuevas de la convivencia entre los hombres y llevarlas a la práctica con audacia y realismo...» (12)

Los planteos sobre "democracia avanzada" fueron esbozados antes de concretarse el Frente Amplio, fueron explicitados en el año 85 y hoy casi 20 años después la vida porfiadamente parece confirmar su vigencia.

Felizmente quienes cuestionaban en el 60 estos planteos, hoy a la luz de nuevas realidades rectifican rumbos y se comprometen con la victoria electoral de octubre.

Insistimos en el  énfasis especial que apoya todo el planteo: el papel protagónico de la gente.

No alcanza con realizar diagnósticos y quejarnos de la falta de participación. Es imperioso y necesario instrumentar los mecanismos para que las grandes masas sean las principales protagonistas del proceso.

Estas reflexiones que acercamos a ustedes pretenden ser el puntapié inicial de un largo y fructífero debate, es nuestra intención colaborar modestamente en su construcción.

 Quisiéramos finalizar con unas palabras que no nos pertenecen, pero que entendemos ilustran claramente la magnitud de la labor planteada.

A fines de 1965 Ernesto CHE Guevara le envía unos borradores a su amigo Orlando Borrego (ex guerrillero, ex Ministro de azúcar de la Cuba Socialista), lo envía desde el Congo. En ese material el Che advierte sobre las desviaciones que estaban ocurriendo en los países del socialismo real y advierte sobre un posible regreso al capitalismo si no se corregían las deformaciones mencionadas. Comienza en dichos borradores a esbozar una crítica económica a los manuales soviéticos, y levanta algunas hipótesis explicativas. Pero vayamos a las palabras textuales de Guevara donde explicita claramente su objetivo: «...el estudio sereno de la teoría marxista y de los hechos recientes nos colocan en críticos de la URSS, posición que se ha convertido en oficio de muchos oportunistas que lanzan dardos desde la extrema izquierda para beneficio de la reacción. Nos hemos hecho el firme propósito de no ocultar una sola opinión por motivos tácticos pero al mismo tiempo, sacar conclusiones que por su rigor lógico y altura de miras ayuden a resolver problemas y no contribuyan sólo a plantear interrogantes sin solución...» (13)

Lamentablemente los temores del "guerrillero heroico"  no eran equivocados y los tristes hechos posteriores confirmaron sus peores temores. Se regresó al capitalismo.

 Ese ensayo de economía política nunca llegó a escribirse. Del Congo el Ché Guevara viaja a Cuba donde permanece apenas unas semanas para viajar luego a la selva Boliviana donde será asesinado.

El Lic. Orlando Borrego conserva los borradores  con su  prólogo, al que hacíamos mención. Ese prólogo finaliza con la siguiente frase:

 «Nuestra fuerza de corazón ha de probarse aceptando el reto de la esfinge y no esquivando su interrogación formidable».

 La esfinge a la que hace referencia el Che, es un personaje de la mitología griega, mitad humano y mitad animal que se ubicaba en la entrada de la ciudad de Tebas e interrogaba con acertijos a quienes querían ingresar a la ciudad. A quienes no acertaban los devoraba. Según la leyenda el héroe Edipo acertó y la esfinge en un arrebato de ira se suicidó arrojándose al mar.

 Es nuestra intención aceptar el desafío y encontrar en el trabajo colectivo las posibles respuestas.

 Adhemar Bas – Daniel Estévez – Alfredo Rivera – Luis Scarpa

 Montevideo, marzo 2004

  Bibliografía

(1) -     Documento del PVP -Aportes a los talleres de actualización ideológica del FA - 2000

(2) -     Documento de cros. no sectorizados de la Coord. B- para los talleres de  actualizaciòn ideológica del FA - 2000

(3) -     Documento del PVP -Aportes a los talleres de actualización ideológica del FA - 2000            

(4) -     Documento del 26 de Marzo - para los talleres de actualización Ideológica del FA - 2000

(5) -     Wladimir Turiansky - "El socialismo y su crisis" - 1990

(6) -     V. Lenin -"Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo" - 1913

(7) -     Tallereres de aporte programático de la Coord. B -"La cristalinidad y la ética en la oposición y el gobierno" - 2003

(8) -     Rodney Arismendi -Extractado de la Revista "Estudios" Nº 108

(9) -     Rodney Arismendi -Conferencia Nacional del Partido Comunista del Uruguay - 1985

(10) -   Lic. Beatriz Stolóvich -Cuadernos de la Universidad Autónoma de México - 1995

(11) -   Rodney Arismendi -Conferencia Nacional del Partido Comunista del Uruguay - 1985

(12) -   Roberto Catenaccio- Revista "Estudios" Nº 113 - abril 2001

(13) -   Ernesto Guevara - Orlando Borrego -"Ché, el camino del fuego" - 2001

Porqué esta convocatoria. julio.2004

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POR LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO

    ¿PORQUÉ ESTA CONVOCATORIA?

El país, la región y el mundo no son lo que eran en los años del surgimiento del FA.

Vivimos los tiempos de la globalización neoliberal. Ella es la expresión económica y filosófica de un capitalismo que a partir del derrumbe del campo socialista pasó a dominar el planeta, ahondando a límites extremos su contradicción estructural,  entre el formidable desarrollo de las fuerzas productivas generado por el pensamiento científico y los estrechos límites impuestos por la apropiación capitalista de las mismas y su transformación en valor. Consecuencia de ello ha sido la formación del llamado capital “ocioso”, la enorme burbuja de la especulación financiera y la hegemonía del capital financiero, ajeno a los procesos productivos pero apropiador en última instancia de la plus-valía generada en los mismos.

Y como la otra cara de esa contradicción, los 2/3 de la población del planeta no tienen acceso a los bienes y servicios que el desarrollo de las fuerzas productivas podría poner a su disposición y pasan a ser, en la lógica del sistema, población sobrante, hombres y mujeres excedentarios, versión post-moderna del maltusianismo darwiniano del siglo XIX.

Ese es el mundo caótico en el que nos toca vivir y actuar, cargado de contradicciones y amenazas para la supervivencia de la vida, con un sistema que ha generado una potencia imperial que usa el poder militar para enfrentar las contradicciones que genera, pero que no puede impedir la lucha de los pueblos por transitar los caminos más diversos, las vías de aproximación más acordes a cada realidad, hacia la liberación.

 En ese contexto se inscribe el proceso político que hoy vivimos los uruguayos, y que forma parte de procesos similares que hoy conmueven nuestra América.

Hemos forjado una herramienta política notable, el FA, y en su alianza con otras fuerzas de izquierda y progresistas, que se expresa en el lema EP-FA-NM, ha captado las grandes mayorías nacionales y se propone ser Gobierno a partir de marzo del 2005.

 Será un gobierno de contenido progresista, fruto del consenso, por un lado, de fuerzas que se inspiran en un pensamiento de izquierda profundo, que apuntan a la transformación revolucionaria de la sociedad, que piensan en el socialismo como meta, y por otro lado con fuerzas progresistas, que coinciden en los principios de una democracia participativa basada en principios de igualdad y solidaridad, pero que piensan en caminos distintos en el desarrollo futuro de este proceso.

Bienvenido sea este consenso, y todo lo que se haga para fortalecerlo, para generar lazos fraternos, de tolerancia hacia el pensamiento de cada uno, será poco.

Quienes nos ubicamos en ese pensamiento de izquierda profundo a que hacíamos referencia debemos tener claro que lo que aparece como una contradicción a superar en el debate dialéctico, entre la  amplitud en las alianzas y la profundidad en los programas, para que sea fecundo y no conspire contra la unidad, sólo se resuelve de una manera armoniosa apuntando la lucha ideológica contra el pensamiento de derecha, conservador, profundizando por esa vía la conciencia política del pueblo, concientes de que todo proceso de una democracia avanzada sólo será válido en la medida que las mayorías populares lo avalen.

 Es necesario sin embargo explicitar un poco mas esta idea.

El gobierno tendrá un contenido progresista, y no hay aquí un doble discurso o un intento de “no asustar a los burgueses”. Cuando Tabaré explicita los objetivos de su gobierno ante los empresarios argentinos, uruguayos, en España, en EEUU con el BID y el FMI, cuando anuncia su ministro de economía, está diciendo claramente los alcances y las limitaciones de su gobierno. Atención prioritaria a la emergencia social, con recursos hoy dilapidados o malversados y con el auxilio del BID, desarrollo productivo apoyado en las estructuras empresariales existentes, con reglas claras para su funcionamiento, procurando inversiones internas y externas, política monetaria basada en la libre flotación del dólar, no aumento de las cargas impositivas y sí una distribución más justa de las mismas, apuntando a la progresiva sustitución de los impuestos al consumo por el impuesto a la renta, equilibrio fiscal, negociación con el FMI en torno a la deuda externa de modo de no hipotecar en su cumplimiento el crecimiento de la economía, combate a la corrupción allí donde esté, transparencia, democratización profunda y participativa, impulso a la participación social en el trazado de las grandes lineas de gobierno, desarrollo de la integración regional, desarrollo de la educación, la investigación científica y la cultura.

Esta es la propuesta, y no es poca cosa. Alcanzar el gobierno para ello es un trascendente salto cualitativo, el inicio de una etapa superior, de un proceso que como tal puede tener avances y retrocesos, y que depende de la correlación de fuerzas, del grado de acumulación en conciencia política de las grandes masas populares, de lo que llamamos avanzar en democracia, los caminos que ese proceso vaya a desenvolver.

En estas ideas nos diferenciamos tanto de los que con cierto tono despectivo, poco fraterno, se refieren a los “giles de la izquierda”, que sueñan vaya a saber que cosas, sosteniendo en cambio, de una manera un tanto mecanicista, la tesis de “un capitalismo sano” como objetivo; como de los que, desde su autodefinición como radicales de izquierda, no terminan de comprender aquello que se llama “vías de aproximación” y como avanzar en cada etapa que la vida real, y no los esquemas, nos plantea.

Porque la cuestión sigue siendo la resolución de la contradicción entre amplitud y profundidad, la resolución armoniosa de esa contradicción, no a través de la disputa interna, no a través del cuestionamiento de las alianzas y los aliados, sino procurando avanzar con todos ellos y con el pueblo.

Por lo tanto, con nuestra concepción de democracia avanzada no pretendemos ni cuestionar a nadie ni poner en tela de juicio la perspectiva del gobierno progresista. Por el contrario, defendemos ese gobierno y lo haremos desde cada uno de nuestros lugares de militancia. Solamente decimos con honradez quienes somos y que nos proponemos

 Hemos ubicado en el terreno de la ideología y de la acción política lo que sería este espacio. Somos partidarios de la democracia avanzada y del socialismo. Nos apoyamos en la filosofía y la praxis del marxismo.

Cabe preguntarse entonces: ¿no existen en el FA fuerzas políticas con parecidos objetivos?  Creemos que sí, que existen.

¿Porqué entonces la conformación de este espacio?.

Creemos que la concepción de la democracia avanzada, basada en la más amplia participación popular en los espacios de poder, en su capacidad de elaborar políticas y tomar decisiones, debe ejercerse desde ya en la práctica de las organizaciones políticas y desde ellas, impregnar la labor del FA, jerarquizar sus estructuras de base y hacer de nuestra fuerza política el imprescindible sustento para el cumplimiento de los objetivos del Gobierno y el avance hacia futuras metas.

Tal cosa no ocurre, esa es nuestra percepción, y eso nos motiva, no sólo a señalarlo críticamente, sino a desarrollar en nuestra propia actividad esa práctica democrática que reclamamos. Lo hacemos desde los comités de base del FA, y lo hacemos desde los otros espacios de lucha popular, sindicatos y organizaciones sociales o políticas diversas.Es necesario dar a este problema la gravedad que tiene. Al fin de cuentas la reserva del pensamiento de izquierda, construido en décadas de lucha popular descansa en la militancia de base del FA, asi como en las estructuras organizativas y de militancia en los sindicatos, en el movimiento estudiantil y universitario, en fin, en la militancia de las diversas organizaciones populares.

Minimizar su papel, sustituirla por lo que se suele denominar “partidos de opinión”, o lo que es lo mismo, formas cupulares de conducción, termina por cuestionar o negar el carácter democrático y participativo que ha dado solidez al FA. Avanzar en democracia implica entonces defender la vigencia de los comités de base, asi como el papel de las organizaciones sociales. En ello se juega incluso la fortaleza del FA, su capacidad de consensuar y apoyarse en todas estas formas de organización popular para defender su obra de gobierno, su propuesta de cambio y la posibilidad de proponerse metas futuras. 

Por último, nos proponemos generar todos aquellos contactos que nos ayuden al   ejercicio pleno de la democracia participativa en nuestra vida política y a buscar las coincidencias programáticas entre todos quienes nos sentimos comprometidos en el objetivo final del socialismo. 

Todo esto se resume en los 6 puntos que fundamentan el espacio que proponemos constituir.

(Resumen de la intervención del Cro. Turiansky el 24 de julio de 2004)

Espacio por la Libertad, la Democracai y el Socialismo - 2004-

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ESPACIO POLÍTICO

POR LA LIBERTAD, LA DEMOCRACIA Y EL SOCIALISMO

A partir de la difusión y el debate en torno al documento "Democracia avanzada, una concepción estratégica", quienes hemos participado de las ideas allí expuestas decidimos constituir un espacio político con las siguientes características: 

A partir de la difusión y el debate en torno al documento “Democracia avanzada, una concepción estratégica”, quienes hemos participado de las ideas allí expuestas decidimos constituir un espacio político con las siguientes características:

 1.- Se trata de un espacio de clara definición frenteamplista, pero que no se propone por el momento integrar como tal las estructuras del Frente, ni sumarse a ninguno de los sublemas con los cuales el Frente concurre a las elecciones nacionales de octubre, sin perjuicio de respetar como corresponde las opciones que dentro del Frente vayan a adoptar todos quienes componemos este espacio. Nuestro lugar de trabajo y militancia en el FA son sus comités de base, genuina creación frenteamplista y modelo de participación democrática popular. De igual modo militamos en el movimiento sindical, estudiantil, en las organizaciones sociales, en los ámbitos universitarios y de la cultura,  y desde todos ellos trabajamos y trabajaremos por el triunfo electoral y por la consolidación del futuro gobierno progresista.

 2.- Compartimos plenamente la estrategia del FA basada en la construcción del bloque de las grandes mayorías nacionales, su expresión política con la constitución de la Nueva Mayoría, y su plan de gobierno por un Uruguay productivo, democrático, socialmente justo y de cara a una integración latinoamericana auténtica, que rescate los sueños de Bolivar y el ideal de patria grande de Artigas.

 3.- Tenemos clara la importancia estratégica de la unidad popular, tanto en el plano social como en el político, y que sin ella no podremos avanzar en ninguno de esos planos, ni poco ni mucho, ni el FA, ni sus componentes, ni sus aliados, y por ello todo nuestro accionar político habrá de estar condicionado por su salvaguardia.

 4.- Nos proponemos trabajar por el desarrollo de la conciencia política de nuestro pueblo a favor de la profundización de la democracia, de su contenido participativo, y de avanzar por esa vía hacia una sociedad socialista, capaz de materializar los ideales de libertad, de igualdad y de fraternidad con los que sueñan los hombres desde hace siglos.

 5.- Esta vía, de democratización de la sociedad, de las estructuras políticas e institucionales, de la economía y los procesos productivos, en la medida que cuestiona el poder del bloque dominante y abre paso a la ruptura de la dependencia, implica el consenso popular, claramente expresado en cada circunstancia a través de los carriles institucionales vigentes, y coloca la defensa de la democracia y los derechos del pueblo en los primeros planos, pues jamás se debe descartar la experiencia histórica que muestra la virulencia con que las minorías privilegiadas atentan contra la democracia cuando temen que puedan cuestionarse sus privilegios.

 6.- Nos apoyamos en el pensamiento creador del marxismo, en su concepción del mundo, materialista y dialéctica, y en su contribución a la comprensión de la historia de las sociedades humanas, y en particular en su descubrimiento de las leyes fundamentales en torno a la génesis, desarrollo y superación del capitalismo.

 

  Montevideo, agosto de 2004

Daniel Albacete

Daniel Estévez Alfredo Rivera
Carlos Arizaga Ruben Darío López Aldo Scarpa
Ademar Bas María de los Angeles López Luis Scarpa
Héctor Castellano Ricardo Ramos Wladimir Turiansky

Presentacion Lides -2009

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Espacio frenteamplista LIDES
(Libertad-Democracia-Socialismo)

DECLARACIÓN

El Espacio frenteamplista LIDES (Libertad-Democracia-Socialismo), constituido hace algunos años e integrado por militantes frenteamplistas provenientes de los comités de base, de la Universidad de la República y del movimiento sindical, se ha reunido en la fecha y ha resuelto emitir la siguiente DECLARACIÓN:

Nuestro FA atraviesa un momento particularmente trascendente, tal vez el más trascendente desde su fundación.

Debe librar y ganar, simultáneamente, dos batallas políticas, ambas vitales para el mejor destino de nuestro pueblo y la Nación. La primera, ganar la elección en octubre y asegurar su segundo gobierno, única vía posible para consolidar el proceso de cambios iniciado en 2005, y avanzar en la construcción de este nuevo Uruguay esperanzado que ya se va delineando, y cuyo símbolo, tal vez más elocuente que mil discursos, es el Plan Ceibal, son los niños de las escuelas públicas de todo el país dotados, sin exclusión, de una computadora. Son sin duda símbolos igualmente significativos el Hospital de ojos y las miles de cirugías de cataratas que le han devuelto la visión a tantos compatriotas humildes para quienes los costos de tales operaciones les habían hecho perder toda esperanza de volver a ver. O  el combate tenaz a la pobreza y la indigencia a través de una más justa distribución de la riqueza, la universalización de la atención a la salud, la extensión en monto y beneficiarios de las asignaciones familiares, como por primera vez los Consejos de Salarios para el servicio doméstico y los trabajadores rurales. En fin, es un cambio radical en el gasto público, ya no pensado para el beneficio de sectores privilegiados o para el salvataje de bancos fundidos sino para mejorar y universalizar la educación y la salud para todos los habitantes del país, como el cambio radical en el criterio de recaudación impositiva que comenzó a introducirse con el  impuesto a la renta y el principio que lo guía, “quien más tiene más paga, quien menos tiene menos paga” de puro cuño artiguista, aquel que pretende que “los más infelices sean los más privilegiados”.    

La segunda, avanzar en la elaboración colectiva del programa de largo plazo de nuestro Frente Amplio, del proyecto de país pensado desde la izquierda y que, como decimos, hoy comienza a delinearse, así como en la reformulación de nuestra fuerza política, de su estructura y sus normas organizativas, acordes a los objetivos estratégicos que se propone alcanzar y a las nuevas realidades sociales y culturales de nuestra sociedad. Esta segunda batalla política resulta imprescindible además si seguimos considerando como tarea central de nuestro Frente “la construcción de la fuerza social y política, expresión organizada de las grandes mayorías nacionales, capaz de consolidar el proceso de cambios impulsado desde el gobierno y proyectarlo hacia delante”, en una palabra, construir una nueva hegemonía en sustitución de la hegemonía conservadora dominante. Pensamos que la dimensión histórica de esa tarea central planteada impone reformular el Frente en las direcciones señaladas, si no queremos fracasar.

Consideramos desde luego que todo lo anterior implica reafirmar, como principios rectores, al menos tres: uno, el de la unidad en la diversidad, como diversa y única es la izquierda, universalmente apoyada en valores como la libertad, la igualdad, la solidaridad y la justicia, y no obstante tan rica en experiencias, en la búsqueda incesante de caminos y de vías de aproximación; dos, el de la construcción tenaz de los consensos, concebida y entendida no sólo para que, cualesquiera que sean las decisiones que se adopten todos nos sintamos partícipes y comprendidos en ellas, sino también porque la síntesis alcanzada enriquece siempre el conocimiento de la verdad; y tres, el doble carácter de nuestro Frente, coalición y movimiento.

Estos principios rectores se ponen a prueba en las presentes elecciones internas, habida cuenta de la multiplicidad de candidaturas generadas en el Congreso, hoy expresadas en las tres en torno a las cuales debemos optar los frenteamplistas el 28 de junio: José Mujica, Danilo Astori y Marcos Carámbula. Demás está decir que en ellos, en los tres compañeros precandidatos, descansa en primer término la reafirmación de esos principios rectores de nuestro Frente. Ello, y el programa común, son banderas que el frenteamplismo ha depositado en sus manos.

Al éxito de esa doble batalla política mencionada al comienzo de esta Declaración nos proponemos aportar en la medida de nuestras fuerzas. Nuestro Espacio es pequeño, somos concientes de ello, más allá de que, con la presencia militante de nuestros compañeros en el movimiento de base, en los ámbitos universitarios y del movimiento sindical expresamos en pequeño esa fuerza social de los cambios cuyas vertientes fundamentales son, precisamente, el FA, la Universidad, y el movimiento sindical, y cuya construcción constituye la tarea central de nuestra fuerza política, el eje de su estrategia. Vemos en consecuencia con simpatía toda posibilidad de sumar esfuerzos en un espacio o un ámbito más amplio, en la medida que apunte a generar acuerdos en nuestra fuerza política en torno a los objetivos que hemos tratado de explicitar en esta Declaración, y toda iniciativa en ese sentido contará con nuestro apoyo.

 
Montevideo, 31 de mayo de 2009.

Por LIDES
Coordinadores:  Hector Castellano, Ruben Darío Lopez, Aldo Scarpa, Luis Scarpa, Wladimir Turiansky.
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